Isa's profileVIAJES DE DOS ZUMBADOSPhotosBlogListsMore Tools Help

Blog


    August 25

    TUNEZ 2009

    Este viaje lo hicimos más o menos en marzo del 2009, y en total fueron unos 15 días.

    El viaje empieza como todos nuestros viajes: en el aeropuerto del Prat, a primerísima hora de la mañana (no se porqué, pero los vuelos más baratos siempre salen a las seis de la mañana), y facturando las mochilas con cara de empanados.

     

    Llegamos a Túnez bastante temprano, así que después de coger el autobús que nos llevaría al centro, andar durante más de un kilómetro y medio con la mochila cargando porque no nos dimos cuenta de que en la calle paralela había un tranvía, llegamos al hotel, nos dimos una ducha, y fuimos a dar una vuelta por la zona y a conseguir un mapa.

    Como ese día era ya tarde, poco pudimos ver que estuviera abierto, así que lo dedicamos a localizar las cosas para el día siguiente.

    Al día siguiente, después de desayunar algo que nos dieron que no tengo calificativos suficientes para explicar lo raro que sabia, nos fuimos al centro, a la medina.

    En primer lugar vimos la mezquita Zaytouna (preciosa), y luego dimos vueltas por la medina para ver algunas mezquitas más que hay.

    Buscando las mezquitas, también vimos algunas madrazas, que son escuelas coránicas.

     

    Como aquello era lo más parecido al infierno (calles estrechas, tiendas y vendedores insistentes), decidimos intentar salir de allí, pero la medina es un auténtico laberinto, con lo que nos dimos cuenta de que estábamos dando vueltas en círculo.

     Después de un rato conseguimos salir (por fin!), y fuimos a ver el tribunal de justicia, la embajada británica, y algunos palacios que había por la zona.

     

    Al día siguiente lo dedicaríamos al museo del Bardo (en mi lista de los diez museos que más me han gustado), todo de mosaicos, precioso, y a ver las cuatro cosas que nos habían quedado de la ciudad.

    De camino al hotel encontramos un mercado curiosísimo, con cabezas de animales que colgaban de ganchos.. Daba un poco de repelús, pero aún así mereció la pena verlo.

     

    Al día siguiente, como ya apenas nos quedaba nada de Túnez (un par de minaretes y poco más ) decidimos coger el tren y ver Cartago.

    Cartago, en tren, está a hora y poco de Túnez, y cuando llegas tienes que bajar una cuesta, y ya encuentras fácilmente las termas.

    Ahora va la parte de historia, quien se la quiera saltar que vaya adelante.

     

    Cartago fue una ciudad que fundaron los fenicios que procedían de Tiro (sobre el 814 a.C), pero cuando comenzó la decadencia de Tiro, Cartago fue adquiriendo protagonismo hasta convertirse en un gran estado que controlaba bastantes territorios.

     

    Llegó a tener 400.000 habitantes, y en el 146 se enfrentó a Roma para conseguir la hegemonía en el Mediterráneo occidental, pero Roma venció a Cartago, y destruyó el lugar. Muchos años más tarde, se creó allí una ciudad, y prosperó hasta convertirse en la provincia romana  de África.

    Esta zona era una gran productora de cereales, que se exportaban a través de puerto de Cartago.

    Además de cereales, Cartago “produjo” grandes estrategas militares, como Aníbal, o su hermano Asdrúbal.

     

    Pues sigo. Cuando llegamos a Cartago fuimos en primer lugar a las termas de Antonino. Teniendo en cuenta el hecho de que Cartago fue totalmente arrasada y que echaron sal sobre el terreno a modo de maldición... las termas están bastante bien conservadas.

     

    Como llegamos pronto, no había nadie, así que las vimos tranquilamente.

    Luego vimos el anfiteatro romano (nos decepcionó bastante), las cisternas, y el circo romano (tampoco es gran cosa).

     

    Luego fuimos a ver el teatro romano, pero había una especie de escenario montado, con lo que perdía bastante gracia. Nos dirigimos a ver las villas romanas, que están bastante bien (Esto si que me gustó).

    Tras ver los puertos púnicos, nos dirigimos a toda prisa antes de que nos cerraran a ver el santuario de Tofet.

    Este santuario se utilizaba para hacer sacrificios de niños, que se ofrecían a las divinidades Baal Hammon y Tanit.

    En el recinto hay estelas, y por lo visto se encontraron más de doscientas urnas con cenizas de niños, y huesos de corderos.

     

    Después de estar todo el día andando (Cartago es enorme, con unas cuestas que quitan el sentido), llegamos a la estación de tren casi a rastras, y durante el breve trayecto a Túnez  íbamos haciendo sueñecitos.

     

    Al día siguiente muy temprano fuimos al aeropuerto, que era donde teníamos reservado el coche.

    Cuando llegamos, algo nos olía mal.

    Para empezar, nos habían cobrado el importe del coche tres veces, pero bueno, pensamos que ya lo arreglaríamos una vez allí.

    Luego, después de media hora esperando a que viniera alguien de la agencia de alquiler de coches y no aparecer nadie, llamamos a un número que teníamos, pero casualmente en ese número no había señal.

     

    Con un cabreo del 15, fuimos a una comisaría de policía que había por allí a poner una denuncia.

    La comisaría era tétrica a mas no poder, y daba bastante mal rollo, pero con el cabreo que tenia, allí nos metimos.

    Después de explicarle al policía lo que nos había pasado, amablemente “envió” una patrulla de policía a la agencia, con lo que en 15 minutos había un tío con las llaves de nuestro coche.

    Le dije que o solucionaba el problema del cobro, o le denunciaba, así que fuimos al banco escoltados, y oh, que cosas... nos devolvieron el importe que habían cobrado de más en menos de media hora... y encima, nos dieron un coche mejor por el mismo precio que habíamos contratado.

     

    Tras el incidente policial (tengo que decir que se portaron genial con nosotros), cogimos el coche y fuimos dirección Uthina.

    Al poco rato estábamos viendo el yacimiento. Antes de llegar se puede ver los restos de un acueducto a lo largo de una carretera, y más adelante está el yacimiento.

    Se trata de un yacimiento romano, con una cisterna, un capitolio, unas termas, una casa (tiene un mosaico precioso), y un anfiteatro (el anfiteatro está bastante bien).

     

    Por lo visto en un principio fue un asentamiento bereber, pero luego cayó en manos púnicas, y luego fue romano.

    El yacimiento fue de los que más nos gustaron en esta visita a Túnez, el problema que aún estaban excavando, con lo que quita un poco de gracia porque te vas encontrando gente. Bueno, y el hecho de que no se pueden hacer fotos en todo el yacimiento, pero aun así vale la pena acercarse.

      

    Como ya era tarde y nos íbamos a encontrar todo cerrado, fuimos dirección Nabeul.

    El “problema” que encontramos en Túnez es que los yacimientos y museos cierran bastante temprano (a las seis estaba casi todo cerrado), con lo que había que programar los días en función de este detalle.

     

    Aprovechamos que aún teníamos horas de luz para ver Nabeul.

    Dimos una vuelta por allí y como lo que nos interesaba estaba cerrado (la neápolis), fuimos a buscar alojamiento.

     

    Al día siguiente, a primera hora fuimos a ver la neápolis. Es un pequeño asentamiento griego que hay en Nabeul, está muy cerca de la playa.

    El asentamiento en sí no es demasiado, tiene los cimientos y poco más.

     

    Después nos dirigimos a Hammamet y fuimos a ver las ruinas de Pupput.

    Nos costó sudores encontrarlas, porque están en una especie de zona residencial con clubes de golf, y te señalizaban bien hasta llegar a esta zona, donde dejaba de haber señalización.

    Finalmente, pudimos dar con ellas. El yacimiento no es que tenga demasiada cosa, es grande en extensión pero aparte de los restos de una casa romana, un par de columnas y un trozo de mosaico, no tiene más.

    También estaban excavando cuando fuimos, con lo que seguramente en un tiempo el yacimiento mejore.

     

    Ya sin la presión del tiempo fuimos a ver Hammamet.

     

    Primero nos intentamos meter en la medina, pero tras andar unos 200 metros escuchando  frases del estilo de “visca barça”, “Pantoja” y “ hola hola”, decidimos darnos la vuelta y volver cuando ya no hubieran agobios.

     

    Mientras, dimos una vuelta por el resto de la ciudad (tiene algunas mezquitas bastante chulas), y a ultima hora del día (más bien era ya casi de noche) nos metimos en la medina sin nadie.

    Menudo gustazo.. la medina completamente vacía, sin agobios, sin gente...

    Las calles eran preciosas (nos gustaron tanto que al día siguiente volvimos a primerísima hora), por mucho que andabas, siempre encontrabas algún balcón o alguna puerta que te sorprende...

     

    Cuando ya empezaba a haber más movimiento en la medina y estaban montando los puestos, nos fuimos dirección Sousse.

    Al poco de entrar en Sousse, ya se encuentra la medina. Rodeada por 2.25 Km. de muralla, y varias torretas defensivas, la medina de Sousse fue construida en el 859 aprovechando los antiguos cimientos de las murallas bizantinas.

    Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y es de las mejores medinas que vimos en Túnez.

     

    Dentro de la medina, tras perdernos por el laberinto de callejuelas llenas de tiendas que hay, pudimos encontrar al fin la Gran Mezquita, construida en el 851 d.C.

    La mezquita no está más, aunque no tiene tantos detalles como otras... es bastante austera.

     

    Luego fuimos a ver el ribat, un minarete,  un caravasar, y andando, andando.. llegamos al arqueológico.

    Pero estaba cerrado.. menuda desilusión, tanto andar para nada.

    Cuando conseguimos salir de la medina, cogimos el coche, y fuimos a ver las catacumbas.

    Cuestan un poco de encontrar, porque no están demasiado bien indicadas, pero están chulas.

    Las catacumbas originales tienen 5.5 kms de túneles, aunque la visita es mucho más corta. A lo largo de los túneles, se pueden ver nichos, y un esqueleto bastante bien conservado.

    No esta mal la visita, aunque.. después de los osarios y las catacumbas que llevamos visitadas.. se nos quedó un poco escaso, la verdad.

     

    Siguiente punto: Monestir.

    Al llegar a Monastir atravesamos la medina, y  yos dirigimos hacia la Gran Mezquita (al fondo a la derecha).

    Nos paramos enfrente para ver si podíamos entrar o no, y en menos de dos segundos se nos acercaron para “ofrecerse “ de guías.

    Luego fuimos a ver el mausoleo de Habib Burguiba.. totalmente espectacular.

    La pena es que estaban reformándolo, con lo que no se podía visitar más allá del patio, pero aun así valió la pena.

    Mientras hicimos una foto panorámica con el mausoleo de fondo.. se nos acercó una pareja y me preguntaron si la chica podía hacerse fotos conmigo, así que estuvimos haciéndonos fotos.. es curioso, que en cada viaje me piden hacerse fotos conmigo.. ya debo de ser rara de cojones, porque si no otra explicación no le encuentro.

     

    Salimos de allí sorteando los andamios, y nos dirigimos al ribat, que está  bastante cerca del mausoleo.

    Ha sido de los ribats que más me han gustado. .era una auténtica pasada. El ribat original data del 796, y poco a poco se han ido incorporando nuevas construcciones y restaurando las antiguas.

     

    Desde lo alto del ribat las vistas son chulísimas (se puede ver la playa perfectamente), y dentro hay un museo de arte islámico que no está nada mal.

     

    Lo siguiente que vimos fue El Djem.. El pueblo de El Djem es pequeñito, y quitando un par de mezquitas, y un pequeño yacimiento con algunas  villas romanas y el resto de un anfiteatro anterior al grande, no tiene nada más.

    La principal atracción es el coliseo. Bueno, mejor dicho... EL COLISEO ( va en mayúsculas porque es una pasada de coliseo).  Lengua fuera

     

    La ciudad de El Djem, (conocida antiguamente como Thysdrus) fue una importante ciudad romana situada en plena ruta comercial en el siglo I d.C., aunque no fue hasta los siglos II y III cuando la ciudad alcanzó su máximo esplendor.

     

    Este coliseo mide 147.9 m de largo, y 122 de ancho, y tenía capacidad para 35.000 espectadores. Fue construido en el 238 a.C, y se uso para combates de gladiadores, carreras de carros y juegos de circo.

     

    Está muy bien conservado, y se pueden ver los fosos de los leones, y el pasillo por donde salían los gladiadores.

    Está considerado el cuarto coliseo más grande del mundo ( y el más importante de África), con lo que es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

     

    Estuvimos allí un buen rato (como era la hora de comer, no había casi nadie en el coliseo), y cuando se empezó a llenar de gente, fuimos a ver el museo de El Djem.

     

    Iba con pocas expectativas con este museo (pensé que por estar en una pequeña población no iba a valer mucho la pena), y puedo decir que me sorprendió muy gratamente.

    El museo de El Djem se compone de tres salas interiores repletas de mosaicos en las paredes (unos mosaicos preciosos, con todo tipo de escenas mitológicas, de caza, de la vida habitual..) y luego tiene un pequeño yacimiento con algunas habitaciones exteriores, con restos de pintura y mosaicos.

    La pena fue que tuvimos que verlo casi corriendo porque un poco mas y nos cierran con nosotros dentro, pero valió la pena... es de  los mejores museos que he visto en Túnez.

    De camino hacia el sur, vimos Gabes ( no tiene mucho para ver, pero ya que estábamos por allí..)

     

    Ya era bastante tarde para ver nada más ,así que pensamos que sería buena idea bajar hasta Tataouine, ya que por allí había cosas para ver, y parecía que era un sitio medio grande, con lo que en teoría debía haber alojamiento.

    Nada más lejos de la realidad.. llegamos a las tantas (gracias a las “magníficas carreteras “ que hay) y después de dar mil vueltas intentando buscar algo, no encontramos nada, con lo que decidimos resignarnos y buscar un sitio donde dormir en el coche. Elegimos el desierto. .total, qué hay más chulo que dormir a la intemperie, en medio del desierto, comida a bichos?? (voz irónica)

     

    Ese día dormí como el culo, pero.. ver amanecer en el desierto, no tiene precio...

    Ya la había podido disfrutar en Siria, pero..me encantó repetir.

    Picados por todo tipo de bichos, seguimos con nuestro camino. El siguiente punto fue Ksar Haddada, lugar famoso por albergar un hotel que salió en el episodio IV de La Guerra de las Galaxias (me pudo mi vena súper friky).

    Vimos el pueblillo (sin nada arquitectónicamente que merezca la pena resaltar), y nos dirigimos al hotel.

     

    Quitando la gracia de estar en el mismo sitio donde se rodó la peli.. pues no tiene nada más. Además está cerrado, con lo que nuestro gozo en un pozo.

    Un poco decepcionados, nos dirigimos a Guermessa, que está casi al lado de Ksar Haddada, pero solo pudimos ver el pueblo de nueva construcción, ya que el poblado bereber estaba en lo alto de la montaña, y nuestro coche no daba para tanto. El pueblo de nueva construcción es el típico pueblo del sur de Túnez, con lo que es bonito, pero sin emocionarse demasiado.

     

    También vimos Ghomrassen, otro pueblo del estilo del anterior.

    Lo siguiente que fuimos a ver fue Ksar Ouled Soultane. En este pequeño pueblo se encuentra el mejor conjunto de gorfas del sur (las gorfas son como graneros)

     

    Por esta zona hay bastantes, pero esta en concreto es una auténtica pasada, vale la pena acercarse.

    Después de verlas tranquilamente (se encuentran en dos patios), nos dirigimos a Matmata.

    Por el camino, ya que estábamos pasando por una zona llena de palmeras y desierto, nos metimos por un caminillo intransitable, y nos hicimos unas pocas de fotos en un palmeral.

    Luego, para sacar el coche nos costó un poco, porque con la arena se puso a escarbar y no había forma de sacarlo.

    Finalmente (aun no se como) conseguimos salir de allí, y al rato estábamos en Chenini.

     

    El pueblo de Chenini es bastante bonito (además subiendo hacia el pueblo hay unas vistas impresionantes), y siguiendo con la carretera, en lo alto de la montaña hay una mezquita pequeñita. El sitio es bastante bonito, pero... altamente agobiante.

     

    Cuando nos faltaban unos 5 kms para llegar a Chenini, un tío estaba en medio de la carretera parando el tráfico, así que paramos pensando que pasaba algo. Empezó a preguntarnos qué idioma hablábamos (cosa que nos hizo desconfiar), así que le dijimos andorrano (toma ya, la cara que le quedo fue poca). Nos preguntó que si hablábamos ingles, le dije que mas o menos.. y lo que quería el buen hombre era que le subiéramos al coche y nos hacia de guía turístico por un módico precio.

     

    Cuando le dijimos que no, se puso bastante pesado, así que arrancamos y seguimos. Pobres de nosotros, que pensábamos que iba a ser algo aislado... en la carretera que iba a Chennini, nos pararon unas 9 veces (unas veces adultos, otras veces crios), todos para lo mismo.. no se cortan a la hora de cortar el tráfico, se te ponen delante.

     

    Cuando conseguimos llegar arriba, aparcamos el coche y estábamos echando unas fotos.. y oigo de repente que alguien está silbando.

    Entonces a mi izquierda, que había una ladera, veo a un hombre agitando las manos en lo alto de la ladera.. como no le conocía, pues no dije nada.. total...

    Pues en eso que veo que baja de la ladera a toda leche, dejando un rastro de polvo, y se dirige hacia nosotros (no se aún cómo no se descalabró).. y yo, pobre e inocente de mí, pensando.. qué le habrá pasado a este pobre hombre??

    Pues la respuesta era bien fácil: quería hacernos de guía por un módico precio.

    Menudo agobio de sitio!!! Salimos de allí lo más rápido posible (Después de dar una mini vuelta) y más quemados que nada...

     

    Muy cerca de Chennini estaba Matmata, así que en poco rato estábamos allí, buscando de nuevo el escenario de Star Wars (en un hotel de Matmata se escenificó la casa donde vivió Luke )

    El atractivo de Matmata son las casas subterráneas, algunas de ellas convertidas en hoteles.

    Nada más llegar al centro, un hombre motorizado intentó que le siguiéramos diciendo que por ahí íbamos mal, que no llegaríamos a las casas.. pero era mentira, a  menos de diez metros estaban las famosas casas, con lo que seguramente quería que nos perdiéramos, y luego “orientarnos y hacernos de guía” (practica bastante habitual en Túnez)

    Como vio que íbamos a lo nuestro, decidió pasar de nosotros, y mientras íbamos viendo sin agobios las casas.

    Son bastante curiosas, pero vistas tres, vistas todas, así que nos fuimos tras ver unas diez casas.

     

    Ese día intentamos llegar a Chott el Jerid, pero en el camino se nos hizo de noche, y no pudimos ver el lago de sal..

    Fue una pena porque tenía ganas de verlo. Sin embargo, esa noche conseguimos alojamiento y comida (llevábamos días que no había manera de comer otra cosa que gusanitos, porque en los sitios que parábamos no había ni un solo sitio para comer).

     

    Esa noche pudimos disfrutar de un magnífico kebab con un montón de cosas inclasificables dentro (solo conseguí adivinar un ingrediente: patatas fritas) y una salsa  infernal (por lo picante que era).

     

    Al día siguiente, a primera hora (aun no habían abierto y ya estábamos esperando en la puerta) estábamos en Sbeitlia.

     

    La ciudad de Sbeitlia (antigua Sufetula) fue una importante ciudad romana, que más tarde se convirtió en una importante ciudad bizantina.

    El yacimiento de Sbeitlia es bastante grande. Contiene algunos templos (el de Júpiter, y a los lados el de Juno y Minerva), unas termas, un foro (uno de los mejores conservados del mundo), dos arcos, varias puertas, un teatro , y varias iglesias ( la mayoría del siglo IV d.C)

     

    De los yacimientos de Túnez, este sin duda es uno de los imprescindibles, no solo por el estado de conservación (que está bastante bien) sino por la cantidad de construcciones que tiene.

    Salimos del yacimiento cansadísimos, peor aun así decidimos que aún podía darnos tiempo a ver Kairouan.

     

    Esta ciudad fue fundada sobre el  670, y fue la primera base árabe del norte de África. Actualmente está considerada por los musulmanes sunís como la “cuarta ciudad mas santa” (va después de la Meca, Medina y Jerusalén).

     

    Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y no es para menos, porque su mezquita es espectacular.

    Dimos una vuelta por Kairouan casi anocheciendo ya y decidimos buscar alojamiento.

    Estábamos intentando encontrar el centro, cuando un hombre en una moto se empeñó en que lo siguiéramos.. por mucho que le decíamos que no, no dejaba de seguirnos y darnos indicaciones (casi seguro que pretendía llevarnos a algún hotel), con lo que ya que no había manera de encontrar alojamiento, decidimos irnos a Le Kef.

    Conseguimos alojamiento bueno, bonito y barato, y al día siguiente a primerísima hora estábamos viendo la ciudad.

     

    Le Kef, antigua ciudad cartaginesa llamada Sicca y construida sobre el 500 a.C,  era famosa por las prostitutas que habitaban el templo.

    En tiempos romanos, la ciudad pasó a llamarse Sicca Veneria.

    En Le Kef se desarrolló una importante batalla, ya que Cartago envió a los mercenarios que no había pagado por sus servicios a Le Kef, y se acabaron rebelando. Tras la caída de Cartago, Le Kef fue un importante punto en la lucha contra Roma.

     

    Sigamos. Por la noche salimos a dar una vuelta, y a buscar comida, y por la mañana vimos la kasba (especie de fortaleza con almenas), la sinagoga y una basílica. Dimos una vuelta por las calles del centro (totalmente caóticas), y nos fuimos.

     

    De Le Kef me sorprendieron dos cosas: la kasba (me encantó) y el que no encontráramos ni un solo turista allí (con lo que la gente se nos acercaba a preguntarnos y los crios nos rondaban).

     

    A pesar del aspecto desaliñado y caótico de la ciudad, me gustó mucho. Salimos de allí, y a los pocos kilómetros encontramos en la carretera un arco romano. Y pensamos:” si hay arco, casi seguro que hay yacimiento”, así que nos pusimos a buscar, y encontramos un yacimiento  que se llamaba mustis y que no venía en ningún tipo de guía.

     

    Entramos a ver el yacimiento, y nos encontramos con un montón de gente excavando.

    Dimos una vuelta por allí, y por lo que vimos, había un templo, varias casas, algo que tenía aspecto de cisternas, una especie de foro, y una zona que según creí entender era una zona comercial. Bueno, y una especie de iglesia.

    El yacimiento está genial, cuando acaben de excavar será una auténtica pasada...

    Siempre nos pasa igual... al final no seguimos nada del itinerario inicial y acabamos viendo yacimientos que son geniales, pero que no vienen en ninguna guía.

     

    Salimos de allí dirección Dougga.

    Dougga fue una importante ciudad punica, númida, romana y bizantina. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

     

    En todo el yacimiento se pueden encontrar diferentes monumentos, pero los que más me impresionaron fueron el capitolio romano (siglo II), dedicado a Júpiter, Juno y Minerva, el templo de Saturno (construido encima del templo púnico dedicado a Baal Hammón), el teatro romano (construido hacia el 168) , las termas de Caracalla (principios del siglo III) y las termas de los Cíclopes ( con sus letrinas correspondientes)

    En el resto del yacimiento se pueden ver desde una fuente, hasta el foro, diversos templos, casas, cisternas, un ninfeo, un mausoleo, iglesias...

     

    Si digo que me encantó Dougga me quedo demasiado corta.. me alucinó.

    De los mejores yacimientos que he visto, y de los imprescindibles en Túnez.

    Ha sido de las cosas que más me han gustado de este país.

     

    Salimos de allí cansadísimos (andar y trepar cansa) porque el yacimiento es enorme, peor más contentos que nada por haberlo visto.

    El siguiente punto fue Bulla Regia. Otro de los imprescindibles.

     

    Bulla Regia fue una antigua ciudad romana, y en el siglo II a.C fue la capital de uno de los tres reinos númidas creados por Roma.

    En principio parece otro yacimiento más, pero..este es diferente al resto.

    Lo que la hace diferente son sus casas subterráneas, construidas por los romanos para protegerse del calor del verano.

     

    Hay diversas casas: la Insula de la Caza,  la Casa de la Nueva Caza, la Casa de la Pesca, y la Casa de Anfitrite, la más espectacular de todas por el mosaico que adorna la estancia principal. Este mosaico se llama “el triunfo de Venus” , y se puede ver a  Venus ( o Astarté marina, protectora de los navegantes fenicios) acompañada de diversas divinidades marinas, delfines, crustáceos, etc.

     

    El resto de casas también contienen mosaicos, pero no tan impresionantes como este.

     

    Salimos del yacimiento alucinados con las casas subterráneas (nunca habíamos visto ninguna así) y nos dirigimos a Zaghouan, pensando que encontraríamos alojamiento (Se suponía que era un pueblo pequeño).

    No tuvimos suerte ese día, pero por lo menos vimos Zaghouan, que no estaba mal.

     

    Nos pusimos tibios de pizza (empezábamos a estar cansados de comer una especie de pasta color cemento y kebabs) y encontramos un sitio para dormir.

    Al día siguiente, a primerísima hora estábamos en  Thuburbo Majus.

     

    Thuburbo Majus fue en principio un pequeño asentamiento bereber, luego cayó en manos púnicas (s. V a.C) y fue leal a Cartago hasta que cayó en manos romanas. Cuando la ciudad fue romana, fue obligada a pagar tributo, y poco a poco se fue desarrollando hasta llegar a ser un importante núcleo comercial.

    Llegó a tener 10.000 habitantes, para luego desaparecer en periodo bizantino.

     

    La ciudad conserva numerosos edificios: un capitolio (168 a.C), dos termas con salas calefactoras, el pórtico de los Petronios (una especie de sala de juegos rodeada de columnas), unas termas de verano...

    El yacimiento es bastante grande, y las cosas están dispersas, pero vale la pena sin duda.

     

    Lo siguiente que vimos (bastante cerca de Túnez) fue Utica, otro yacimiento.

    Dadas las dimensiones y la calidad de los yacimientos que habíamos visto en los días anteriores, este nos decepcionó un poco.

    El yacimiento es pequeñito, y tiene la Casa de la Cascada y un triclinio con el suelo de mármol verde.

    Salimos de allí con esa sensación de “si, bueno.. no está mal, pero.. podía ser más”, y fuimos a ver el pequeño museo de Utica.

     

    Como aun era temprano y estábamos casi al lado de Túnez, fuimos a ver Sidi Bou Said.

     Sidi Bou Said es un típico pueblo repleto de tiendas. Primero nos dirigimos a la  mezquita, pero para poder llegar teníamos que  atravesar una calle larguísima, y totalmente repleta de tiendas.

    Había tiendas de todo tipo de cosas: imanes, artesanía, cosas de cuero, bolsos, platos... y todo de mil colores, brillaban muchísimo.

    La calle estaba tan llena de gente, que si te estabas quieto, la gente te empujaba y parecía que en vez de caminar levitabas.

    Entonces yo, que soy mas despistada que nada, agarré una mano (pensando que era la de David) y le dije: “vamos a adelantar que si no nos podemos estar aquí todo el día”.. así que cogí la mano, y fui tirando y esquivando gente.

    Cuando llevaba más de media calle, oigo que alguien grita : Popu, Popu!!!!!!! (Popu es como me llaman mis amigos y David), y me giro.. y veo a lo lejos, a David agitando las manos.

    Entonces miré a ver a quien tenía cogido de la mano, y resulta que había estado tirando de un chaval de unos 20- 25 años, que estaba mirándome con cara de alucinado porque seguramente no entendía nada, y sus amigos, que nos habían seguido al ritmo mío, se estaban partiendo el esternón de tanto reírse.

     

    Mientras le pedía disculpas y el chaval (más contento que nada) me decía que no pasaba nada (ya podía haberse quejado también en vez de dejar que tirara de él por toda la calle), noté que mi cara se iba poniendo al rojo vivo.. y salí a toda leche calle abajo.  Ruborizado  Ruborizado

     

    En el resto del viaje, me aseguré de no volver a coger la mano a nadie, jajajaj

     

    Vimos las tiendillas de por allí, y fuimos a ver la mezquita (iluminada de noche tenía su cosilla), y luego nos fuimos a Túnez, a entregar el coche, que a  las pocas horas salía nuestro avión.

     

    En general  Túnez nos gustó muchísimo, pero es un país al que hay que ir un poco mentalizado para no agobiarse, porque están siempre intentando venderte algo, y da igual las veces que les digas que no, siempre insisten.

     

    Como conseguir eso? Siguiendo una serie de trucos: No fiarse nunca de alguien que va en moto y te hace señales para que le sigas (por norma general intentan llevarte a un hotel); en la medina, a no ser que quieras comprar algo, lo mejor es no pararse.. como te pares, estas perdido, sin saber cómo acabarás dentro de una tienda. Ante la duda, la mejor solución es poner cara de tortuga y hacer como si no entendieras ningún idioma.

    Y en los yacimientos, pedir siempre los tickets, que se hacen los remolones.

     

    Aparte de eso, fuera de las zonas más turísticas, la gente súper amable. Nos han ayudado un montón de veces sin pedir nada a cambio, siempre con una sonrisa o intentando hablar con nosotros... se nota muchísima diferencia de un sitio a otro.

     

    Bueno, pues eso es todo. Espero que os haya gustado

     

    Comments

    Please wait...
    Sorry, the comment you entered is too long. Please shorten it.
    You didn't enter anything. Please try again.
    Sorry, we can't add your comment right now. Please try again later.
    To add a comment, you need permission from your parent. Ask for permission
    Your parent has turned off comments.
    Sorry, we can't delete your comment right now. Please try again later.
    You've exceeded the maximum number of comments that can be left in one day. Please try again in 24 hours.
    Your account has had the ability to leave comments disabled because our systems indicate that you may be spamming other users. If you believe that your account has been disabled in error please contact Windows Live support.
    Complete the security check below to finish leaving your comment.
    The characters you type in the security check must match the characters in the picture or audio.
    Isa y David has turned off comments on this page.

    Trackbacks

    The trackback URL for this entry is:
    http://isapeke61979.spaces.live.com/blog/cns!355264C8B9B8B0DF!6387.trak
    Weblogs that reference this entry
    • None