Isa's profileVIAJES DE DOS ZUMBADOSPhotosBlogListsMore Tools Help

Blog


    June 29

    SUIZA 2006

     
    Este viaje se realizó en el 2006.
    Pudimos coger una semanita más de lo previsto en verano, antes del viaje a los Paises Bajos, y como no sabíamos donde ir, pensamos que Suiza podía estar bastante bien.
    Lo bueno que tiene vivir por los Pirineos es que todo cae bastante cerca.
     
    Después de algunas horas de camino y de haber parado para cargar el coche con comida y algunas cosas más, llegamos a nuestro primer destino : Aigle.
     
    Aigle es una mini ciudad que no tiene casi nada.
    Bueno, quitando el castillo, no tiene nada más que ver.
    El castillo fue constuido en el siglo XIII. Se encuentra en medio del pueblo, y no está mal.
    Después de dar una vuelta por el castillo fuimos a buscar un banco para cambiar algo de dinero.
    Eso es lo que más rabia da de los paises en los que no hay euro, el tener que andar cambiando cada dos por tres.
     
    Después de conseguir algo de cambio, nos dirigimos hacia Avenches.
     
    Hay que decir que los paisajes que hay en Suiza son impresionantes.
    No es un país que se caracterice por sus grandes monumentos, pero solo por los paisajes vale la pena acercarse.
     
    Llegamos a Avenches buscando unas ruinas romanas ( las ruinas son nuestra debilidad, siempre andamos buscando por ahí), así que en nada de tiempo nos plantamos allí.
     
    Avenches fue fundada a principios de nuestra era por el emperador Augusto, y en un principio se llamaba Aventicum.
    Tuvo su época de máximo apogeo en el siglo II, pero duró muy poco, ya que sobre el año 259 fue totalmente devastada por los alamanes.
     
    Después de aparcar el coche en un parque plagado de pelusas voladoras, nos dirigimos al centro.
    El casco antiguo es bastante bonito, así que fuimos andando por allí hasta que encontramos el anfiteatro.
    Fue construido en el siglo II, y por lo visto albergó peleas de gladiadores. Es uno de los mejores conservados de Suiza.
     
    Estuvimos allí un rato, y compartimos comida con una familia alemana.
    Después fuimos a ver el castillo.
     
    Este castillo es de finales del siglo XIII, y se puede ver desde el mismo anfiteatro.
    Por lo visto, dentro del castillo está el Museo del Nacimiento de la aviación en Suiza.
    Eso es en teoría, pero en práctica estaba cerrado.
     
    Andando para ir a buscar el coche nos atrajo un olorcito rico a dulce, así que hicimos el camino hacia el aparcamiento con un super pastel en la mano y poniendonos morados de crema.
    Una de las cosas más buenas de Suiza son los dulces.
    Hay de todo tipo de formas, tamaños y sabores.
     
    En la semana que estuvimos por allí no nos dió un coma por exceso de azúcar de milagro.
     
    Nuestra siguiente parada fue Berna.
    En primer lugar nos dirigimos al casco antiguo.
     
    Cuando paseas por Berna tienes una sensación constante de que el tiempo se ha detenido.
     
    Llegamos a la Marktgrasse, y al final estaba la torre del reloj.
    Esta torre data del año 1220, y es el monumento más antiguo de Berna.
    Debajo de la torre hay un arco, y se pueden ver las antiguas medidas del patrón bernés ( el pie bernés, el pie suizo...)
     
    Tiene un reloj astronómico que fue construido en el 1530, y su mecanismo reproduce el movimiento planetario.
    Cuatro minutos antes de cada hora salen unas figuritas de él.
    Este reloj es bastante peligroso, porque te quedas embobado mirándolo, y luego pasan cosas estúpidas, como la de cogerle la mano a un tío que no conocía de nada pensando que era David.
    No se la cara que tendría yo cuando me di cuenta, pero la del hombre era para echarle una foto en ese momento.
    Supongo que debió tomarme por loca.
     
    Después de ver el reloj y hacer el ridículo un rato, estuvimos buscando la casa de Einstein.
    Al final tuvimos suerte y la encontramos bastante rápido.
     
    Solamente vivió en ella siete años, pero es impresionante poder compartir el mismo espacio en el que escribió la Teoría de la Relatividad y la Ley de equivalencia de la materia y la energía.
     
    Había unas vitrinas con documentos, pipetas, trajes...
    También estaba su escritorio, su diván, los trajes de Mileva, y algunas fotografías suyas enmarcadas.
     
    Era impresionante estar allí.
    Estuvimos flipando un buen rato, y luego seguimos con nuestra visita por Berna.
     
    En la misma calle que está la casa de Einstein se pueden ver varias fuentes de Hans Gieng, aunque la mejor es la Fuente del ogro.
    Está un poco más lejos, y se hizo en 1545.
    Es una fuente bastante rara, porque es un ogro que se está comiendo un crío mientras tiene en la otra mano a dos ni´ños cogidos.
     
    Supongo que será el equivalente al hombre del saco.
    Por lo visto los niños no le debían de gustar demasiado.
     
    Fuimos un poco más tarde a buscar la catedral, y por el camino vimos el Palacio Federal.
    Aquí es donde se encuentra el gobierno y las dos cámaras de la Asamblea Legislativa.
     
    Por fuera es bastante bonito, aunque tenía un andamio enorme.
     
    Más tarde y después de perdernos y volver a encontrar el sitio llegamos a la catedral.
    En conjunto no es una de las más bonitas, pero en el pórtico principal tiene unas figuras que representan el Juicio Final bastante impresionantes.
    Hay que estar un buen rato admirando la puerta principal para darte cuenta de todos los detalles que tiene.
     
    Seguimos andando y vimos la iglesia del Espíritu Santo y algunos bancos bastantes bonitos.
     
    Un rato más tarde salimos de Berna.
    Aunque parezca todo muy rápido, estuvimos solamente un día y medio, y la verdad es que se hizo algo corto.
     
    Como teníamos algo de tiempo aún, hicimos algo de camino, buscamos un cámping y fuimos a ver Peney.
    Aquí no es que hubiera mucho.
    En realidad sólo había una iglesia como de piedra, y por allí cerca un Mirage III-S J-2332 colocado en una especie de área de servicio.
     
    Nos quedamos bastante descolocados, porque no es muy normal encontrarte un caza en un área de servicio.
    Estuvimos por allí un rato, y marchamos directos al cámping.
    Nos duchamos, y nos tocó montar la tienda a oscuras.
     
    A la mañana siguiente bien temprano fuimos a Solothurn.
    Esta ciudad en un principio da la sensación de que no tiene demasiadas cosas para ver, pero enseguida te das cuenta de que estás equivocado.
    Fuimos a ver en primer lugar la catedral de Sankt Ursen.
    Fue construida en la segunda mitad del siglo XVI, y aparte de ser una catedral enorme, es bastante bonita.
    Andando un poco llegamos a la torre del reloj.
     
    Esta torre fue construida en la primera mitad del siglo XII, y es un poco macabra.
     
    Se trata de un reloj con una esfera astronómica y tres figuras : un guerrero, el rey y la muerte.
    La muerte aguanta un reloj de arena, y cada hora en punto el rey se mueve.
     
    Estando por allí apareció un grupo de gaiteros borrachos que iban cantando y tocando la gaita vestidos como si fueran a repartir butano.
    Fueron unos minutos bastante raros, pero logramos recomponernos y fuimos a ver el ayuntamiento y la iglesia de los jesuitas.
    También vimos lo que parecía una especie de fortificación.
     
    Andando encontramos una feria donde había como unos corrales con cabras, camellos, patos...
    No se qué se celebraría, pero como siempre compramos algo estúpido, para no ser menos este año, decidí comprarme una mochila con forma de cabra.
    Pasamos los tres por allí el resto del día ( David, yo y la cabra) y como se hizo tarde tocó dormir tirados por ahí.
     
    Al día siguiente fuimos a ver Liestal..
    Es un pueblo pequeño, y como era muy muy temprano, no había nadie por las calles.
    Fuimos a ver la torre del reloj.
    Esta era menos rara que la del día anterior, pero tenía su gracia.
     
    En esta hay un caballero, y encima está la muerte sentada en una esfera. En una mano tiene un reloj de arena y en la otra una guadaña.
    A pesar de ser algo fúnebres, las torres que hemos ido viendo hasta ahora son preciosas.
     
    Andamos por una calle desierta llena de tiendas ( que aún estaban cerradas) y encontramos en las paredes unos frescos del siglo XIX.
    En uno hay un hombre contando su dinero, en otro dos mujeres, y en otro cuatro campesinos.
    La calle es muy bonita, y un poco más adelante está el ayuntamiento.
     
    Está pintado de rojo y en la fachada se pueden ver frescos que recuerdan la historia de la ciudad.
    Seguimos andando y dimos a parar a una iglesia muy muy rara.
     
    La iglesia no es que fuera rara, de hecho era bonita, pero lo raro fue una piedra con restos fósiles que encontramos delante de la iglesia.
     
    En esta piedra había cabezas humanas, algo parecido a un pterodáctilo, un pez , yna vértebra como de plesiosaurio y una especie de goniatites.
    La piedra estaba muy chula, aunque era un poco rara, ya que ninguna de las especies ha coexistido en la misma época.
    No se, es un poco raro.
    Lo peor de todo es que mientras buscábamos un sitio donde dormir, nos íbamos rallando con el tema del pedrusco.
     
    Conseguimos encontrar un sitio, y a la mañana siguiente estábamos en Basilea.
    Esta ciudad fue construida primero por los celtas y poblada más tarde por los romanos.
    Hoy en día es una ciudad bastante importante debido a su industria química y farmacéutica.
     
    Entramos por la puerta de Spalen y nos dirigimos al centro.
    Llegamos a la casa blanca y la casa azul.
    Estas casas fueron construidas en 1768, y tuvieron como invitados a personas tan importantes como el zar Alejandro de Rusia o el emperador de Austria José II.
    Estaban en una calle bastante estrecha, casi pegadas a los edificios de enfrente, con lo que eso ayudaba a que no parecieran demasiado espectaculares.
     
    Un rato más tarde estábamos viendo la catedral.
    Es como de color rojizo, y la verdad es que no nos pareció demasiado bonita.
     
    Seguimos andando, algo decepcionados porque esperábamos más cuando encontramos el Ayuntamiento.
     
    En un momento se nos fue la decepción.
     
    El ayuntamiento de Basilea es un enorme edificio de color rojo construido a principios del siglo XVI.
    Tiene unas ventanas y una especie de balcones impresionantes, y en la parte central hay un reloj muy bonito.
     
    Hay tres estatuas en la fachada : Enrique II, su mujer Cunegunda y la Virgen.
    Este sin duda ha sido el ayuntamiento más impresionante que hemos visto hasta ahora.
    Los detalles de la fachada son preciosos.
    Se encuentra en una plaza donde antes se vendía grano.
    Ahora por esta plaza pasan tranvías, con lo que hay que tener bastante cuidado de no ser arrollado por uno de ellos mientras haces fotos.
     
    Vaya muerte más triste: ser arrollado por un tranvía.
    Claro, que más penoso sería ser arrollado por un monociclo conducido por un payaso mientras hace malabares...
     
    Se me vuelve a ir la cabeza por momentos.
     
    Camino al coche seguimos andando  nos acercamos a la iglesia de Santa Isabel.
    Es una iglesia preciosa, de estilo neogótico.
    Estaban restaurando la fachada, con lo que era imposible entrar.
     
    Ya de camino al coche, encontramos la fuente de Tinguely.
    Por lo visto es una crítica hacia los esfuerzos inútiles que hace el hombre.
     
    Si es verdad o no no lo se, pero es una fuente hecha como de restos, así que es bastante rara.
    En mi opinión es la fuente más espantosa que he visto nunca, pero claro, eso es cuestión de gustos.
     
    Después de reponernos del trauma de la fuente fuimos a coger el coche para intentar encontrar algún sitio donde poder dormir.
     
    Tuvimos bastante suerte, ya que de pasada encontramos un cámping.
    Lo peor fue que nos tocó ducharnos con agua fría.
     
    Al día siguiente fuimos a Leman.
    Allí, quitando un lago muy bonito, no había nada en especial, pero como caía de camino para ir a Interlaken, paramos un rato en el lago y luego seguimos con el camino.
     
    Al poco rato habíamos llegado a Interlaken.
     
    Teníamos pensado subir a Jungfraujoch, pero el precio para poder subir los dos era casi la totalidad del dinero que nos quedaba para poder pasar el resto del tiempo en Suiza y poder volver a casa.
     
    Después de plantearnos el vender nuestros riñones para subir decidimos que era mejor dejarlo para otra vez que volvamos.
     
    Parece mentira el precio que han puesto para poder subir.
    Por lo visto no les convencía la idea de hacer un teleférico y pensaron que sería mejor que un tío cargara con la gente en la espalda.
    Es broma, pero con lo que vale, podía haber pasado eso perfectamente)
     
    Nos tuvimos que conformar con echar algunas fotos a Grindenwalt, así que dimos la vuelta por Interlaken.
     
    En Interlaken hay doscientas tiendas por metro cuadrado ( es un decir).
    Como soy bastante compulsiva quería comprar un cuerno de 2.15 metros.
    Menos mal que está David, que es la cabeza pensante, que si no me lo hubiera traído.
     
    Ahora lo pienso, y vaya viaje nos hubiera dado el cuerno.
    Para otra vez ya me lo traeré, porque me quedé con bastantes ganas de traérmelo.
     
    Intentando convencerle de que era buena idea comprarlo fuimos haciendo camino hasta Sustenpass.
     
    Por una carreterilla de mala muerte llegamos a una especie de glaciar.
    Seguimos subiendo más alto y llegamos a la cima.
    Estábamos a 2250 metros de altura, y las vistas eran impresionantes.
     
    Ya casi de noche, y como queríamos ver el glaciar por la mañana, decidimos quedarnos a dormir en una explanada que había allí.
     
    Esa noche pasé más frío que nunca.
    Tenemos sacos de dormir de montaña, pero ni los sacos ni la ropa de manga larga que teníamos era bastante.
     
    Para colmo apenas teníamos gasolina, así que decidimos no poner la calefacción no fuera que tuviéramos que empujar el coche al día siguiente.
     
    Pusimos tres minutos el calorcito, y el resto de la noche la pasamos muertes de frío.
    Valió la pena pasar frío, porque a la mañana siguiente vimos amanecer en el glaciar, y es una imagen que no se nos olvidará en la vida.
    Estar allí te hacía sentir como muy pequeñito. Era impresionante.
    Las fotos que hicimos no son nada en comparación con lo que ves estando allí o la sensación que tienes.
     
    Después de estar allí un buen rato decidimos lavarnos la cara con una botella de agua que habíamos dejado fuera, pero era hielo, así que nos tuvimos que aguantar.
     
    A medio día marchamos con bastante pena, porque es un sitio realmente impresionante.
     
    Ya se nos estaban acabando los días que teníamos, así que ya tocaba ir marchando.
    Por el camino encontramos una especie de río bastante grande y había un montón de cabras sueltas.
    Nos pusimos a hacer algunas fotos a las cabras, y había una que empezó a mosquearse, y como cada vez nos acercbamos más, vimos que la cabra venía hacia nosotros con muy mala cara.
    En eso que seguimos haciendo fotos, y la cabra empieza a acercarse cada vez mas, y cuando nos quisimos dar cuenta estábamos corriendo a toda hostia y la cabra corría detrás de nosotros.
    Menos mal que fuimos rápidos, que si no nos deja el culo bonito...
     
    El último sitio en el que estuvimos fue en Trient.
    Este pueblo está en la frontera con Francia, y aparte de una iglesia bastante bonita, no se puede decir que tenga nada más.
     
    Comimos allí, en un bosque lleno de setas, y seguimos con el camino.
     
    Al día siguiente íbamos camino a casa.
    Bueno, pues eso es todo.
    El viaje duró algo más de una semana, y hay que decir que Suiza es impresionante.
    Espero que os haya gustado.
     
     
     
     
     
                                                                           SUIZA 2006
                                          
     
     

    Comments

    Please wait...
    Sorry, the comment you entered is too long. Please shorten it.
    You didn't enter anything. Please try again.
    Sorry, we can't add your comment right now. Please try again later.
    To add a comment, you need permission from your parent. Ask for permission
    Your parent has turned off comments.
    Sorry, we can't delete your comment right now. Please try again later.
    You've exceeded the maximum number of comments that can be left in one day. Please try again in 24 hours.
    Your account has had the ability to leave comments disabled because our systems indicate that you may be spamming other users. If you believe that your account has been disabled in error please contact Windows Live support.
    Complete the security check below to finish leaving your comment.
    The characters you type in the security check must match the characters in the picture or audio.
    Isa y David has turned off comments on this page.

    Trackbacks

    The trackback URL for this entry is:
    http://isapeke61979.spaces.live.com/blog/cns!355264C8B9B8B0DF!4794.trak
    Weblogs that reference this entry
    • None