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    August 25

    BULGARIA 2009

    Este viaje lo hicimos en Julio del 2009, y duró más o menos unos 15 días.

    Después de unos pocos años viajando, y de bastantes cosas ocurridas en ellos, puedo asegurar que este ha sido el viaje más accidentado que hemos tenido nunca.

     

    El viaje empezó como empiezan todos: en el aeropuerto, jeje

    Al llegar a la cinta de facturación, nos dicen los de Alitalia que no podían darnos los billetes de Milán a Sofía porque los de la oficina de Roma (era donde hacíamos escala) aún no habían abierto (cosa bastante normal teniendo en cuenta que eran las 9 de la mañana).

    Sin problema. Nos montamos en el avión, pensando que llegaríamos con tiempo suficiente para arreglar el problemilla. Pobres ilusos... llegamos con un retraso de dos horas, con lo que tuvimos que atravesar corriendo (esto es literal) toda la terminal y llegamos de milagro a la puerta de embarque, donde pudimos arreglar el tema de los billetes.

    Con la lengua fuera nos metimos en el avión, y rumbo a Sofía.

     

    Sofía es una de las capitales más antiguas de Europa, y tiene cerca de 1.300.000 habitantes (con un más menos). A modo de resumen, Sofía ha sido tracia, romana, fue destruida por los hunos, reconstruida por los bizantinos (fue un importante centro administrativo en periodo bizantino), luego fue eslava, otomana, rusa, bombardeada por los británicos en la Segunda Guerra Mundial... casi nada.

     

    El primer día como entre unas cosas y otras llegamos a las tantas, nos dedicamos a descansar y buscar comida. Hay dos tipos de puestos ambulantes donde conseguir comida: los que se ven, y los subterráneos.

    Las tiendas subterráneas son muy curiosas, porque tienen el mostrador a ras de suelo, y para pedir te tienes que poner de rodillas.

     

    Al día siguiente, bien temprano, empezamos la ruta por Sofía. Así en principio, con dos días te sobra para ver Sofía (Eso si vas a entrar en museos, si no con uno y medio vas de sobra).

    El primer día ya habíamos acabado con todos los monumentos, iglesias, catedrales y curiosidades que había (aparte de no haber demasiado, está todo bastante junto, con lo que entre un monumento y otro lo mismo son 10 minutos andando), así que el segundo día lo dedicamos a museos.

    La primera parada fue el museo arqueológico (para variar). Que gran desilusión. La colección que tienen es mínima, habían ocupado gran parte de la planta baja en exponer trajes que habían salido en películas, y la parte de arriba tienes un pasillo con iconos, y varias salas con objetos.

     

    En general salí que echaba humo, ha sido el arqueológico que menos me ha gustado (y eso que me emociono fácilmente con los arqueológicos, suelo flipar con nada). Enfadado

     

    Luego fuimos al museo del ejército. Cuesta de encontrar horrores, porque está perdido en la nada, en un barrio un poco raro, pero gracias a que David es alto como nada, pudo ver a lo lejos que asomaba un lanzamisiles. Yupiii.

    El museo del ejército fue la gran sorpresa de ese día. En cada uno de los viajes vemos mínimo un museo del ejército... lo que quiere decir que llevamos vistos ya unos pocos. Este, sin duda ha sido el mejor que he visto hasta ahora.

    Tiene como dos patios y un edificio. En los patios tienes todo tipo de tanques, aviones, bombarderos, helicópteros, lanzamisiles, baterías tierra aire, carros de combate.. fabricación rusa, por supuesto.

     

    En la parte de dentro, hay cuatro plantas, cada una dedicada a un área.

    En una había una colección de armas de la antigüedad hasta ahora (estaba incluida una máscara de oro tracia), otra con uniformes, medallas, etc...

     

    Después de verlo fuimos al museo de historia natural. No se porque pero David tiene predilección por estos museos.  En general el museo está bien (es lo de todos: bichos disecados), las vitrinas son del siglo pasado y es bastante grande.

     

    Como aún era de día, nos dimos una última vueltilla por Sofía, ya que al día siguiente teníamos que ir a coger el coche.

     

    Al día siguiente bien temprano, fuimos a la parada de autobús. Cuando cogimos el autobús, el autobusero no entendía absolutamente nada de lo que le estábamos diciendo (le estábamos pidiendo dos tickets, tampoco era nada raro), así que el hombre nos dijo que pasáramos.. y nos regaló el viaje!!

     

    Llegamos a la Terminal 2, cogimos el huevo- coche (Era un Suzuki Swift) y hala... a conducir. Primer problema del viaje: Está absolutamente todo escrito en cirílico, y nosotros no tenemos ni la más minima idea de cirílico.

     

    Tras perdernos cuarenta veces, llegamos a Zemen, nuestro primer destino. El monasterio de Zemen fue fundado en el siglo XIV.

    Dentro del monasterio hay una iglesia medieval, pero cuando llegamos estaba cerrada, así que tuvimos que conformarnos con dar una vuelta por el monasterio y arreando.

     

    De camino  encontramos un pueblo con una iglesia bastante cuca. El pueblo se llamaba Konjavo, y la  iglesia, después de hacer el viaje entero, no es que fuera gran cosa, pero.. al principio de los viajes te suele gustar todo.

     

    Siguiente punto: Rila.

    Rila era uno de mis puntos fuertes del viaje; había que verlo sí o sí.

    Como llegamos a una hora un poco rara (era demasiado tarde para ver la iglesia del monasterio, pero demasiado pronto para costarse), decidimos hacer una ruta por allí cerca. Entonces vimos el cartel: Stob´s Piramid... Y pensamos: Pirámides de Stob?? Hala, que chulo.. hay que verlo.

     

    Aparcamos el coche en una especie de llano que había, y nos pusimos a andar para ver las famosas pirámides. Después de dos horas andando cuesta arriba bajo un calor espantoso.. llegamos a la cima de la montaña.. y vimos las famosas “pirámides de Stob”.

    Aun me estoy acordando del famoso Stob.. vaya castaña de pirámides. Por poner un ejemplo: eran cuatro formaciones rocosas (parecidas a las formaciones de Capadocia), puestas en una ladera.

     

    Si me hubieran puesto en la cima con un zeppelín, diría que estaba chulo, pero con el calor que hacía, y el rato que tuvimos que ir cuesta arriba trepando, para mi gusto no valió tanto la pena.

      

    Cogimos el coche (aun acordándonos del tal Stob) y David tuvo una idea: podíamos ver las afueras del monasterio de Rila, que ahora no habrá mucha gente.

    Brillante idea. Cuando llegamos casi no había un alma, así que nos hicimos las fotos de rigor, y estuvimos por allí bastante tranquilos.

    Conseguimos alojamiento, y al día siguiente muy temprano estábamos en el monasterio.

     

    El monasterio de Rila fue fundado en el siglo X, por Iván Rilski, un ermitaño. El monasterio poco a poco se fue transformando hasta el que es hoy en día.

    Hoy en día está proclamado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y los frescos que adornan las paredes  (la mayoría de temática bíblica) y el interior de la iglesia, son impresionantes.

     

    Hay un museo Histórico dentro del monasterio; no está mal, tiene algunos objetos interesantes, pero para mi gusto cuesta más de lo que es.

    Salimos del museo muertos de sed (se nos había olvidado el agua y hacia un calor cojonudo), y vimos una tienda allí dentro con una caja llena de botellitas de agua. Entramos, compramos un par de botellas, y cuando le vamos a dar un trago.. nos damos cuenta de que en la botella había la imagen de un santo. Ante la duda, entramos de nuevo en la  tienda y le preguntamos al hombre que si era agua de beber.. un poco más y nos hace un exorcismo!! Resulta que era agua bendita, con lo que no está bien beberla. Nadie se puede hacer una idea de lo que jode tener dos botellas de agua en la mochila y estar muerto de sed. Risa

     

    Salimos de allí en el momento justo: cuando aquello se empezó a llenar de gente.

    El siguiente destino era Bansko. Elegimos Bansko porque era un pueblo que estaba dentro de un parque natural, con lo que a priori podía estar chulo.

    El pueblo no estaba mal (tampoco era para tirar cohetes), tenía algunas iglesias y un par de estatuas, pero lo más bonito era el entorno: estaba en plena montaña. Vimos el pueblo, y decidimos meternos un poco más en el parque natural del Pirine, con lo que hicimos una mini ruta bastante chula donde vimos algunas cascadas y unos paisajes preciosos.

     

    A pesar de ser sólo el segundo día de coche, empezamos a ser conscientes de que íbamos mal de tiempo, con lo que hicimos las primeras modificaciones de itinerario.

    El siguiente punto fue Kovachevitsa. Este pueblo, durante la revolución otomana formó parte de un entramado de pueblos que se dedicaban al transporte de armas.

    Hoy en día es un pequeño y pacífico pueblo de estilo medieval. Tiene una iglesia, y algunas casas, pero nada más.

    Luego, por el camino paramos en un pueblecillo bastante chulo, con una mezquita con la cúpula plateada. El pueblo se llamaba Dolno Dryanovo.

     

    Seguimos dirección Plovdiv, y cada poco íbamos parando porque la zona está llena de lagos, con lo que es inevitable ir parando y haciendo fotos.

    También paramos en Novo Sélo, un pueblo con una iglesia muy bonita, con las cúpulas de cobre, y una imagen de San Jorge en la portada.

    Como ya era tarde, decidimos ir tirando a Plovdiv, y si encontrábamos un camping en el camino, acampar.

    Pero de cámpings nada.. en los 15 días que estuvimos, no fuimos capaces de encontrar ni un solo camping. Había señales de camping , pero te desviabas, seguías la señal, y llegabas a una especie de descampado, sin taquillas ni nada.

    Bueno, pues seguimos conduciendo, y finalmente llegamos a Plovdiv. Nos pusimos a buscar alojamiento, pero los que encontrábamos se nos iba de presupuesto, con lo que seguíamos buscando.

    Finalmente decidimos buscarnos un sitio y dormir en el coche. Elegimos un campo con manzanos (mmmm que buenas estaban).

     

    Al día siguiente fuimos a ver Plovdiv. Aparcamos el coche, atravesamos una especie de calle llena de tiendas, y al final estaba el estadio romano. El estadio en sí se conserva bastante bien.. la pega es que han construido encima, con lo que se lo han cargado literalmente.

    Al lado del estadio está la mezquita, muy bonita por fuera (por dentro no se porque no me dejaron entrar).

    Luego nos dirigimos al teatro romano, y en el camino encontramos algunas casas muy chulas, como la casa del poeta Lamartine. También vimos algunas iglesias, pequeñas pero muy bonitas por dentro.

     

    Llegamos al teatro a las 11 de la mañana (se supone que abren a las 10) y sorpresa... estaba cerrado y había un grupo de japoneses furiosos en la entrada.

    Esperamos un rato, y como vimos que no había la minima intención de abrirlo, nos fuimos.

     

    Ese día fue cuando empezamos a comprender cómo funcionan las cosas en Bulgaria.

    Si en un yacimiento te pone: “abierto de 9 a 14”, eso en realidad quiere decir: “si los astros son favorables, y se ha producido un eclipse de sol, el tío que está en la taquilla puede que abra de 12 a 12.15, y durante ese preciado cuarto de hora, si puede, te sisa el ticket de entrada”. Esto es aplicable a los sitios que no son turísticos, el resto más o menos siguen el horario (o no, nunca se sabe).

     

    Como aun era temprano (es lo que tiene estar a las seis andando), fuimos a ver  Batchkovo, que está solo a 30 kms de Plovdiv.

    El monasterio de Batchkovo fue fundado en el  1083, y después del monasterio de Rila, es el más grande de Bulgaria.

    En el patio hay dos iglesias, ambas con frescos. De los monasterios que hemos visto en este viaje, es uno de los que más me gustaron.

     

    A los pocos kilómetros de Batchkovo, encontramos la fortaleza Assen, así que como tenía buena pinta, decidimos desviarnos un poco.

    Esta fortaleza data de los siglos XI- XII d.C, y fue construida durante el reinado de Iván Assen II, uno de los mejores reyes de Bulgaria. Se pueden ver las ruinas de la fortaleza, y una iglesia medieval restaurada.

    El enclave es impresionante, ya que se encuentra en lo alto de la montaña, con lo que las vistas desde allí y con la iglesia de fondo son preciosas.

     

    Siguiente punto: Perperikon.

    Se trata de un yacimiento romano situado en lo alto de la montaña. Destaca por su templo a Dionisio, la acrópolis, y un palacio pequeño.

    El yacimiento en sí está genial (no queda casi nada en pie, pero aun así vale la pena), se puede ver los restos de una escalinata tallada en la roca.

    Lo peor es llegar. Tienes que hacer unos dos kilómetros más o menos trepando por una ladera empinadísima, indicado sólo por flechas que te encuentras pintadas en los árboles, y esquivando la plaga de ratones gigantes que hay por allí (y alguna que otra culebra vimos). Quitando esos pequeños detalles.. está genial. Además al estar en todo lo alto de la montaña, tienes unas vistas preciosas.

     

    A los pocos kilómetros de salir de Perperikon, encontramos un  recinto muy curioso: Kamenni Gabi.

    Se trata de formaciones rocosas causadas por la erosión. Algunas de ellas tienen forma de champiñón.

    Como ya era tarde para seguir viendo cosas, decidimos llegar a Svilengrad e intentar buscar alojamiento por allí.

    Esa noche tuvimos suerte.. hotel chulisimo a precio mínimo.

    Nuestra idea era llegar a Svilengrad porque al día siguiente queríamos ver la tumba tracia que había en Mezek, así que seguimos con el plan.             

     

    Al día siguiente bien temprano vimos Svilengrad. Realmente no tiene casi nada que ver, pero había un puente del 1539 que queríamos ver (el puente de Hussein Pachá)

    El puente tiene 295 metros de largo (una vez allí parece menos). Después de ver el puente, nos dirigimos a Mezek, a ver la tumba.

    Como era muy temprano todavía (en teoría abrían a las 10), fuimos a ver primero la fortaleza Neutzikon, arrasada durante los siglos XI  y XII por los bizantinos.

    La fortaleza no está mal. No queda demasiado en pie, pero aún se pueden ver las torretas defensivas, algo es algo.

    Además había en el interior una especie de búnker.

     

    Acabamos de ver la fortaleza, y nos dirigimos a la tumba. Nos dieron las diez, las diez y cuarto, las diez y media... y como en el cartel ponía que había que dirigirse a la oficina de turismo, pues allí que fuimos. Pero estaba cerrada.. y nos dieron las once. Y ya no nos dieron más horas porque salimos de allí echando humo, que si no podíamos habernos muerto allí esperando. El consuelo que me queda es que no fuimos los únicos que esperamos, había mas gente quejándose.

     

    Mientras esperábamos metidos en el coche.. pudimos “disfrutar” de la visión de las moscas más grandes que habíamos visto nunca (por eso no salíamos del coche).. eran tamaño tábano, y había una auténtica plaga.

     

    El siguiente destino fue Nessebar, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

    Cuando estábamos entrando a Nessebar, me dio la sensación de estar en Benidorm. Sitio playero, gente con colchonetas, alemanes a patadas, chiringuitos por todos sitios...

     

    Aparcamos el coche y fuimos a ver la zona.

    Fuimos viendo las iglesias (tiene bastantes), y no dejaba de haber gente y chiringuitos por todos sitios. Me quedo con la iglesia del Cristo  Pantocrátor, que me gustó bastante.

    El pueblo en sí es bastante bonito, pero.. no se, demasiado turístico para mi gusto.

    Salimos de allí y fuimos a Varna, pero cuando llegamos era ya bastante tarde, así que buscamos alojamiento y a dormir.

     

    Al día siguiente, lo primero que hicimos fue dirigirnos a la catedral de Varna. Preciosa, tanto por dentro como por fuera. Después de estar allí un rato fuimos a ver el resto de Varna: el teatro, iglesias, termas romanas... y el arqueológico.

    El arqueológico de Varna es perfecto. Tiene una colección bastante grande (para mi gusto mejor que la de Sofía), y además hay un esqueleto de un rey tracio que sacaron de una necrópolis cerca de Varna (con su correspondiente ajuar funerario).

     

    Ahora pareceré una tarada, pero.. llevaba años soñando con ver este esqueleto.

     

    Antes de irnos del arqueológico, asalté la tienda del museo (me compré todo tipo de libros), y me hice amiguita del vendedor, un tal Dimitri que me hizo una rebaja  de casi el  40%, jeje Lengua fuera

     

    Varna la vimos en un día, pero yo le hubiera echado más tiempo, la verdad.

    Al día siguiente fuimos a ver Aladja, que está bastante cerca de Varna.

    Es un monasterio rupestre enclavado en la roca. Existió durante los primeros siglos del cristianismo, y durante las épocas de las invasiones, sirvió como refugio.

    El monasterio es bastante curioso, apenas conserva restos de pintura, pero aún así vale la pena. Luego fuimos a ver las catacumbas, pero la verdad que no me impresionaron mucho.

     

    Luego fuimos dirección Madara, pero por el camino nos encontramos con algo que podía ser curioso: Pobiti Kamani.

    Es una especie de recinto con formaciones rocosas curiosas; la mayoría tienen forma de tronco.

    Después de verlo, seguimos dirección Madara.

     

    El atractivo principal de Madara es el caballero tallado en la roca. Es un relieve altomedieval, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

    Este relieve representa un caballero montado a caballo, y clava una lanza a un león. Detrás del caballo hay un perro, y en la parte de arriba del caballero hay un águila (el águila no conseguí verla).

    Aparte del relieve, se pueden hacer algunas rutas por allí. Nosotros fuimos a la “Cueva de las ninfas”, donde encontramos una especie de cascada, y dado que hacía un calor de tres narices, me metí en ella un rato.

     

    Tras salir de Madara, a unos cuantos kilómetros, encontramos Zavet, un pequeño pueblo con una iglesia de color negro.

     

    El siguiente punto fue Razgrad. No teníamos pensado pasar por allí porque en principio tampoco había gran cosa, pero queríamos ver la tumba de Sveshtari, que estaba bastante cerca, y ese día ya estaba cerrada (cierran a las 4.30)

    Cuando llegamos a Razgrad, buscamos alojamiento en un hotel de estilo soviético 100%.

    La mujer de recepción solo hablaba búlgaro o ruso; la habitación parecía sacada de una peli de espías, y en los pasillos había detectores de radiactividad.

     

    Después de instalarnos en la habitación y comprobar que no había cámaras ni microchips (esto es broma), salimos a dar una vuelta por Razgrad. Tuvimos la suerte de encontrar una especie de festival de diferentes países, con lo que después de ver la ciudad (tiene una de las mezquitas más grandes de Bulgaria), nos dirigimos a la plaza y vimos el espectáculo.

    La verdad que estuvo bastante entretenido.. nos dieron las dos de la mañana allí (me encantaron los griegos).

     

    Al día siguiente fuimos a ver la tumba. Esta tumba era otro de los imprescindibles de Bulgaria.

    Si digo que es impresionante me quedo corta. Esta tumba data del siglo III a.C. y aquí fue enterrado Dromihed, uno de los reyes más poderosos de los Getes (pueblo tracio).

     

    La tumba se compone de tres cámaras. La cámara sepulcral está esculpida con 10  cariátides (mitad mujer, mitad planta), y se pueden ver pinturas en la parte suprior. Desafortunadamente, no pudieron acabar a tiempo la tumba, pero aún así es impresionante.

    La sensación de estar allí no la puedo describir, pero no se me olvidará en la vida. (vale, me emociono fácilmente con las cosas, lo reconozco).

     

    Salimos de allí dirección Ivanovo, otro de los imprescindibles (también declarado Patrimonio de la Humanidad)

    En Ivanovo se pueden visitar una serie de iglesias rupestres talladas en la roca hasta el siglo XVII.

    En el interior de estas iglesias, adornando las paredes hay frescos de los siglos XIII y XIV, así como algunas inscripciones. Sin duda vale la pena acercarse, porque son espectaculares.

     

    Como ya era tarde, decidimos buscar un sitio para dormir. Como por aquella zona no encontramos hotel, nos toco dormir en el coche.

     

    Al día siguiente vimos el monasterio Preobrazenski, también llamado Monasterio de la Transfiguración.

    Este monasterio data del siglo XI, y es el cuarto más grande del país.

    La iglesia que se encuentra en su interior está adornada por fuera con frescos. Destaca “la Rueda de la vida”, una escena que se refiere a la idea de la transición de la vida humana.

     

    Luego vimos un par de yacimientos: Nikopolis ad Istrum, y Nikopolis ad Nestum.

    No estaban mal, aunque quitando un par de columnas tampoco quedaba mucho más.

     

    Lo siguiente que vimos fue Arbanassi. Es el típico pueblito pequeño, con casas cucas, pero tampoco había mucho para ver, así que después de dar una vuelta fuimos a Veliko Tarnovo.

    Esta población fue fundada por los tracios.

    Nos dirigimos a la villa medieval (totalmente amurallada), y vimos  la iglesia del Patriarca, la puerta Asenov (que da entrada a la villa), el palacio real, con la roca de los suplicios detrás (lugar desde el cual los traidores eran despeñados), etc.

    Tras ver la villa medieval (es un buen rato), fuimos a ver la catedral, reconstruida en 1931 a causa de un terremoto.

    La catedral es un poco rara. No se, no me acabó de gustar mucho.

     

    Totalmente destrozados (sobretodo yo, que me escurrí por una ladera trepando y me raspé la pierna derecha desde abajo hasta las rodillas) buscamos un alojamiento.

    Al día siguiente bajamos el ritmo un poco, porque debido a la herida, iba con la pierna medio tiesa.. pero eso no me impidió seguir viendo cosas, jeje

     

    Siguiente punto: monasterio de Dryanovo.

    Este monasterio ha sido destruido y reconstruido dos veces, la última vez en el 1845.

    La iglesia de dentro del monasterio es bastante bonita; vale la pena acercarse.

     

    Lo siguiente que vimos fue un pueblo llamado Staro Jelezare. No tenía nada en particular, pero me gustó la iglesia de color rosa con las cúpulas doradas.

     

    Entonces fuimos dirección Etara, pero como pasamos por Gabrovo y nos gustó, volvimos a cambiar los planes.

     

    En principio nos dirigimos a Etara en busca de alojamiento (pensamos que al ser un sitio turístico, habría más opciones), pero después de buscar en dos albergues y estar completos, llamamos a la puerta el tercer albergue, donde nos dijeron que estaba vacío, que podíamos quedarnos.

    Entramos a ver qué tal.. y nos encontramos una mini casa, con un hombre de unos 60 años que vivía con su cabra (la cabra dormía en el comedor), había mierda para parar un tren haciendo una barricada, y estaba la casa comida de bichos. Enfermo

    El hombre nos pidió 13 LEV´s (unos 7 euros), y le dijimos que no nos convencía, que muchas gracias y blabla.. y al final, mientras nos íbamos, iba bajando el precio hasta dejarlo en 1 LEV (50 céntimos de euro)..

    Pero seguía sin convencernos, así que fuimos a probar suerte a Gabrovo.

     

    Gabrovo se puede ver en un ratito; no es demasiado grande, y tiene algunas iglesias y un par de puentes bastante chulos. Al final valió la pena haber pasado por allí.

    Hicimos noche, y por la mañana temprano seguimos viendo las cuatro cosas que nos faltaba de Gabrovo, y luego a primera hora fuimos a Etara, que está a pocos kilómetros.

     

    Etara es una especie de pueblo- museo al aire libre, donde se pueden ver casas de los siglos XVIII y XIX.

    En estas casas hay artesanos, ceramistas, tejedores, etc, y mientras paseas por el recinto ves una especie de reconstrucción de lo que era la vida antiguamente.

    El pueblo en sí es muy bonito, pero le falla una cosa: a media mañana empieza a llenarse de grupos, con lo que pierde bastante encanto. Menos mal que para esa hora ya lo habíamos visto...

     

    Tras ver Etara, atravesamos el paso de Shipka, un puerto bastante curioso, ya que a lo largo de todo el  trayecto se pueden ver monumentos rusos. Hay un monumento en forma de nave espacial que conmemora la celebración del congreso constituyente del Partido Socialdemócrata búlgaro.

     

    Atravesamos el paso, y llegamos al poco rato a Shipka.

    La iglesia de Shipka es una de las iglesias que más me han gustado en lo que llevo de vida. Data del 1902, y está consagrada a la Natividad.

    Es de estilo ruso, y a pesar de que el día estaba nublado y casi no se veía nada, las cúpulas doradas brillaban muchísimo.

    El exterior de la iglesia está pintado en rojo y blanco, y tiene una gran cantidad de detalles.

     

    Acabamos de ver la iglesia, y otra vez al coche, dirección Kazanlak.

    Pero a medio camino vimos un letrero marrón (estos letreros indican siempre algo bueno), y vimos escrito : “ Tumba de Seuthus III”.

    Ni lo pensamos.. giramos en busca de la tumba, y por primera vez.. la encontramos a la primera!!

     

    A la entrada de la tumba se puede ver una cabeza de bronce (esta es la réplica).

    Luego, tras 13 m. de pasillo encontramos la cámara. Una puerta de mármol con dos cabezas de medusa talladas da acceso a dicha cámara.

    Por lo que creímos entender, en esta tumba, además del cuerpo de Seuthus III se  encontró un esqueleto de un caballo, que fue sacrificado a la muerte de Seuthus.

     

    Dato macabro: en otras tumbas se habían encontrado (aparte del cuerpo del dueño de la tumba) los cuerpos de sus mujeres, que habían sido sacrificadas para ser enterradas junto a sus maridos.

     

    Después de ver esta tumba, seguimos dirección Kazanlak.

    Al principio nos costó bastante encontrarlo (gracias a los magníficos letreros indicativos que hay por todo el país), pero finalmente dimos con ella.

    La tumba tracia de Kazanlak data del siglo IV a.C. A pesar de que lo que hay actualmente es una réplica, está considerada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

    A la entrada de la tumba, se puede ver un colorido corredor, y al final está la cámara.

    La bóveda de la cámara contiene pinturas representativas (hay una pareja abrazándose en un banquete ritual, caballos, etc).

     

    Esta tumba era otro de los sitios que tenía marcado como imprescindible; la verdad que no me defraudó en absoluto, sino todo lo contrario.

     

    Salimos de allí rumbo a Hisarya, donde se suponía que había un yacimiento romano.

    Al llegar aparcamos el coche, y fuimos a buscar el yacimiento. Pues no había tal yacimiento; lo que había eran ruinas esparcidas por todo el pueblo, con lo que a pleno sol íbamos buscando.

    Las ruinas no estaban mal, había bastantes, lo que pasa que a mi eso de que me las esparzan como que no me acaba de convencer, me gusta más todo en un mismo yacimiento. Sin embargo, me gustó bastante el sitio.

     

    La siguiente parada fue en Starosel, donde visitamos un templo y una tumba tracia de los siglos V- VI a.C.

    La primera que vimos fue la Tumba Chetinyova. Data del siglo VI a.C y se cree que esta tumba pudo pertenecer al noble tracio Sitalkes.. En una de las paredes se pueden ver restos de pintura, y en los laterales de la puerta también.

     

    Estábamos haciendo fotos en la tumba, cuando nos metimos un susto de muerte.. resulta que una bandada de murciélagos había entrado, y estaban intentando colgarse del techo, pero por lo visto les molestábamos, y se pusieron a rondarnos y a volar al lado nuestro.

     

    Al final no nos quedó otra que hacer lo que se hace en estos casos: cuerpo a tierra y a echar fotos panza arriba.

    Tengo que decir que no me salió ni una foto de  los murciélagos, estaba un poco ocupada intentando esquivar a uno que estaba empeñado en posarse encima de mí.. pero bueno, la intención es lo que cuenta, jeje

      

    Después de ver la primera tumba, fuimos a la segunda, que está un poco más abajo, en uno de los aparcamientos grandes. Se llama Tumba del Horizonte, y está bastante bien.

    Conserva los escalones y algunas columnas. Y aquí no hay murciélagos.

     

    Lo siguiente que vimos fue el monasterio de Troyan. Bueno, en realidad lo vimos por fuera porque estaba cerrado por obras, pero tenía muy buena pinta.

    Data del siglo XVIII y es el tercer monasterio de Bulgaria (en cuanto a dimensiones e importancia).

     

    Ya era bastante tarde, así que fuimos a buscar alojamiento.

    Al día siguiente le tocó el turno a Nikopol.

    Nikopol se encuentra en la “frontera” con Rumanía; es una población a orillas del Danubio, y tiene unas bonitas vistas.. a un montón de fábricas (lo de las bonitas vistas es totalmente irónico).

    Aparte, tiene una iglesia medieval pequeñita, y una fortaleza.

     

    Luego fuimos dirección Oescus. Oescus es una antigua ciudad romana  que se encuentra a las afueras de Gigen.

    Cuesta un poco de encontrar (igual si pusieran los carteles en ingles seria más fácil), pero vale la pena.

     

    De la antigua ciudad romana solo quedan los cimientos, pero se puede ver la calle principal, restos de casas, etc. La suerte que tuvimos es que nos dio por ir a ver a qué hora abrían, pero cuando llegamos nos encontramos la puerta abierta, y una mujer que estaba limpiando nos hizo señas para que pasáramos. Por algún motivo extraño, se supone que estaba cerrado, pero nos dejaron pasar, y no nos cobraron nada.

     

    Lo siguiente que vimos fue Izvor. Este pueblo no es que tenga nada, quitando una iglesia que si la restauraran sería muy bonita, y una especie de trenecito infernal.

    Parecía sacado de una peli de miedo, pero me gusto.

     

    Lo siguiente que vimos fue Belogradchik.

    En esta población hay una cueva que estuvo habitada por cazadores hacia el 2700 a.C.

    La cueva se puede visitar sin guía, con lo que eso le hizo ganar puntos.

    El problema de la cueva: que cierran cuando les sale de las narices, y que resbala un montón.

     

    La cueva tiene más o menos unos dos kilómetros, así que fuimos viéndola tranquilamente (se suponía que hasta las siete de la tarde no cerraban, y eran las cuatro y media).

    A las cinco y media encontramos la salida de la cueva.. cerrada. Nos habían dejado allí encerrados. Menos mal que había un chaval por allí que nos oyó gritar y avisó al encargado de que estábamos allí.

    Una vez salimos, tras darle las gracias al chaval que nos sacó del inframundo (vale, era una cueva, pero estaba iluminada con neones y parecía el inframundo), le dije de todo al tío menos bonito. Su respuesta: pensábamos que no había nadie y por eso hemos cerrado antes.

     

    Si hubiera llegado a tener un láser desintegrador, lo fulmino en aquél mismo momento.. menudo susto nos dio.

     

    Quitando el susto.. hay que reconocer que la cueva está chula. No es que tenga nada diferente al resto de cuevas, pero como vas a tu aire, como que se disfruta más.

    Al día siguiente vimos Berkovitsa, y dimos una última vuelta por Sofía.

     

    Y hasta aquí ha llegado el viaje. En general me ha encantado, Bulgaria tiene más cosas de las que yo pensaba, la gente es genial, (aunque hay que cogerles el punto, al principio te desesperan bastante), y siempre han intentado ayudarnos en todo.

    Lo peor de Bulgaria, sin duda, las carreteras. Están fatalmente asfaltadas, muchas de ellas son caminos (y las consideran carreteras nacionales). Y no indican nada.. y lo que indican te viene en cirílico (solo viene en inglés los sitios grandes), con lo que hasta que te acostumbras a los simbolitos y no... te pierdes mil veces.

     

    Bueno, pues espero que os haya gustado.

    Un saludo

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    TUNEZ 2009

    Este viaje lo hicimos más o menos en marzo del 2009, y en total fueron unos 15 días.

    El viaje empieza como todos nuestros viajes: en el aeropuerto del Prat, a primerísima hora de la mañana (no se porqué, pero los vuelos más baratos siempre salen a las seis de la mañana), y facturando las mochilas con cara de empanados.

     

    Llegamos a Túnez bastante temprano, así que después de coger el autobús que nos llevaría al centro, andar durante más de un kilómetro y medio con la mochila cargando porque no nos dimos cuenta de que en la calle paralela había un tranvía, llegamos al hotel, nos dimos una ducha, y fuimos a dar una vuelta por la zona y a conseguir un mapa.

    Como ese día era ya tarde, poco pudimos ver que estuviera abierto, así que lo dedicamos a localizar las cosas para el día siguiente.

    Al día siguiente, después de desayunar algo que nos dieron que no tengo calificativos suficientes para explicar lo raro que sabia, nos fuimos al centro, a la medina.

    En primer lugar vimos la mezquita Zaytouna (preciosa), y luego dimos vueltas por la medina para ver algunas mezquitas más que hay.

    Buscando las mezquitas, también vimos algunas madrazas, que son escuelas coránicas.

     

    Como aquello era lo más parecido al infierno (calles estrechas, tiendas y vendedores insistentes), decidimos intentar salir de allí, pero la medina es un auténtico laberinto, con lo que nos dimos cuenta de que estábamos dando vueltas en círculo.

     Después de un rato conseguimos salir (por fin!), y fuimos a ver el tribunal de justicia, la embajada británica, y algunos palacios que había por la zona.

     

    Al día siguiente lo dedicaríamos al museo del Bardo (en mi lista de los diez museos que más me han gustado), todo de mosaicos, precioso, y a ver las cuatro cosas que nos habían quedado de la ciudad.

    De camino al hotel encontramos un mercado curiosísimo, con cabezas de animales que colgaban de ganchos.. Daba un poco de repelús, pero aún así mereció la pena verlo.

     

    Al día siguiente, como ya apenas nos quedaba nada de Túnez (un par de minaretes y poco más ) decidimos coger el tren y ver Cartago.

    Cartago, en tren, está a hora y poco de Túnez, y cuando llegas tienes que bajar una cuesta, y ya encuentras fácilmente las termas.

    Ahora va la parte de historia, quien se la quiera saltar que vaya adelante.

     

    Cartago fue una ciudad que fundaron los fenicios que procedían de Tiro (sobre el 814 a.C), pero cuando comenzó la decadencia de Tiro, Cartago fue adquiriendo protagonismo hasta convertirse en un gran estado que controlaba bastantes territorios.

     

    Llegó a tener 400.000 habitantes, y en el 146 se enfrentó a Roma para conseguir la hegemonía en el Mediterráneo occidental, pero Roma venció a Cartago, y destruyó el lugar. Muchos años más tarde, se creó allí una ciudad, y prosperó hasta convertirse en la provincia romana  de África.

    Esta zona era una gran productora de cereales, que se exportaban a través de puerto de Cartago.

    Además de cereales, Cartago “produjo” grandes estrategas militares, como Aníbal, o su hermano Asdrúbal.

     

    Pues sigo. Cuando llegamos a Cartago fuimos en primer lugar a las termas de Antonino. Teniendo en cuenta el hecho de que Cartago fue totalmente arrasada y que echaron sal sobre el terreno a modo de maldición... las termas están bastante bien conservadas.

     

    Como llegamos pronto, no había nadie, así que las vimos tranquilamente.

    Luego vimos el anfiteatro romano (nos decepcionó bastante), las cisternas, y el circo romano (tampoco es gran cosa).

     

    Luego fuimos a ver el teatro romano, pero había una especie de escenario montado, con lo que perdía bastante gracia. Nos dirigimos a ver las villas romanas, que están bastante bien (Esto si que me gustó).

    Tras ver los puertos púnicos, nos dirigimos a toda prisa antes de que nos cerraran a ver el santuario de Tofet.

    Este santuario se utilizaba para hacer sacrificios de niños, que se ofrecían a las divinidades Baal Hammon y Tanit.

    En el recinto hay estelas, y por lo visto se encontraron más de doscientas urnas con cenizas de niños, y huesos de corderos.

     

    Después de estar todo el día andando (Cartago es enorme, con unas cuestas que quitan el sentido), llegamos a la estación de tren casi a rastras, y durante el breve trayecto a Túnez  íbamos haciendo sueñecitos.

     

    Al día siguiente muy temprano fuimos al aeropuerto, que era donde teníamos reservado el coche.

    Cuando llegamos, algo nos olía mal.

    Para empezar, nos habían cobrado el importe del coche tres veces, pero bueno, pensamos que ya lo arreglaríamos una vez allí.

    Luego, después de media hora esperando a que viniera alguien de la agencia de alquiler de coches y no aparecer nadie, llamamos a un número que teníamos, pero casualmente en ese número no había señal.

     

    Con un cabreo del 15, fuimos a una comisaría de policía que había por allí a poner una denuncia.

    La comisaría era tétrica a mas no poder, y daba bastante mal rollo, pero con el cabreo que tenia, allí nos metimos.

    Después de explicarle al policía lo que nos había pasado, amablemente “envió” una patrulla de policía a la agencia, con lo que en 15 minutos había un tío con las llaves de nuestro coche.

    Le dije que o solucionaba el problema del cobro, o le denunciaba, así que fuimos al banco escoltados, y oh, que cosas... nos devolvieron el importe que habían cobrado de más en menos de media hora... y encima, nos dieron un coche mejor por el mismo precio que habíamos contratado.

     

    Tras el incidente policial (tengo que decir que se portaron genial con nosotros), cogimos el coche y fuimos dirección Uthina.

    Al poco rato estábamos viendo el yacimiento. Antes de llegar se puede ver los restos de un acueducto a lo largo de una carretera, y más adelante está el yacimiento.

    Se trata de un yacimiento romano, con una cisterna, un capitolio, unas termas, una casa (tiene un mosaico precioso), y un anfiteatro (el anfiteatro está bastante bien).

     

    Por lo visto en un principio fue un asentamiento bereber, pero luego cayó en manos púnicas, y luego fue romano.

    El yacimiento fue de los que más nos gustaron en esta visita a Túnez, el problema que aún estaban excavando, con lo que quita un poco de gracia porque te vas encontrando gente. Bueno, y el hecho de que no se pueden hacer fotos en todo el yacimiento, pero aun así vale la pena acercarse.

      

    Como ya era tarde y nos íbamos a encontrar todo cerrado, fuimos dirección Nabeul.

    El “problema” que encontramos en Túnez es que los yacimientos y museos cierran bastante temprano (a las seis estaba casi todo cerrado), con lo que había que programar los días en función de este detalle.

     

    Aprovechamos que aún teníamos horas de luz para ver Nabeul.

    Dimos una vuelta por allí y como lo que nos interesaba estaba cerrado (la neápolis), fuimos a buscar alojamiento.

     

    Al día siguiente, a primera hora fuimos a ver la neápolis. Es un pequeño asentamiento griego que hay en Nabeul, está muy cerca de la playa.

    El asentamiento en sí no es demasiado, tiene los cimientos y poco más.

     

    Después nos dirigimos a Hammamet y fuimos a ver las ruinas de Pupput.

    Nos costó sudores encontrarlas, porque están en una especie de zona residencial con clubes de golf, y te señalizaban bien hasta llegar a esta zona, donde dejaba de haber señalización.

    Finalmente, pudimos dar con ellas. El yacimiento no es que tenga demasiada cosa, es grande en extensión pero aparte de los restos de una casa romana, un par de columnas y un trozo de mosaico, no tiene más.

    También estaban excavando cuando fuimos, con lo que seguramente en un tiempo el yacimiento mejore.

     

    Ya sin la presión del tiempo fuimos a ver Hammamet.

     

    Primero nos intentamos meter en la medina, pero tras andar unos 200 metros escuchando  frases del estilo de “visca barça”, “Pantoja” y “ hola hola”, decidimos darnos la vuelta y volver cuando ya no hubieran agobios.

     

    Mientras, dimos una vuelta por el resto de la ciudad (tiene algunas mezquitas bastante chulas), y a ultima hora del día (más bien era ya casi de noche) nos metimos en la medina sin nadie.

    Menudo gustazo.. la medina completamente vacía, sin agobios, sin gente...

    Las calles eran preciosas (nos gustaron tanto que al día siguiente volvimos a primerísima hora), por mucho que andabas, siempre encontrabas algún balcón o alguna puerta que te sorprende...

     

    Cuando ya empezaba a haber más movimiento en la medina y estaban montando los puestos, nos fuimos dirección Sousse.

    Al poco de entrar en Sousse, ya se encuentra la medina. Rodeada por 2.25 Km. de muralla, y varias torretas defensivas, la medina de Sousse fue construida en el 859 aprovechando los antiguos cimientos de las murallas bizantinas.

    Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y es de las mejores medinas que vimos en Túnez.

     

    Dentro de la medina, tras perdernos por el laberinto de callejuelas llenas de tiendas que hay, pudimos encontrar al fin la Gran Mezquita, construida en el 851 d.C.

    La mezquita no está más, aunque no tiene tantos detalles como otras... es bastante austera.

     

    Luego fuimos a ver el ribat, un minarete,  un caravasar, y andando, andando.. llegamos al arqueológico.

    Pero estaba cerrado.. menuda desilusión, tanto andar para nada.

    Cuando conseguimos salir de la medina, cogimos el coche, y fuimos a ver las catacumbas.

    Cuestan un poco de encontrar, porque no están demasiado bien indicadas, pero están chulas.

    Las catacumbas originales tienen 5.5 kms de túneles, aunque la visita es mucho más corta. A lo largo de los túneles, se pueden ver nichos, y un esqueleto bastante bien conservado.

    No esta mal la visita, aunque.. después de los osarios y las catacumbas que llevamos visitadas.. se nos quedó un poco escaso, la verdad.

     

    Siguiente punto: Monestir.

    Al llegar a Monastir atravesamos la medina, y  yos dirigimos hacia la Gran Mezquita (al fondo a la derecha).

    Nos paramos enfrente para ver si podíamos entrar o no, y en menos de dos segundos se nos acercaron para “ofrecerse “ de guías.

    Luego fuimos a ver el mausoleo de Habib Burguiba.. totalmente espectacular.

    La pena es que estaban reformándolo, con lo que no se podía visitar más allá del patio, pero aun así valió la pena.

    Mientras hicimos una foto panorámica con el mausoleo de fondo.. se nos acercó una pareja y me preguntaron si la chica podía hacerse fotos conmigo, así que estuvimos haciéndonos fotos.. es curioso, que en cada viaje me piden hacerse fotos conmigo.. ya debo de ser rara de cojones, porque si no otra explicación no le encuentro.

     

    Salimos de allí sorteando los andamios, y nos dirigimos al ribat, que está  bastante cerca del mausoleo.

    Ha sido de los ribats que más me han gustado. .era una auténtica pasada. El ribat original data del 796, y poco a poco se han ido incorporando nuevas construcciones y restaurando las antiguas.

     

    Desde lo alto del ribat las vistas son chulísimas (se puede ver la playa perfectamente), y dentro hay un museo de arte islámico que no está nada mal.

     

    Lo siguiente que vimos fue El Djem.. El pueblo de El Djem es pequeñito, y quitando un par de mezquitas, y un pequeño yacimiento con algunas  villas romanas y el resto de un anfiteatro anterior al grande, no tiene nada más.

    La principal atracción es el coliseo. Bueno, mejor dicho... EL COLISEO ( va en mayúsculas porque es una pasada de coliseo).  Lengua fuera

     

    La ciudad de El Djem, (conocida antiguamente como Thysdrus) fue una importante ciudad romana situada en plena ruta comercial en el siglo I d.C., aunque no fue hasta los siglos II y III cuando la ciudad alcanzó su máximo esplendor.

     

    Este coliseo mide 147.9 m de largo, y 122 de ancho, y tenía capacidad para 35.000 espectadores. Fue construido en el 238 a.C, y se uso para combates de gladiadores, carreras de carros y juegos de circo.

     

    Está muy bien conservado, y se pueden ver los fosos de los leones, y el pasillo por donde salían los gladiadores.

    Está considerado el cuarto coliseo más grande del mundo ( y el más importante de África), con lo que es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

     

    Estuvimos allí un buen rato (como era la hora de comer, no había casi nadie en el coliseo), y cuando se empezó a llenar de gente, fuimos a ver el museo de El Djem.

     

    Iba con pocas expectativas con este museo (pensé que por estar en una pequeña población no iba a valer mucho la pena), y puedo decir que me sorprendió muy gratamente.

    El museo de El Djem se compone de tres salas interiores repletas de mosaicos en las paredes (unos mosaicos preciosos, con todo tipo de escenas mitológicas, de caza, de la vida habitual..) y luego tiene un pequeño yacimiento con algunas habitaciones exteriores, con restos de pintura y mosaicos.

    La pena fue que tuvimos que verlo casi corriendo porque un poco mas y nos cierran con nosotros dentro, pero valió la pena... es de  los mejores museos que he visto en Túnez.

    De camino hacia el sur, vimos Gabes ( no tiene mucho para ver, pero ya que estábamos por allí..)

     

    Ya era bastante tarde para ver nada más ,así que pensamos que sería buena idea bajar hasta Tataouine, ya que por allí había cosas para ver, y parecía que era un sitio medio grande, con lo que en teoría debía haber alojamiento.

    Nada más lejos de la realidad.. llegamos a las tantas (gracias a las “magníficas carreteras “ que hay) y después de dar mil vueltas intentando buscar algo, no encontramos nada, con lo que decidimos resignarnos y buscar un sitio donde dormir en el coche. Elegimos el desierto. .total, qué hay más chulo que dormir a la intemperie, en medio del desierto, comida a bichos?? (voz irónica)

     

    Ese día dormí como el culo, pero.. ver amanecer en el desierto, no tiene precio...

    Ya la había podido disfrutar en Siria, pero..me encantó repetir.

    Picados por todo tipo de bichos, seguimos con nuestro camino. El siguiente punto fue Ksar Haddada, lugar famoso por albergar un hotel que salió en el episodio IV de La Guerra de las Galaxias (me pudo mi vena súper friky).

    Vimos el pueblillo (sin nada arquitectónicamente que merezca la pena resaltar), y nos dirigimos al hotel.

     

    Quitando la gracia de estar en el mismo sitio donde se rodó la peli.. pues no tiene nada más. Además está cerrado, con lo que nuestro gozo en un pozo.

    Un poco decepcionados, nos dirigimos a Guermessa, que está casi al lado de Ksar Haddada, pero solo pudimos ver el pueblo de nueva construcción, ya que el poblado bereber estaba en lo alto de la montaña, y nuestro coche no daba para tanto. El pueblo de nueva construcción es el típico pueblo del sur de Túnez, con lo que es bonito, pero sin emocionarse demasiado.

     

    También vimos Ghomrassen, otro pueblo del estilo del anterior.

    Lo siguiente que fuimos a ver fue Ksar Ouled Soultane. En este pequeño pueblo se encuentra el mejor conjunto de gorfas del sur (las gorfas son como graneros)

     

    Por esta zona hay bastantes, pero esta en concreto es una auténtica pasada, vale la pena acercarse.

    Después de verlas tranquilamente (se encuentran en dos patios), nos dirigimos a Matmata.

    Por el camino, ya que estábamos pasando por una zona llena de palmeras y desierto, nos metimos por un caminillo intransitable, y nos hicimos unas pocas de fotos en un palmeral.

    Luego, para sacar el coche nos costó un poco, porque con la arena se puso a escarbar y no había forma de sacarlo.

    Finalmente (aun no se como) conseguimos salir de allí, y al rato estábamos en Chenini.

     

    El pueblo de Chenini es bastante bonito (además subiendo hacia el pueblo hay unas vistas impresionantes), y siguiendo con la carretera, en lo alto de la montaña hay una mezquita pequeñita. El sitio es bastante bonito, pero... altamente agobiante.

     

    Cuando nos faltaban unos 5 kms para llegar a Chenini, un tío estaba en medio de la carretera parando el tráfico, así que paramos pensando que pasaba algo. Empezó a preguntarnos qué idioma hablábamos (cosa que nos hizo desconfiar), así que le dijimos andorrano (toma ya, la cara que le quedo fue poca). Nos preguntó que si hablábamos ingles, le dije que mas o menos.. y lo que quería el buen hombre era que le subiéramos al coche y nos hacia de guía turístico por un módico precio.

     

    Cuando le dijimos que no, se puso bastante pesado, así que arrancamos y seguimos. Pobres de nosotros, que pensábamos que iba a ser algo aislado... en la carretera que iba a Chennini, nos pararon unas 9 veces (unas veces adultos, otras veces crios), todos para lo mismo.. no se cortan a la hora de cortar el tráfico, se te ponen delante.

     

    Cuando conseguimos llegar arriba, aparcamos el coche y estábamos echando unas fotos.. y oigo de repente que alguien está silbando.

    Entonces a mi izquierda, que había una ladera, veo a un hombre agitando las manos en lo alto de la ladera.. como no le conocía, pues no dije nada.. total...

    Pues en eso que veo que baja de la ladera a toda leche, dejando un rastro de polvo, y se dirige hacia nosotros (no se aún cómo no se descalabró).. y yo, pobre e inocente de mí, pensando.. qué le habrá pasado a este pobre hombre??

    Pues la respuesta era bien fácil: quería hacernos de guía por un módico precio.

    Menudo agobio de sitio!!! Salimos de allí lo más rápido posible (Después de dar una mini vuelta) y más quemados que nada...

     

    Muy cerca de Chennini estaba Matmata, así que en poco rato estábamos allí, buscando de nuevo el escenario de Star Wars (en un hotel de Matmata se escenificó la casa donde vivió Luke )

    El atractivo de Matmata son las casas subterráneas, algunas de ellas convertidas en hoteles.

    Nada más llegar al centro, un hombre motorizado intentó que le siguiéramos diciendo que por ahí íbamos mal, que no llegaríamos a las casas.. pero era mentira, a  menos de diez metros estaban las famosas casas, con lo que seguramente quería que nos perdiéramos, y luego “orientarnos y hacernos de guía” (practica bastante habitual en Túnez)

    Como vio que íbamos a lo nuestro, decidió pasar de nosotros, y mientras íbamos viendo sin agobios las casas.

    Son bastante curiosas, pero vistas tres, vistas todas, así que nos fuimos tras ver unas diez casas.

     

    Ese día intentamos llegar a Chott el Jerid, pero en el camino se nos hizo de noche, y no pudimos ver el lago de sal..

    Fue una pena porque tenía ganas de verlo. Sin embargo, esa noche conseguimos alojamiento y comida (llevábamos días que no había manera de comer otra cosa que gusanitos, porque en los sitios que parábamos no había ni un solo sitio para comer).

     

    Esa noche pudimos disfrutar de un magnífico kebab con un montón de cosas inclasificables dentro (solo conseguí adivinar un ingrediente: patatas fritas) y una salsa  infernal (por lo picante que era).

     

    Al día siguiente, a primera hora (aun no habían abierto y ya estábamos esperando en la puerta) estábamos en Sbeitlia.

     

    La ciudad de Sbeitlia (antigua Sufetula) fue una importante ciudad romana, que más tarde se convirtió en una importante ciudad bizantina.

    El yacimiento de Sbeitlia es bastante grande. Contiene algunos templos (el de Júpiter, y a los lados el de Juno y Minerva), unas termas, un foro (uno de los mejores conservados del mundo), dos arcos, varias puertas, un teatro , y varias iglesias ( la mayoría del siglo IV d.C)

     

    De los yacimientos de Túnez, este sin duda es uno de los imprescindibles, no solo por el estado de conservación (que está bastante bien) sino por la cantidad de construcciones que tiene.

    Salimos del yacimiento cansadísimos, peor aun así decidimos que aún podía darnos tiempo a ver Kairouan.

     

    Esta ciudad fue fundada sobre el  670, y fue la primera base árabe del norte de África. Actualmente está considerada por los musulmanes sunís como la “cuarta ciudad mas santa” (va después de la Meca, Medina y Jerusalén).

     

    Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y no es para menos, porque su mezquita es espectacular.

    Dimos una vuelta por Kairouan casi anocheciendo ya y decidimos buscar alojamiento.

    Estábamos intentando encontrar el centro, cuando un hombre en una moto se empeñó en que lo siguiéramos.. por mucho que le decíamos que no, no dejaba de seguirnos y darnos indicaciones (casi seguro que pretendía llevarnos a algún hotel), con lo que ya que no había manera de encontrar alojamiento, decidimos irnos a Le Kef.

    Conseguimos alojamiento bueno, bonito y barato, y al día siguiente a primerísima hora estábamos viendo la ciudad.

     

    Le Kef, antigua ciudad cartaginesa llamada Sicca y construida sobre el 500 a.C,  era famosa por las prostitutas que habitaban el templo.

    En tiempos romanos, la ciudad pasó a llamarse Sicca Veneria.

    En Le Kef se desarrolló una importante batalla, ya que Cartago envió a los mercenarios que no había pagado por sus servicios a Le Kef, y se acabaron rebelando. Tras la caída de Cartago, Le Kef fue un importante punto en la lucha contra Roma.

     

    Sigamos. Por la noche salimos a dar una vuelta, y a buscar comida, y por la mañana vimos la kasba (especie de fortaleza con almenas), la sinagoga y una basílica. Dimos una vuelta por las calles del centro (totalmente caóticas), y nos fuimos.

     

    De Le Kef me sorprendieron dos cosas: la kasba (me encantó) y el que no encontráramos ni un solo turista allí (con lo que la gente se nos acercaba a preguntarnos y los crios nos rondaban).

     

    A pesar del aspecto desaliñado y caótico de la ciudad, me gustó mucho. Salimos de allí, y a los pocos kilómetros encontramos en la carretera un arco romano. Y pensamos:” si hay arco, casi seguro que hay yacimiento”, así que nos pusimos a buscar, y encontramos un yacimiento  que se llamaba mustis y que no venía en ningún tipo de guía.

     

    Entramos a ver el yacimiento, y nos encontramos con un montón de gente excavando.

    Dimos una vuelta por allí, y por lo que vimos, había un templo, varias casas, algo que tenía aspecto de cisternas, una especie de foro, y una zona que según creí entender era una zona comercial. Bueno, y una especie de iglesia.

    El yacimiento está genial, cuando acaben de excavar será una auténtica pasada...

    Siempre nos pasa igual... al final no seguimos nada del itinerario inicial y acabamos viendo yacimientos que son geniales, pero que no vienen en ninguna guía.

     

    Salimos de allí dirección Dougga.

    Dougga fue una importante ciudad punica, númida, romana y bizantina. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

     

    En todo el yacimiento se pueden encontrar diferentes monumentos, pero los que más me impresionaron fueron el capitolio romano (siglo II), dedicado a Júpiter, Juno y Minerva, el templo de Saturno (construido encima del templo púnico dedicado a Baal Hammón), el teatro romano (construido hacia el 168) , las termas de Caracalla (principios del siglo III) y las termas de los Cíclopes ( con sus letrinas correspondientes)

    En el resto del yacimiento se pueden ver desde una fuente, hasta el foro, diversos templos, casas, cisternas, un ninfeo, un mausoleo, iglesias...

     

    Si digo que me encantó Dougga me quedo demasiado corta.. me alucinó.

    De los mejores yacimientos que he visto, y de los imprescindibles en Túnez.

    Ha sido de las cosas que más me han gustado de este país.

     

    Salimos de allí cansadísimos (andar y trepar cansa) porque el yacimiento es enorme, peor más contentos que nada por haberlo visto.

    El siguiente punto fue Bulla Regia. Otro de los imprescindibles.

     

    Bulla Regia fue una antigua ciudad romana, y en el siglo II a.C fue la capital de uno de los tres reinos númidas creados por Roma.

    En principio parece otro yacimiento más, pero..este es diferente al resto.

    Lo que la hace diferente son sus casas subterráneas, construidas por los romanos para protegerse del calor del verano.

     

    Hay diversas casas: la Insula de la Caza,  la Casa de la Nueva Caza, la Casa de la Pesca, y la Casa de Anfitrite, la más espectacular de todas por el mosaico que adorna la estancia principal. Este mosaico se llama “el triunfo de Venus” , y se puede ver a  Venus ( o Astarté marina, protectora de los navegantes fenicios) acompañada de diversas divinidades marinas, delfines, crustáceos, etc.

     

    El resto de casas también contienen mosaicos, pero no tan impresionantes como este.

     

    Salimos del yacimiento alucinados con las casas subterráneas (nunca habíamos visto ninguna así) y nos dirigimos a Zaghouan, pensando que encontraríamos alojamiento (Se suponía que era un pueblo pequeño).

    No tuvimos suerte ese día, pero por lo menos vimos Zaghouan, que no estaba mal.

     

    Nos pusimos tibios de pizza (empezábamos a estar cansados de comer una especie de pasta color cemento y kebabs) y encontramos un sitio para dormir.

    Al día siguiente, a primerísima hora estábamos en  Thuburbo Majus.

     

    Thuburbo Majus fue en principio un pequeño asentamiento bereber, luego cayó en manos púnicas (s. V a.C) y fue leal a Cartago hasta que cayó en manos romanas. Cuando la ciudad fue romana, fue obligada a pagar tributo, y poco a poco se fue desarrollando hasta llegar a ser un importante núcleo comercial.

    Llegó a tener 10.000 habitantes, para luego desaparecer en periodo bizantino.

     

    La ciudad conserva numerosos edificios: un capitolio (168 a.C), dos termas con salas calefactoras, el pórtico de los Petronios (una especie de sala de juegos rodeada de columnas), unas termas de verano...

    El yacimiento es bastante grande, y las cosas están dispersas, pero vale la pena sin duda.

     

    Lo siguiente que vimos (bastante cerca de Túnez) fue Utica, otro yacimiento.

    Dadas las dimensiones y la calidad de los yacimientos que habíamos visto en los días anteriores, este nos decepcionó un poco.

    El yacimiento es pequeñito, y tiene la Casa de la Cascada y un triclinio con el suelo de mármol verde.

    Salimos de allí con esa sensación de “si, bueno.. no está mal, pero.. podía ser más”, y fuimos a ver el pequeño museo de Utica.

     

    Como aun era temprano y estábamos casi al lado de Túnez, fuimos a ver Sidi Bou Said.

     Sidi Bou Said es un típico pueblo repleto de tiendas. Primero nos dirigimos a la  mezquita, pero para poder llegar teníamos que  atravesar una calle larguísima, y totalmente repleta de tiendas.

    Había tiendas de todo tipo de cosas: imanes, artesanía, cosas de cuero, bolsos, platos... y todo de mil colores, brillaban muchísimo.

    La calle estaba tan llena de gente, que si te estabas quieto, la gente te empujaba y parecía que en vez de caminar levitabas.

    Entonces yo, que soy mas despistada que nada, agarré una mano (pensando que era la de David) y le dije: “vamos a adelantar que si no nos podemos estar aquí todo el día”.. así que cogí la mano, y fui tirando y esquivando gente.

    Cuando llevaba más de media calle, oigo que alguien grita : Popu, Popu!!!!!!! (Popu es como me llaman mis amigos y David), y me giro.. y veo a lo lejos, a David agitando las manos.

    Entonces miré a ver a quien tenía cogido de la mano, y resulta que había estado tirando de un chaval de unos 20- 25 años, que estaba mirándome con cara de alucinado porque seguramente no entendía nada, y sus amigos, que nos habían seguido al ritmo mío, se estaban partiendo el esternón de tanto reírse.

     

    Mientras le pedía disculpas y el chaval (más contento que nada) me decía que no pasaba nada (ya podía haberse quejado también en vez de dejar que tirara de él por toda la calle), noté que mi cara se iba poniendo al rojo vivo.. y salí a toda leche calle abajo.  Ruborizado  Ruborizado

     

    En el resto del viaje, me aseguré de no volver a coger la mano a nadie, jajajaj

     

    Vimos las tiendillas de por allí, y fuimos a ver la mezquita (iluminada de noche tenía su cosilla), y luego nos fuimos a Túnez, a entregar el coche, que a  las pocas horas salía nuestro avión.

     

    En general  Túnez nos gustó muchísimo, pero es un país al que hay que ir un poco mentalizado para no agobiarse, porque están siempre intentando venderte algo, y da igual las veces que les digas que no, siempre insisten.

     

    Como conseguir eso? Siguiendo una serie de trucos: No fiarse nunca de alguien que va en moto y te hace señales para que le sigas (por norma general intentan llevarte a un hotel); en la medina, a no ser que quieras comprar algo, lo mejor es no pararse.. como te pares, estas perdido, sin saber cómo acabarás dentro de una tienda. Ante la duda, la mejor solución es poner cara de tortuga y hacer como si no entendieras ningún idioma.

    Y en los yacimientos, pedir siempre los tickets, que se hacen los remolones.

     

    Aparte de eso, fuera de las zonas más turísticas, la gente súper amable. Nos han ayudado un montón de veces sin pedir nada a cambio, siempre con una sonrisa o intentando hablar con nosotros... se nota muchísima diferencia de un sitio a otro.

     

    Bueno, pues eso es todo. Espero que os haya gustado

     

    December 07

    HUNGRIA- ESLOVENIA 2008

    Este viaje se produjo a finales de Julio, y ha durado más o menos unos 15 días.

    Llegamos al aeropuerto con mucha ilusión aunque con un poco de repelús solo de imaginarnos que tendríamos que estar 10 horas en Zurich para coger el avión que nos llevaría a Hungría.

    La espera en Zurich  no fue tan dramática como parecía en un principio, encontramos unos bancos bien cómodos y chulos, y estuvimos durmiendo hasta las seis de la mañana, hora en la que salía el avión a Budapest.

    Llegamos a Budapest medio zombies, y después de un buen rato  andando encontramos el hotel. Dios, esto sí que era un hotel!!!!

    No había bichos corriendo por la moqueta ( con esto ya me conformo, no pido demasiado) y encima te dan hasta de comer y todo…

    Bueno, pues dejamos las mochilas, nos duchamos, y fuimos en busca de unas zapatillas, ya que me acababa de dar cuenta de que mi zapatilla tenía un agujero en la suela, con lo que iba tocando el suelo con el pie.

    Nos dirigimos a la calle Andrassi, en busca de las zapatillas, y al llegar, menos de 120 euros no te costaba nada… Y encima estaban en rebajas!!!!!

    Decidimos pasar del tema y ya que estábamos allí aprovechamos y vimos la Ópera, que no estaba bastante mal, y la Basílica de Sant Isztvan.

    La calle Andrassi en general es bastante bonita, ya que los edificios son muy monumentales… te encuentras algunos con estatuas en el marco de la puerta, ornamentos en las fachadas…

    La basílica nos gustó bastante, está muy bien.

    Luego nos dirigimos al mercado, y de camino encontramos unas zapatillas, por fin!!! No tuvimos que pedir un préstamo para poder comprarlas, estas estaban a precios normales, jeje.

    Bueno, pues una vez con mis zapatillas nuevas, más contenta que nada, nos pusimos a patear la ciudad.

    Ya que estábamos por allí, fuimos al mercado, a marujear un rato.

    Compramos cuatro cosillas, y a seguir viendo cosas.

    Luego fuimos a ver la iglesia Serbia, un poco sencilla, pero estaba bien, y seguimos hasta la  iglesia luterana.

    Como ya estábamos reventados, fuimos a buscar una parada de metro para llegar al hotel ( eso si, mientras la buscábamos nos comimos un par de heladitos).

    Al día siguiente, nos esperó un palizón bien majo.

     

    A primera hora de la mañana nos dirigimos hacia el Bastión de los pescadores.

    Era tan temprano que casi caminaba por inercia, porque tardé un rato en darme cuenta de que estaba metida en el metro…

     

    El Bastión se construyó  entre el 1895 y el 1902 y se compone de siete torres, que representan las siete tribus magiares que se establecieron en el año 896.

     

    Estuvimos por allí un rato, y luego entramos a la catedral. Por fuera la estaban reformando, así que la vimos con el lateral lleno de andamios, pero por dentro nos sorprendió bastante, era mejor de lo que esperábamos…

    Tiene unas vidrieras preciosas…

    Más tarde nos dirigimos hacia el Museo Militar, nos costó un poco encontrarlo  pero finalmente dimos con él.

    El museo está genial: hay artículos y trajes militares que comprenden desde antes de la conquista turca, hasta la segunda guerra mundial.

    Se pueden ver  desde bombas de racimo seccionadas por la mitad  para ver el interior, hasta medio avión de la Segunda Guerra Mundial ( la cabina básicamente).

    Merece la pena acercarse al museo, es muy interesante…

    Aprovechando que estábamos allí, fuimos a ver la Torre de María Magdalena, que básicamente es una torre sin más, aunque se pueden ver los cimientos de la antigua iglesia.

     

    Luego callejeamos un rato y nos dirigimos al laberinto.

    Esto sí que cuesta un poco de encontrar, pero con un poco de paciencia al final dimos con él.

     

    El laberinto en sí no estaba mal… tampoco para tirar cohetes.

    Tiene como varias fases , y en ellas vas viendo cómo ha sido utilizado a través del tiempo ( hay reconstrucciones de pinturas rupestres, etc), y más o menos a la mitad, hay una especie de sala donde hay una fuente que en vez de agua echa vino mientras suena una musiquilla.

    El vino es de adorno, no conviene probarlo, sabe a moho.

     

    Acabamos de ver el laberinto como pudimos,  y nos dirigimos a  la sinagoga medieval.

    La verdad… no tiene mucho que ver, aparte de un par de grabados en la pared… y algunas lápidas, quitando eso, poco más.

     

    Luego fuimos al Palacio Real,  estuvimos por allí un rato, y entramos a ver el Museo Arqueológico ( en realidad se llama de otra manera, pero es el equivalente al museo arqueológico).

     

    El museo está bastante bien, no es excesivamente grande y se ve en un ratillo… tiene un montón de piezas interesantes, así que vale la pena.

     

    Ya de retirada, atravesamos el Puente de las Cadenas mientras  íbamos viendo el Danubio.

    Por cierto, la canción  “ El Danubio Azul “ es un fraude,  el Danubio no es azul, es verde…igual en su momento fue azul, quien sabe…

     

    Una vez atravesamos el Puente, vimos la Magyar Tudomanyos Academia ( por fuera) y nos acercamos al Vigadó.

    El edificio es bastante bonito, tiene algunas esculturas por la fachada, lo que en conjunto vale la pena acercarse…

     

    Luego nos dirigimos hacia el Parlamento. Impresionante, es lo que más me gustó de Budapest sin duda… es precioso…

     

    Después de todo esto, como estábamos literalmente destrozados de tanto andar, fuimos a buscar la parada de metro más cercana, y ya para el hotel…

     

    Al día siguiente como vimos en la tele que iba a llover ( o por lo menos eso entendimos), decidimos dejar para el último día todos los museos.

    Nos levantamos bien temprano, y como estaba medio diluviando, se nos ocurrió que podíamos hacer un poco de tiempo mientras abrían el resto de sitios en el zoo.

     

    En la misma zona donde se encuentra el zoo hay una especie de palacio ( Szcheny) bastante bonito, así que aprovechamos que estábamos allí, y echamos un vistazo.

    Luego entramos en el zoo.

    Como estaba lloviendo a más no poder, la mayoría de animales estaban refugiados, pero pudimos ver el acuario, que es bastante bonito ( me encantaron las rayas), y algunos pájaros, un oso polar, y casi nada más.

    Lo bueno es que con la Budapest Card el zoo era gratis, algo es algo…

     

    Cuando acabamos de ver el zoo ( no tardamos mucho, ya que íbamos un poco rápido) nos dirigimos hacia la casa del terror.

     

    La casa del terror está emplazada en las antiguas dependencias policiales de las SS, y es como una especie de museo “dedicado” a la ocupación soviética y fascista.

    Nada más entrar se puede ver un tanque de la segunda guerra mundial , y luego se compone de tres plantas, cada una de ellas con salas- exposición con diferentes utensilios soviéticos y nazis ( trajes, platos, documentos, etc).

    En la parte de abajo del todo  están  las celdas de aislamiento y las salas de interrogatorio.

    Todo esto “amenizado” con música.

    En general, el sitio es muy interesante…  impresiona bastante…

     

    Después  nos dirigimos a la sinagoga, que por cierto, es la sinagoga más grande de Europa…

    En primer lugar vimos el interior de la sinagoga ( preciosa, creo que es la que más me ha gustado de todas las que hemos visto, es impresionante), luego el museo judío ( más pequeño que el de Praga, pero aún así tiene un montón de cosas, está bastante bien, y el cementerio.

    También vimos el árbol de metal con los nombres de los judíos asesinados por los nazis…

    En general la visita nos gustó bastante…

     

    Luego fuimos hacia el Museo histórico.

    El museo histórico es básicamente un museo- exposición sobre las diferentes épocas que se han vivido en Hungría…

    Yo me esperaba una especie de museo arqueológico ( me encantan, no puedo evitarlo), así que en cierta forma salí un poco decepcionada.

    Sin embargo, de forma objetiva, está muy bien.

    Las que más me gustaron ( aparte del lapidarium) fueron las primeras salas ( había armaduras, muebles, trajes, objetos cotidianos, eclesiásticos, etc), las últimas salas no les acabé de encontrar el punto ( después de ver la casa del terror, una exposición con objetos nazis y soviéticos la verdad que te deja un poco fría… )

     

    Salimos de allí medio obligados ( estaban cerrando ya), y como aún era temprano, fuimos a  dar una vuelta general y a ver un par de iglesias que nos habíamos dejado por el camino.

    A última hora, y completamente chorreando de la lluvia que nos había caído encima, fuimos al hotel a descansar un poco ,que al día siguiente teníamos que ir a recoger el coche ya.

     

     

    Al día siguiente, a primera hora estábamos plantados en el aeropuerto para recoger el coche y poner rumbo a Eslovenia.

    Después de varias horas y varios chaparrones encima ( tuvimos que cambiar hasta la ruta porque estaba medio diluviando), conseguimos llegar casi de noche a Eslovenia, así que como poco se podía hacer ya, buscamos un camping, y a dormir.

     

    A la mañana siguiente bien temprano estábamos en Bled.

    En primer lugar nos dirigimos al lago, y la verdad que tuvimos suerte, porque tan temprano estaba el lago totalmente vacío.

    Pudimos disfrutar de estar allí sin nadie más, y la verdad que es un auténtico gustazo.

    Fuimos andando por toda la orilla del lago, y a la vuelta vimos que ya estaban empezando a montar los chiringuitos, así que nos fuimos ya.

    La verdad… el lago sin nadie es una auténtica pasada, pero en el momento que empiezan a abrir los sitios, como que pierde bastante encanto el sitio… afortunadamente, pudimos disfrutarlo al máximo.

     

    Ya que estábamos allí, fuimos a ver el resto del pueblo, y luego nos dirigimos hacia las cuevas de Postojna.

     

    Dichas cuevas  son Patrimonio de la Humanidad, y cuentan con 20 kms de galerías con estalactitas y estalagmitas de diferentes formas y tamaños.

    Nada más entrar a las cuevas, te subes en una especie de trenecito, y te introducen en el interior. Durante el viaje en tren, es conveniente que las personas más altas agachen la cabeza, porque corren el riesgo de quedarse sin ella ( ese problema no lo tengo yo, jajajjja).

    Una vez llegas al punto final del trayecto, te bajas, y enseguida ves cómo hay diferentes pancartas con diferentes idiomas, esto es para que se formen los grupos ( algún inconveniente tenía que tener, tienes que ir metido en un grupo obligatoriamente).

    Nosotros nos fuimos con el grupo de francés, pero vamos, que puedes elegir entre alemán, castellano, inglés, francés y creo que japonés también había.

     

    La visita dura más o menos hora y media, y en cuanto a calidad de las explicaciones… bastante pobre, la verdad. Al menos nuestro guía era más dado a hacer chistes fáciles que no a explicar realmente lo que estabas viendo, pero es lo que hay, como  tienes que verla así, te aguantas con lo que te toca.

    La cueva es impresionante, sin duda la mejor cueva que hemos visto hasta ahora ( y llevamos ya unas pocas grutas encima), sin duda vale la pena la visita.

     

    Luego, una vez sales de la cueva, puedes ir a ver un pececillo ( previo pago de tres euros por persona) que es autóctono de la zona. Nosotros no fuimos a verlo, porque todo el mundo salía mosqueado del sitio porque el pez en cuestión estaba escondido y no habían podido verlo, así que al final decidimos no ir…

     

    Cuando acabamos de visitar la gruta, fuimos a ver el castillo de Predjama, que se encuentra bastante cerca.

    Este castillo está construido en el interior de una cueva y está medio colgando de un precipicio de unos 123 metros.

    Fue construido en el siglo XII, y por lo visto perteneció al barón Erazem Lueguer , que en vida se dedicaba a asaltar las caravanas de mercaderes que cubrían la ruta de Viena con Trieste., y repartía el botín con los pobres.

    En  1483 dicho barón mató a un alguacil de la corte de Viena, que era familiar del emperador austriaco, y  tuvo que huir y recluirse en su castillo.

    El emperador de Austria dio orden de sitiar el castillo para que Erazem, una vez acabara con sus provisiones se rindiera, pero esto no surgió efecto, ya que el castillo comunicaba con un castillo vecino a través de túneles subterráneos, con lo que Erazem siempre tenía provisiones.

    Hubo veces que Erazem les envió provisiones a las tropas que estaban sitiando su castillo, a modo de burla.

    Finalmente, uno de los sirvientes de Erazem se dejó sobornar, y contó la historia de los túneles subterráneos, así que pusieron fin a la vida del barón de un cañonazo.

     

    Bueno, esa es la historia del castillo.

    La verdad que por fuera es muy bonito, además que no se suele ver un castillo encajado en una roca cada día… vale la pena acercarse.

    Por dentro no estaba mal, pero tampoco es gran cosa, la verdad.

     

    Al día siguiente fuimos a ver la capital, Ljubljana.

    Para no alargar más de lo debido el tema, haré un resumen.

    Pasamos allí un par de días, es bastante pequeña, así que se puede ver en menos tiempo incluso.

    En general nos gustó bastante, además que tiene la ventaja añadida de que no es agobiante, con lo que gana mucho.

     

    Luego fuimos otra vez a Hungría, dirección Heviz.

    La ciudad de Heviz se encuentra en tierra volcánica, y es una gran ciudad- balneario con un montón de fuentes de agua  con azufre.

    La cosa es que llegamos allí con la idea de que aquello iba a ser lo más parecido al inframundo ( así en plan volcanes y azufre), y menuda sorpresa… aquello era una turistada descomunal… sólo se veía gente con flotadores, y chiringuitos por todos los sitios, ni volcán, ni lava, ni azufre… menuda desilusión…

    Como se nos quedó cara de haba tras ver que no era lo que esperábamos, fuimos a ver el siguiente punto que teníamos previsto, que además está bastante cerca de allí : Keszthely.

     

    La ciudad de keszthely fue un importante asentamiento en tiempos romanos, aunque lo realmente bonito es la Mansión de los Festetics  , una de los castillos más importantes del país.

    Estuvimos viendo el castillo y los jardines, y dimos una vueltilla por el pueblo.

    Hicimos acopio de comida ( gusanitos principalmente, dieta mediterránea, jeje) y seguimos con el itinerario.

     

    Luego nos dirigimos a Godollo, que está bastante cerca de Budapest, y vimos la residencia de los Habsburgo.

    El palacio está bastante bien, aunque demasiado masificado para mi gusto, casi no se podía ni ir parando en las dependencias porque ibas moviéndote con la masa de gente..

    En general nos gustó, pero el fallo es ese, que no se disfruta completamente.

     

    Como aún no había anochecido, pusimos rumbo a Holloko, que es un pueblo  de 500 habitantes , que se remonta al siglo XIII.

    Hay una leyenda en la que el caballero de un castillo raptó a una doncella cuya niñera era una bruja. La niñera hizo un pacto con el diablo para recuperar a la doncella .

    Los siervos del diablo, convertidos en cuervos, se llevaron las piedras del castillo a Holloko, y construyeron el castillo sobre una roca.

     

    Visitamos el castillo, y dimos una vuelta por el pueblo ( una mini vuelta porque es muy pequeño), y como se puso a llover en plan diluvio, tuvimos que irnos antes de lo que nos hubiera gustado, y encima empapados…

     

    Nos pusimos a buscar un hotel, camping o lo que fuera, pero no encontramos absolutamente nada.. Menuda desesperación de día ¡!!

    Al final tuvimos que dormir en el coche, pero bueno, tampoco iba a ser la primera vez.

     

    Al día siguiente más cansados que nada ( había estado tronando toda la noche, y es complicado dormir en esa situación) estábamos en Eger a primera hora de la mañana ( tal y como amaneció).

     

    Lo primero que hicimos, ya que estaba todo cerrado fue dar una vuelta y ver algunas iglesias ( por fuera, eso si)´, la plaza , y  luego vimos el castillo y la catedral.

    En general la ciudad nos gustó mucho, se ve en un rato, y tiene cosas bastante bonitas, y se ve en un ratillo…

    Además, hacen unos dulces que están para morirse.. que cosa más rica…

     

    Luego fuimos a ver Diosgyor, que aparte del equipo de fútbol, tiene un castillo que no está mal…

    Realmente no es que quede demasiado del castillo, pero lo que pasa que aquél día estaban haciendo una especie de feria medieval, y había actividades de tiro con arco, espectáculos, etc, y el ambientillo general estaba  bastante bien… el sitio nos gustó bastante.

    Luego vimos Visegrad, donde hay una fortaleza medieval y un palacio real. El sitio está bastante bien conservado, lo que pasa que cuesta un poco el encontrar la fortaleza…

    Sin embargo, vale la pena la caminata…

    Luego dimos una vueltilla por el centro, y no nos gustó demasiado, así que decidimos irnos mientras nos comíamos un pastel de crema.. mmmm que rico…

     

    Como ya se nos estaba haciendo de noche, buscamos un camping. Tuvimos suerte y encontramos uno relativamente cerca del siguiente sitio que íbamos a visitar al día siguiente.

    El fallo: que estaba plagado de babosas.

    En general nos encontramos muchísimas babosas en todos los cámpings, pero en este era una auténtica plaga. A la mañana siguiente, la tienda estaba totalmente llena , parecía un criadero de mejillones…

    Tras quitarlas con un palito ( ya escarmenté de los primeros días, que la quité con la mano y tenía un picor que no me aguantaba), nos dirigimos hacia Esztergom.

     

    Esta ciudad  fue construida en época romana , en el siglo I, y fue un asentamiento de carácter militar. Luego con la llegada de las tribus magiares, el asentamiento se convirtió en una ciudad.

    Vimos el  castillo de Árpád, la  Basílica, y algunas iglesias más.

    La basílica por dentro es muy bonita, y tiene una cripta con los sepulcros de los curas más importantes del país.

    La visita sin duda vale la pena, tanto por dentro como por fuera es preciosa.

    Luego dimos otra vuelta por el pueblo mientras nos comíamos un heladito y luego intentamos ir a Gyor.

     

    Digo intentamos porque sin saber cómo acabamos metiéndonos en Eslovaquia ( bueno, la culpa fue del GPS), y como no teníamos muy claro que fuera por allí, dimos la vuelta, y nos lo encontramos cortado, así que volvimos por Eslovaquia.. finalmente conseguimos llegar a Györ  ( de puro milagro).

     

    La ciudad de Györ fue celta en sus comienzos, y también ha sido habitada por romanos, eslavos, magiares, mongoles, otomanos … finalmente los italianos la reconstruyeron, con lo que la ciudad ha sufrido diversos cambios.

    De todo esto no queda nada, pero el centro es de estilo renacentista. La catedral de Györ… solo puedo decir que muy bonita… creo que de este viaje es la que más me ha gustado… o por lo menos entre las 5 que más me ha gustado..

    El centro de la ciudad es bastante bonito, tiene varias iglesias, y las calles son muy chulas.

    Estuvimos un buen rato por allí ( nos gustaba el sitio y había comida, qué mas se puede pedir) y luego seguimos que estaba anocheciendo y aun no teníamos donde dormir.

     

    Al día siguiente fuimos a ver la abadía benedictina de Pannonhalma..

     

    Nos costó un poco encontrarla porque justo al lado de la abadía hay una base militar, y cada vez que intentábamos pasar nos pedían la documentación, y nos decían que por allí no era…

    Intentábamos por otro camino, pero volvíamos a dar otra vez a la puerta de la base militar, y claro, otra vez la misma operación: “documentación”, “usted no puede pasar”, “ es por allí”

    Así nos pasó varias veces,  con lo que acabamos cogiendo cariño al militar de la puerta, y le llamamos Paco cariñosamente… a la cuarta vez de repetir la misma operación decidimos que era imposible llegar, así que nos conformamos con acercarnos lo máximo posible a la abadía… además, tampoco estábamos seguros de que se pudiera visitar por dentro, así que nada… nos quedamos de nuevo con cara de haba.

     

    Luego fuimos a Vezprem, también llamada “la ciudad de las reinas”.

    Por lo visto los obispos de Veszprem eran los encargados de coronar a las reinas de Hungría.

    Vimos la Torre del Incendio, el castillo, etc… como no nos gustó demasiado, decidimos aprovechar el tiempo y visitar Bahonkiraled.

    Realmente lo que visitamos fue su castillo, que estaba fatalmente conservado, pero bueno… como nos gustan las ruinas, pues allí nos plantamos.

    Luego vimos algunas iglesias de algunos pueblos ( Nyul, Vitnyed, etc), y fuimos a ver Ferthod.

    En Ferthod hay un palacio muy bonito, estilo Keszthely, con jardines y dependencias…

    Visitamos el palacio  (era más pequeño que el anterior) y a la salida nos pusimos ya a buscar camping.

    Lo bueno de Hungría es que hay cámpings a porrón… es facilísimo encontrar uno, y si no se piden demasiadas cosas, son excesivamente baratos.

     

    Al día siguiente visitamos la iglesia de Fetoszéplak  (de pasada porque ya teníamos que ir hacia el aeropuerto) y nos dirigimos a Budapest.

     

    Parecía mentira, era el primer viaje sin incidentes que teníamos… o eso íbamos pensando.

    Al intentar atravesar Budapest, estaba todo totalmente cortado, no había manera de atravesarlo. Intentábamos llegar al aeropuerto, pero era imposible, había policías por todos sitios.

    Preguntamos a un policía qué estaba pasando, y nos dijo que habían encontrado una bomba y que estaba todo cortado.

    Nos quedamos totalmente jodidos, porque no sabíamos de qué iba el tema, nos imaginábamos lo peor, y encima para colmo el avión salía en unas horas y no podíamos llegar al aeropuerto...

    Finalmente dimos un rodeo bastante majo, y conseguimos llegar a tiempo para facturar y a casa.

    Una vez en casa nos enteramos que la historia de la bomba es que por lo visto estaban construyendo en el centro de Budapest, y una máquina encontró una bomba de dos toneladas enterrada,  de la Segunda Guerra Mundial.

    Desalojaron a 16.000 personas, y cerraron todo tipo de acceso a la capital, con l oque era imposible atravesarla…

     

    Ya nos parecía raro no tener ningún percance, jejej

    Bueno, pues eso es todo, espero que os haya gustado.

     

     

     

     

     

     

    June 29

    SIRIA, JORDANIA Y LIBANO 2008

     
     
    Bueno, pues este viaje comenzó en Febrero de 2008, y tuvo una duración de veintialgo de días.
    Empieza como suelen empezar todos los viajes: cogiendo el tren hacia el aeropuerto, jejeje.
    Una vez llegamos, pues a facturar y demás, con toda la ilusión por delante.
    Después de una escala interminable en Estambul, por fin llegamos a Siria, de noche ya y destrozados del cansancio. Habíamos intentado dormir un poco en Estambul, pero los bancos eran incomodísimos, y en el suelo al cabo de un rato de estar tumbado te acaba doliendo todo y se te enfría el culo, así que quitando un par de horas no habíamos dormido nada más.
    Llegamos al hotel, nos dimos una duchita para espabilarnos y como ya eran las seis pasamos de acostarnos.
    El primer sitio que fuimos ( después de haber dado una vuelta  y ver un par de mezquitas que caían de paso) fue al museo arqueológico.
    Por fuera tiene como una especie de jardín con un montón de cosas, pero por dentro está muy muy bien. El único fallo que le pongo es que no está demasiado cuidado, pero quitando eso, el museo está genial.
    Estuvimos parte de la mañana en el museo, y luego fuimos dirección el zoco.
    La verdad que el zoco cuanto antes mejor, porque ya que tienes que ir a comprar por narices, lo mejor es acabar cuanto antes con el sufrimiento.
    El zoco de Damasco nos gustó bastante, sobretodo por la cantidad de cosas extrañas que había. Bueno, por eso y porque nos íbamos comiendo un súper helado XXL, que parece que no, pero las penas con helado son menos.
    Al final, ya de noche, fuimos al hotel ( hotel por llamarlo algo, aunque a lo largo del viaje este fue uno de los mejores), a comer y a dormir.
    Al día siguiente fuimos a ver la ciudadela, la mezquita omeya ( que por cierto, era viernes y estaba petada), y el barrio judío y cristiano.
    Así en general, la ciudadela está bastante bien, la mezquita nos encantó, y el barrio judío y cristiano... no sé, la verdad que no nos impresionó demasiado, igual era porque estaban en obras por todos los sitios, así que estuvimos por allí dando vueltas.
    Como anécdota puedo decir que había unos críos jugando al fútbol y se les escapó el balón, y cuando se lo tiré  empezaron a hablar con nosotros y al final, sin saber cómo, me acabé haciendo una foto con ellos.
    Es bastante curioso, pero todos los niños que nos íbamos  encontrando por el camino querían dos cosas: darnos la bienvenida y hacerse una foto con nosotros...
    bueno, pues ese día ya fue todo lo que vimos. Como aún estaba abierto todo, aprovechamos para ir un rato a internet.
     Al día siguiente, nos dirigimos en primer lugar al barrio judío y luego al barrio cristiano. Después de estar por los dos barrios casi toda la mañana y ver alguna iglesia, comimos algo, y fuimos ya por la tarde a ver el Palacio Azem.
    Dicho palacio fue construido entre 1749 y 1752, y fue la residencia privada del gobernador de Damasco hasta principios del s. XX, que fue vendido al gobierno francés.
     
    El palacio se compone de varias salas ( en cada una de las cuales se pueden ver escenas de la vida diaria )y un par de patios, así como algunos jardines.
    La visita nos gustó bastante, con lo que estuvimos disfrutando del palacio gran parte de la tarde.
    Por la noche, fuimos otra vez al locutorio para comprobar que todo estuviera en orden.
    Menos mal que decidimos ir, ya que nos habían cancelado el vuelo que teníamos para ir dentro de dos dias a Jordania, así que fuimos en busca de una oficina de Royal Jordanian. Menos mal que en la misma calle había una. Pudimos arreglar el billete de ida, pero no el de vuelta, así que volvimos otra vez a internet para solucionar el tema de los hoteles en Amman y el alquiler de los coches.
    Una vez tuvimos todo solucionado, se nos ocurrió la idea de acercarnos al día siguiente al Líbano, así que nos enteramos del tema del visado, y a dormir temprano.
    Al día siguiente, bien temprano, estábamos rumbo a Baalbeck.
    Después de estar en la frontera un buen rato, para conseguir el visado, nos invitaron a café en la oficina de divisas ( fue el café más amargo que he bebido nunca) y seguimos dirección Baalbeck.
     
    Baalbeck es uno de los yacimientos romanos más impresionantes de Oriente Medio. Su nombre significa " ciudad de Baal", y se erigieron templos en honos a Baal, y a su pareja Astarté, diosa de la fertilidad y la fecundidad, pero en la actualidad ya apenas queda nada de aquellos templos, ya que la ciudad fue saqueada y conquistada  por los asirios, griegos , romanos ( los cuales erigieron nuevos templos), sarracenos y tártaros.
    Más tarde, en los años 1158, 1203, 1664 y 1759, la ciudad sufrió severos terremotos; afortunadamente, los edificios romanos no se destruyeron.
    Baalbeck superó en tamaño a cualquier ciudad construida por los romanos. Fué la ciudad sagrada de mayor tamaño.
     
    Aparte de la importancia arqueológica que sin duda tiene, la ciudad de Baalbeck es el centro administrativo del norte del valle de la Bekaa, sede de Hezbolá, con lo que por todo el pueblo se pueden ver multitud de edificios y banderas de Hezbolá.
     
    Bueno, ya he soltado el rollo, así que sigo.
    Nos dirigimos a las ruinas, y en primer lugar,subiendo unas escaleras, encontramos el propileo,un poco más adelante el patio hexagonal  y muy cerca el Gran Patio, o patio de los sacrificios.
    Este patio, estaba decorado  en las partes norte, este y su, y se compone de una doble hiklera de nichos.,algunos de ellos contenían estatuas.
    En ambos lados del patio hay piscinas,decoradas con tritones, cupidos etc., y en el centro están los cimientos de un altar.
     
    A la izquierda del patio de los sacrificios, se puede divisar fácilmente el Templo de Júpiter, construido sobre una estructura de 300 m. En su momento albergó una estatua del dios Júpiter, y sus columnas fueron las más grandes .
    Había la leyenda de que Baalbeck fue contruida por gigantes, ya que las dimensiones de los cimientos y de las columnas eran excesivamente grandes...
     
    Desde el templo de Júpiter también se puede ver el Templo de Baco, aunque en realidad no estaba dedicado a Baco, sinó a Venus- Astarté.
    Bajando por unas escaleras, se llega fácilmente al templo de Baco. Está perfectamente conservado; en el friso se pueden ver diferentes relieves de leones,toros, dioses...
    Las columnas son inmensas... sin duda fue uno de los templos que más nos gustó...
     
     
    Después de estar un buen rato por el recinto, nos dirigimos al museo, ( es bastante pequeño y un poco lúgubres allí, hay que aprovechar y verlo todo), y luego salimos un poco para ver el otro recinto ( donde se encuentra el Templo de Venus), dimos una vueltilla por el pueblo ( agobiante al máximo, la gente te agarra de los brazos para que les compres, y esto es literal ) , vimos Gran Mezquita ( solamente por fuera, ya que por dentro no se puede visitar), y nos dirigimos a Aanjar.
     
    En Aanjar se encuentra una de las ciudades omeyas mejor conservadas del Líbano, con lo que estuvimos un buen rato visitando el recinto, y ya se nos hizo bastante tarde.
     
    Nuestra intención era acercarnos a Beirut al día siguiente, pero nos cogió en pleno Líbano el asesinato del jefe de inteligencia en un atentado con bomba, y la situación estaba bastante tensa ya que estaban investigando a ver si  Siria estaba implicada ( cosa no demasiado buena si te encuentras en plena movida con el visado de Siria y sin saber cómo estás metido en  plena celebración de simpatizantes de Hizbolá) , así que decidimos salir del Líbano lo más rápido posible ( nos costó un poco salir, pero al final lo conseguimos ), con lo  que Beirut no pudo ser... por lo menos esta vez.
     
    Con el sustito en el cuerpo conseguimos llegar a Damasco un poco preocupados, porque al día siguiente volábamos a Jordania, y no sabíamos realmente de si íbamos a tener problemas o no, así que esa noche no pudimos dormir demasiado bien.
    Ese es el mayor problema que veo, que al ser países un tanto inestables, cualquier cosa que pasa, realmente no te enteras de lo que está sucediendo, con lo que la preocupación es máxima porque ves que pasan cosas pero no sabes realmente qué...
     
    Al día siguiente, después de que nos cachearan en el aeropuerto varias veces, y nos abrieran las mochilas cada dos por tres( con el susto metido en el cuerpo porque llevábamos un pin de Hezbolá que nos habían regalado en el aeropuerto de Damasco), llegamos a Amman.
    Después de un buen rato, conseguimos llegar al hotel  ( por llamarlo de alguna manera, era el sitio más asqueroso que he visto en mucho tiempo, y que conste que no soy nada escrupulosa), y después de instalarnos y superar el shock inicial de la porquería que estábamos viendo en la habitación, salimos a ver algo de Amman.
    Voy a hacer un resumen más o menos de lo que vimos, porque si no no acaba nunca esto, así que ahí va:
    Ciudadela ( nos gustó bastante), palacio omeya, museo arqueológico ( impresionante en cantidad-calidad, aunque un poco descuidado en las formas),basillica bizantina, cisterna, templo romano,teatro romano, museo del folcklore ( estaba bastante curioso), museo de las tradiciones populares ( tampoco estaba mal),ninfeo, mezquita del rey Hussein ( nos encantó, mezquita Abu Darwish ( esta solamente la vimos por fuera, pero es muy bonita), mezquita del rey Abdullah, una iglesia ortodoxa griega, iglesia ortodoxa copta  y el zoco.
    En general, las mezquitas nos gustaron bastante, el teatro romano estaba bastante bien, aunque para mi gusto, excesivamente masificado, y el resto... bueno, tampoco era para tanto, no estaba mal, pero... me han gustado mucho más otras ciudades ( sin ir demasiado lejos, Damasco).
    Luego nos dirigimos al aeropuerto y cogimos el coche que teníamos ya reservado.
    Por fin empezaba el viaje de verdad ( igual es una tontería, pero hasta que no cogemos el coche, no nos da la sensación de que haya empezado, no se, es como ir más a la aventura...
     
    Antes que nada nos dirigimos a Petra, con muchísima ilusión porque llevábamos años intentando ir, pero por unas cosas u otras no nos  habíamos decidido.
    Al cabo de algunas horas y muchísimos sustos ( no nos imaginábamos lo peligrosos que era conducir por estos sitios, son auténticos suicidas), conseguimos llegar.
    En primer luegar buscamos alojamiento...y tuvimos suerte, ya que encontramos una baratísimo.
    Como ya era medio de noche, fuimos a comprar algo de comer ( llevábamos un par de días o tres alimentándonos de chocolatinas, y una especie de cosas redondas de maiz y algo verde , así que cuando encontramos comida... alucinamos.
    Aprovechamos también para solucionar el tema del vuelo de regreso, ya que nos habían dejado colgados.Finalmente pudimos arreglarlo, y nos fuimos a dormir bien temprano, que al día siguiente nos esperaba una buena paliza.
    A la mañana siguiente, como las taquillas abrían a las seis de la mañana, nos levantamos a las cinco, y cuando estaban abriendo, allí estábamos nosotros.
     
    Atravesamos el Siq casi a la velocidad de la luz ( jej, esto es un decir), y finalmente... llegamos al Tesoro...
    No puedo ni explicar la sensación que tuve al estar allí... sin nadie... el tesoro solamente para nosotros...Era alucinante..
    Estuvimos cerca de una hora sentados en el suelo, sin poder dejar de mirarlo... es lo que más me ha impresionado nunca... esa sensación creo que va a ser imposible de repetir...
    A la hora llegaron las primeras personas... y como que le quitó gracia al asunto, así que nos fuimos a ver otras cosas.
    Pongo más o menos lo que vimos y así acabo antes.
    Primero vimos el teatro , el altar de los sacrificios ( a esto nos costó llegar muchísimo, pero vale la pena... eso si, quien tenga un poco de vértigo que ni lo intente, porque hay un trocito que hay que trepar), las tumbas reales , la tumba de la urna, tumba de la seda, tumba corintia, tumba del palacio, ( a pesar de estar todo lleno de tumbas, estas son espectaculares), una calle con columnas, palacio, baños nabateos...
    Hicimos varias excursiones improvisadas: la primera fue al Monasterio ( cuesta bastante llegar porque hay muchísimos escalones, es casi una tortura, pero una vez arriba... vale la pena... es precioso..
    También vimos el Templo de los leones alados , y  haciendo otra excursión pudimos ver varias tumbas y  una especie de bloques del Djinn, pero bastantes más grandes...
    Bueno, básicamente vimos casi todo lo que se podía visitar ( más o menos en dos días y medio), así que aprovechamos que nos quedaba medio día y fuimos a ver Shoback, que está bastante cerca de Petra.
    Al día siguiente bien temprano visitamos Karak.
    Este castillo fortificado fue testigo de las batallas entre los cruzados y los ejércitos de Saladino.
    Ahí va un poco de historia:
    La ciudad de Karak se encuentra en la ruta  por donde pasaban las caravanas que iban de Egipto a Siria en tiempos bíblicos.
    Es por ello por lo que aparece mencionada en la Biblia con los nombres de Kir, Kir de Moab y Kir Hareas.
    Más tarde, en época romana, emergió como ciudad con el nombre de Charachmoub.
    Más tarde, con los cruzados, resurgió, y se levantó el castillo en el año 1142. El castillo cayó en manos de Reinaldo de Chantillón, conocido principalmente por su sadismo.
     
    Entre las torturas varias con las que disfrutaba, se enconraba el lanzar a los prisioneros desde lo alto del castillo, ( unos 450 m), colocándoles una caja en la cabeza para que vieran el batacazo...
     
    Finalmente, Reinaldo cayó en manos de Saladino ( fue el único líder de los cruzados que cayó) en el año 1183, y pasó a manos de los mamelucos...
    Bueno, la historia es más o menos esa...
    Estuvimos visitando el castillo, y después dimos una vuelta por el pueblo.
    Bueno, así por encima... Shoback nos gustó bastante más que Karak... supongo que será cuestión de gustos, pero el emplazamiento es mucho más bonito el de Shoback, y el castillo es bastante menos turístico..
    No se, me decepcionó un poco Karak...
     
    El siguiente sitio al que fuimos fue Umm Ar Rasas.
    La verdad es que dimos con este sitio de puro milagro... el primer día habíamos intentado sin éxito encontrarlo, pero dado que todas las señales vienen en árabe... entre el cansancio y que estaba lloviendo.. no pudimos encontrarlo, pero tuvimos la suerte de ver un letrero.. así que finalmente llegamos...
    Eso sí, costó un poco encontrarlo..
    El truco principal es apuntarte los nombres en árabe, y echarle morro e imaginación...
    Bueno, Umm ar Rasas está declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, así que esperábamos bastante de aquél sitio...
    Bueno, pues al final no es tanto...
     
    Básicamente tiene la iglesia de San Esteban y ahí se supone que hay mosaicos... digo se supone porque cuando llegamos tapaba todo una gran lona y varias planchas metálicas... en principio lo están restaurando, así que el sitio pierde bastante gracia sin poder ver los mosaicos..
    También están las ruinas de Kastron Mefaa ( tiene murallas y varias iglesias), y están bastante bien...
     
    Más tarde buscamos un sitio donde dormir, y a la mañana siguiente fuimos medio dormidos al Monte Nebo...
    Digo medio dormidos porque durante toda la noche habíamos estado notando cómo nos mordisqueaban los bichos... en aquella habitación había todo un ecosistema completo...
    Consejo para los escrupulosos: no seais tacaños, que las habitaciones dejan bastante que desear... eso sí, si no sois escrupulosos, hay habitaciones muuuyyyy baratas... y superando el impacto del primer día, luego ya te acostumbras a todo...
     
    Bueno, sigo con el relato que estoy ya desvariando...
     
    El Monte Nebo es donde se supone que Moisés vió la Tierra Prometida... desde aquí se pueden ver los territorios de Galaad, Judea, Jericó y Néguev...
    Aparte de las vistas ( que son preciosas, en un día sin niebla ves Israel),se pueden visitar la iglesia conmemorativa de Moisés, un monasterio y un museo con algunos mosaicos ( bastante bonitos).
    En general... no nos gustó demasiado, pero ya que estás allí.. aprovechas.
    Lo que sí hay que reconocer es que los mosaicos que hay en Monte Nebo están en muy buen estado de conservación y son bastante bonitos.
     
     
    Más tarde nos dirigimos a Madaba.
    La ciudad de Madaba aparece mencionada en la Biblia con el nombre de  Medeba, y fue una de las ciudades repartidas entre las 12 tribus de Israel  en tiempos del Éxodo.
    En el año 165 a. C. fue gobernada por los amonitas, y más tarde fue ocupada por Hircano I de Israel, quien se la prometió a los nabateos si consegúian recuperar Jerusalén.
    A partir del 106 a. C.  fue gobernada por los romanos, y mucho tiempo más tarde, tras el terremoto que asoló la ciudad, fue abandonada durante once siglos.
     
    Bueno, una vez puestos en situación,  sigo con el relato.
    En Madaba visitamos la iglesia de San Jorge con su mosaico en forma de mapa ( impresionante... el mapa es espectacular).
    Dicho mapa representa los principales lugares bíblicos de Oriente Medio, y tiene infinidad de detalles, desde un mini mapa de Jerusalén, hasta el oasis de Jericó.
    Más tarde visitamos el museo arqueológico ( es bastante completo, y abarca desde piezas romanas hasta indumentaria étnica. Vale la pena acercarse.
    En el museo, dado que no hay demasiados visitantes el encargado te  acompaña y mientras veiamos las piezas íbamos hablando con él... Es un chaval muy majo, así que estuvimos gran parte del tiempo hablando de su familia, de nuestras costumbres, de las suyas...
    Bueno, más tarde fuimos a ver el resto de cosas ( iglesias de los apóstoles, iglesia de los mártires y palacio quemado).
    En general... quitando la iglesia de San Jorge ( los mosaicos son espectaculares), y el museo arqueológico ( bastante completo para ser una ciudad tan pequeña), Madaba tampoco tiene mucho que ver...
     
    Hicimos noche en Madaba, y nos fuimos a comprar provisiones a una tienda un poco rara.
    Nuestra dieta se basaba básicamente en Kebab ( de camello, ternera, cordero y perro), una especie de algo denso y verde, parecido a una sopa de cemento, unas mini pizzas con tropezones verdes picantes, y bolsas de gusanitos, así que cuando el hombre nos vió comprar unas treinta bolsas de gusanitos, el pobre alucinaba... hasta nos preguntó que si guardábamos comida para una guerra...
    Al día siguiente a primera hora fuimos a coger el coche... y teníamos una rueda desinflada... habíamos pinchado el día anterior y no nos habíamos dado cuenta...
    Menos mal que pinchamos en Madaba y había bastantes mecánicos, porque llegamos a pinchar en otro sitio, y no se qué hubiéramos hecho.
    Llevamos la rueda a arreglar ( por cierto, fue alucinante... le echaron una pasta y luego le dieron con un soplete a la rueda, no dábamos un duro por la rueda, pero nos aguantó el resto del viaje) y nos dirigimos a Qasr Kharana.
    El edificio- fortaleza data del año 710 ( se puede ver una inscripción con la fecha), y se cree que fue un lugar de encuentro entre los comerciantes omeyas y los beduinos locales.
    El castillo es imponente, está restaurado, y vale la pena acercarse...
    Se encuentra en el desierto, y el emplazamiento es espectacular... Tiene dos plantas, y se puede ver en un ratillo.
    Luego fuimos a  Qusayr Amra. Se trata de un castillo omeya, uno de los mejores conservados. Es bastante más pequeño que el anterior, pero en su defensa hay que decir que tiene unos frescos preciosos.
    Se pueden ver luchadores,  el rostro del califa omeya con seis gobernantes,, un músico, una bóveda del cielo...
    Merece la pena la visita, aunque es un poco complicado el encontrarlo, ya que no está indicado, y hay que poner un poco de imaginación.
    El siguiente castillo que visitamos fue Qasr al -Azraq.
    Este castillo se encuentra al principio del pueblo, con lo que el emplazamiento no es tan espectacular como en los anteriores castillos que se encontraban en el desierto, pero aún así merece la pena visitarlo.
    Como anécdota se puede contar el que dicho castillo sirvió de residencia en 1917 a T.E. Lawrence  y Sharif Hussein bin Alí durante la revuelta árabe contra los turcos.
    Lawrence y sus hombres se refugiaron aquí durante meses, y para soportar un poco el frío, cubrieron los techos con ramas de palmeras.
    El castillo está construido con algunas losas de basalto negro.
    Es bastante interesante de visitar, ya que se puede ver un altar romano, una pequeña mezquita, los restos de un comedor y una cocina... Pero sobretodo, lo más curioso es en la entrada, una enorme puerta de basalto negra hecha de una sola pieza.
     
    Luego nos dirigimos a  Ajlun.
    Visitamos el Qala at ar- Rabad, contruido entre los años 1184 y 1188.
    Estuvimos viendo el castillo y  Valle del Jordán ( desde lo alto del castillo se puede ver, las vistas son preciosas) y nos dirigimos al Jerash.
     
    Al día siguiente, bien temprano, estábamos esperando a que abrieran las taquillas de Jerash.
     
    Jerash es una de las ciudades romanas mejor conservadas en Oriente Medio. En su época  tenía una población de entre 15.000 y 20.000 habitantes.
    La ciudad empezó a cobrar importancia a partir de la época de Alejando Magno ( aunque sus primeros habitantes datan del Neolítico).
    Bueno, para abreviar un poco, voy a poner los sitios que se pueden visitar en el yacimiento.
    En primer lugar, nada más entrar ( después de pasar las taquillas y una especie de mini bazar) se encuentra el Arco de Adriano o  arco de triunfo.
     Cuando fuimos estaban restaurando la portada trasera... aún así, el arco es precioso.
    A la izquierda se encuentra el hípódromo ( aquí creo que hacen espectáculos), y más hacia adelante está la plaza ovalada o foro...
     La plaza es epectacular, está  muy bien conservada, y consta de 56 columnas de estilo jónico rodeándola.
    Bastante cerca de la plaza está el templo de Zeus, aunque del templo original poco queda, ya que se construyó encima una iglesia bizantina...
    También hay dos teatros ( uno de ellos es bastante grande), calles con columnas, casas omeyas, catedral del siglo IV ( bastante pequeña para ser una catedral), ninfeo ( fuente dedicada a las ninfas del agua),y varias iglesias...
    En general, Jerash es impresionante... mucho mejor de lo que esperaba...
    Eso si, hay que ir a primerísima hora para poder disfrutarlo de verdad, sin gente, porque a eso de las 10.30 se empieza a llenar de grupos.. y pierde bastante gracia.
    Nosotros tuvimos la suerte de visitarlo sin nadie ( quitando policía y militares que están por allí permanentemente), y la  sensación de estar allí solo... es imposible de describir...
     
    Al día siguiente, bastante cansados porque habíamos estado conduciendo hasta tarde y nos había tocado dormir tirados por ahí, fuimos a visitar bien temprano Umm Qays, también llamado Gadara.
    El yacimiento, después de haber estado el día anterior en Jerash, no es demasiado espectacular, pero aún así merece la pena.
    Nada más entrar hay  una aldea otomana intacta, perfectamente conservada, y un poco más adelante están las ruinas romanas, construidas, casi en su totalidad con basalto negro.
    Se pueden ver columnas, un teatro, tiendas, un mausoleo, una iglesia del siglo VI, la vía principal ( decumanus máximus), baños, puertas...
     
    Desde el mismo yacimiento hay unas vistas impresionantes del  Valle del Jordán al sur, de los Altos del Golán ( Siria),, Mar de Galilea ( Israel) a la izquierda y al norte los territorios palestinos...
    Es sitio es impresionante,  es como una mezcla de todo... tan pronto están en una aldea otomana como en un caravasar romano, como encima de un búnker viendo Israel...
    Además, las ruinas en basalto negro tienen algo especial... y también tiene la ventaja que no pasan por allí demasiados turistas... estuvimos un buen rato, y no apareció nadie...
    Después de ver el yacimiento estuvimos dando una vuelta por el pueblo y hablando con unos niños que estaban jugando a una cosa un poco rara...
    Tenían una piedra, y la estaban utilizando a modo de trineo tirándose por una cuesta abajo...
     
    Al día siguiente teníamos solamente por la mañana, ya que por la tarde marchábamos a Siria, así que bien temprano fuimos a visitar el río Jordán.
    En la cabina de entrada nos dijeron que para visitarlo teníamos que esperar que llegara un grupo organizado para meternos con ellos.
    Como no nos gustan nada los grupos y dado que aparte del enclave bíblico no tenía nada más decidimos pasar del tema y acercarnos al mar Muerto.
     
    Hay que decir que solamente nos metimos las manos y los pies, pero el mar Muerto me pareció asqueroso...
    El agua era más parecida al aceite que nada... vale que es verdad que flotas, pero el tacto es un asco... aparte, me dio por probar un poco y fue lo más asqueroso que había probado en la vida...
    Era al principio salado, y al cabo de unos segundos amargo a más no poder.
    Después de estar allí un ratillo haciendo el idiota, intentamos lavarnos con toallitas ( esto no soluciona nada) y con un gel que he encontrado hace poco ( no es que sea un gel, es alcohol con textura de gel), ya entregar el coche...
    Al rato estábamos en Siria.
    Era bastante tarde ya, así que entre que nos entregaron el coche ( esta vez nos tocó un huevo... era tan pequeño que casi ni cabíamos) y pudimos salir de Damasco, tardamos un buen rato... como era ya de madrugada, nos tocó dormir en el desierto...
    Dormir por decir algo, porque dormir en una lata de sardinas con la mochila clavándose en la cabeza... es un poco complicado, pero bueno...
    Al día siguiente justo cuando estaba amaneciendo estábamos en Palmira.
     
    Palmira, en sus inicios, fue gobernada por asirios y persas.
    Más tarde formó parte del imperio seléucida, y fue un punto importante en la antigua Ruta de la Seda.
    Luego pasó a formar parte del imperio romano, y en este momento adoptó el nombre de Palmira ( ciudad de las palmeras).
    Para abreviar un poco, en el año 267 el rey Odenato fue asesinado,  y su segunda esposa tomó el poder en nombre de su hijo.
    Roma no quiso reconocer el cargo que Zenobia se había autoproclamado, ya que era sospechosa del asesinato de su marido, así que enviaron un ejércido para destronarla.
    Sin embargo, Zenobia se enfrentó a dicho ejército y lo venció.
    Más tarde atacó Bosra  e invadió Egipto.
    Una vez tuvo Siria, Palestina y parte de Egipto, se independizó de Roma, y su hijo adquirió el título de emperador.
    Sin embargo, el emperador romano, no conforme con lo sucedido, venció a las tropas de Zenobia en Antioquía y Homs, y la sitió en Palmira.
    Una ver cercada, le ofrecieron a Zenobia a cambio de su rendición generosas condiciones, pero en lugar de aceptarlas, se dirigió hacia Persia para intentar encontrar ayuda.
    Un poco más adelante fue apresada y llevada a Roma, y fue exhibida por toda la ciudad atada con cadenas de oro.
     
    Bueno, pues visitamos Palmira ( una de las ruinas más impresionantes que haya visto, ya no tanto en calidad (que están muy bien conservadas, eso hay que decirlo) sinó también en emplazamiento...Son preciosas....Además el estar visitando un yacimiento situado en el desierto, es una experiencia que no debe perderse.
    Estuvimos medio día por allí, y  más tarde nos dirigimos a Rasafah.
     
    Íbamos por una carretera de cabras en medio del desierto cuando nos dimos cuenta de que nos habíamos perdido... Sólo había camellos por todos sitios, y no había forma de encontrar Rasafah, así que en el primer pueblo que encontramos paramos a preguntar.
    Conseguimos que un hombre tapado hasta las orejas nos entendiera, y después de hablar un ratillo con él, enterarnos de que venía una tormenta, y darnos algo de comer (una especie de palo con trozos como de sésamo de sabor extraño) seguimos intentando encontrar el sitio.
    Al poco rato llegó la tormenta... de arena...
    Era bastante complicado conducir, no se veía nada, estaba todo de color naranja...y casi nos comemos a un camello que atravesaba la carretera..
    Finalmente, tras dar muchisimas vueltas y perdernos bastante... llegamos a Rasafah.
    Rasafah es una ciudad amurallada y abandonada. Fue habitada por los asirios, y abandonada en el siglo XIII, cuando los mongoles invadieron el norte de Siria.
     
    Intentamos ver las murallas y la iglesia de San Jorge entre la tormenta... pero la verdad que apenas pudimos ver nada, ya no solo por la visibilidad que era nula, sinó también porque comer arena es un poco desagradable...
    Fue una auténtica pena, porque parecía estar muy muy bien...
     
    Salimos de Rasafah como pudimos, y al poco rato de seguir conduciendo, nos dimos cuenta de que nos habíamos vuelto a perder. así que paramos en una aldea de casas colmena, y volvimos a preguntar.
    Como ya era bastante tarde, nos tuvimos que quedar por allí, porque entre la arena que no se veía nada y que era de noche... era un auténtico peligro seguir conduciendo.
     
    Al día siguiente antes de que amaneciera, nos pusimos en marcha.. ya no había tormenta, así que fue bastante fácil encontrar el camino.
    Por cierto, por la zona de la que estoy hablando, los carteles indicativos, aparte de venir en árabe solamente ( como en la mayoría del país, solo vienen en inglés para los sitios turísticos), el  problema que hay es que la mayoría de carteles están tiroteados, con lo que el hacerse una idea de dónde vas... es bastante bastante complicado...
     
     
    Bueno, pues al día siguiente fuimos a visitar Qasr ibn Wardan, que son unas ruinas bizantinas.
    Están bastante bien, y además al ser pequeñas, se pueden ver en un rato.
     
    Luego nos dirigimos a Twalid Dabaghein a ver las casas colmena... Bueno, en realidad las que vimos no eran las de Twalid Dabaghein, sinó otras a unos 15 kms, pero como no se cómo se llamaba la aldea...  pues nada, es lo que hay.
    Cuando llegamos, nada más aparcar, una niña salió de la nada y vino corriendo hacia nosotros.
    Luego la madre se nos acercó y me empezó a tocar la cara... no entendía nada de lo que decía, pero creo que quería que fuéramos a su casa...
    La niña se nos agarraba de las piernas, era más graciosa... Estuvimos dando una vuelta por la aldea y al cabo de un rato teníamos a varios críos siguiéndonos...
    Luego, antes de irnos, les dimos la bolsa que teníamos llena de bolsas de gusanitos, y nos estuvieron dando besos...Más ricos...
     
    Más tarde nos dirigimos a Ebla.
    En los últimos años se han desenterrado del yacimiento arqueológico más de 15.000 tablillas escritas en sumerio, así como diccionarios escritos en otras lenguas.
    El yacimiento no tiene demasiadas cosas para ver, conserva los cimientos, pero hay que echarle imaginación para ver cualquier cosa.
    Aparte tiene el inconveniente de que al estar los arqueólogos en proceso de excavación, tienes permanentemente al guarda detrás tuyo, a una distancia mínima, con lo que es un tanto incómodo...
    También tiene el inconveniente de que están por allí pastando ovejas, con lo que cuando menos te lo esperas, te embiste una oveja por detrás...
    Sin embargo,para todo aquél que disfrute con las ruinas, es una visita bastante interesante, ya no tanto en cuanto a la calidad, sinó a la historia en sí.
     
    Salimos de Ebla un tanto agobiados y nos dirigimos a las ciudades muertas.
    Dichas ciudades datan de la época de cuando estaba bajo el dominio de la ciudad bizantina de Antioquía, y se calcula que hay aproximadamente unos 600 yacimientos.
    Se cree que estas ciudades fueron abandonadas porque las rutas comerciales fueron modificadas, sin embargo, aún se conservan algunas y se pueden ver familias viviendo entre las antiguas ruinas.
    La imagen de ver ropas tendidas entre las ruinas es bastante habitual, aunque un poco inquietante...
     
    De las ciudades muertas visitamos Ruweiha, Serjilla, Bara y Al Bara.
    En general, la que más interesante nos pareció fue Serjilla, tiene más cantidad de edificios, aunque las tumbas piramidales de Al Bara estaban muy bien..
    Un consejo: llevad pantalones largos, hay pulgas por todos sitios y acabamos con las piernas totalmente picadas..
     
    El siguiente sitio que vimos fue  Qala at Marquid.
    El castillo se encuentra en lo alto del pueblo, y está bastante bien conservado...
    La verdad que lo viumos de pasada hacia Apamea... Es de esas veces que vas conduciendo, de repente ves algo que te gusta y paras un rato...
     
    Bueno, pues más tarde fuimos dirección Apamea... y nos perdimos  una vez tras otra... nos metimos en un pueblo del que era literalmente imposible salir, aún no entiendo cómo había tantísimas calles idénticas. Paramos el coche un rato para intentar pensar qué estábamos haciendo mal... y se nos acercaron tres mujeres y un hombre...
    Sin saber cómo acabé con una niña en brazos, comiendo galletas mientras indicaban a David cómo podíamos llegar...
    Después de conseguir explicarles que teníamos un poco de prisa ( querían que nos quedáramos en su casa) conseguimos marchar y finalmente salimos de aquél laberino.Al poco llegamos a Apamea ( es curioso, una vez sales de allí, está muchísimo más cerca de lo que pensábamos... Casi hubiéramos podido ir andando.
     
    Apamea fue fundada en el siglo III a. C. por un antiguo general del ejército de Alejandro Magno, y se convirtió en una ciudad muy próspera.
    Fué famosa por sus caballos.
    Más tarde fue conquistada por los romanos bajo el mando del general Pompeyo ( 64 a.C.) y en el año 115 d. C. fue destruida por un terremoto.Más tarde se reconstruyó y volvió a recuperarse completamente hasta los años  540 y 612, que fue saqueada por los persas.
    Un siglo más tarde Siria fue tomada por los musulmanes, y empezó el declive de Apamea. En el año 1157, fue finalmente destruida por un terremoto.
    Las ruinas de Apamea  son una de las mejores de Siria. Están muy bien conservadas, excepto el teatro ( que quitando unas pocas gradas no queda más... Aunque se cree que pudo haber sido el teatro más grande del Imperio Romano en Oriente Medio), el cardo ( calle principal) está muy bien conservado, y luego el resto ( catedral, puerta de Antioquía,ninfeo,ágora, etc tampoco están mal... En general la visita está muy bien, vale la pena acercarse, a excepción de Palmira, fueron las ruinas que más nos gustaron en Siria.
    Además si vas temprano, puedes disfrutar de las ruinas para tí solo, con lo que es un gustazo el estar paseando por la calle principal sin nadie más...
     
    Luego fuimos al Lago Ghab, que está al lado de Apamea, y estuvimos por allí mojándonos un poco...
     
    Luego nos acercamos a Sayzhar a ver las norias y el castillo.
    Bueno, lo de las norias tiene una explicación.Un par de días atrás habíamos estado en Hama visitando la ciudad (esto se me ha colado, así que hago un resumen  ahora), y después de ver lo más importante fuimos a ver las norias.Bueno, pues no hubo forma humana de poder entrar. Por lo visto según nos dijeron en el hostal en el que nos quedamos, para poder ver las norias había que acceder a través del restaurante, con lo que dado que nos olíamos el sablazo que nos iban a dar por la gracia de ver las norias, decidimos que tampoco eran para tanto, así que buscamos otra alternativa a las norias de Hama...
    Bueno, en general Hama nos gustó bastante, tiene muchas cosillas para ver, y el alojamiento fue el único que no parecía sacado de una película de miedo...
    A lo que iba,fuimos a ver las norias de Sayzhar, que también son bastante grandes ( no tanto como las de Hama, pero da igual, al fin y al cabo es el mismo mecanismo), y más tarde visitamos el castillo ( está medio caído, así que no tiene mucho o nada que ver).
     
    Un a vez lo vimos todo fuimos a ver el castillo de Musyaf, o castillo de los asesinos.
     
    Ahí va un poco de rollo sobre los asesinos.
    Los ismailíes eran los miembros de una secta extremista musulmana en cuya doctrina se incluía el asesinato a todo aquél que no quisiera aceptar su fe.
    En el siglo XII fueron bastante temidos,  y atentaron en un par de ocasiones contra Nuredín y Saladino ( ambos defendían el islam frente a los cruzados)
    Finalmente en el siglo XIII fueron despojados del poder.
     
    El castillo está muy bien, es uno de los mejores que vimos en Siria, está perfectamente conservado, y la visita vale la pena.
    Luego nos dirigimos a Crac de losc aballeros.
    Este es sin duda la fortaleza más impresionante que haya visto nunca... se encuentra en lo alto de una colina, y es una mole enorme.
    Sin embargo tiene un gran fallo: el agobio.
    En cuanto entras al aparcamiento no te dejan ni salir del coche, prácticamente te sacan a la fuerza abriendo la puerta y agarrándote del brazo.
    Acto seguido te piden dinero, te ofrecen un guía, te intentan vender postales o te dicen que te vigilan el coche.
    Una vez dices a todo que no y te ven ya mosqueado, te dejan en paz... pero que nadie se emociones, es solamente unos metros, porque en cuanto subes la escalera, empiezan otra vez a zarandearte.
    Supongo que al vernos solos nos verán cara de gilipollas o algo, porque si no otra explicación no le encuentro.
    El truco básicamente está en dos posibilidades: mirar fijamente hacia delante sin demostrar signo de debilidad, o cuando ya alguien se pone pesado para que le contrates de guía, le dices que eres arqueólogo ( esto en nuestro caso es mentira, pero funciona).
    Solamente consigues que te dejen en paz de esta manera.Ah, y otra cosa muy importante... en cuanto te ven empiezan a preguntarte de dónde eres, como contestes estás perdido... en caso de que veas que te siguen ya mucho rato y no te dejan en paz, siempre se puede utilizar un truco que funciona: nosotros siempre que preguntan somos de Chiquitistán, así mientras piensan dónde cojones está Chiquitistán, te da tiempo de sobra de salir corriendo.
    Sin embargo, en Jordania hubo uno que nos dijo que tenía u hermano trabajando en Chiquitistán, y el hombre staba convencidísimo, con lo que no siempre funciona...
    Bueno, pues ya os he dado algún truco, no todo iba a ser rollazo, jeje
    En general la fortaleza está genial, es impresionante... es de las mejores que he visto en la vida, sin embargo, entre el agobio de los que te intentan vender hasta una cabra y la cantidad de grupos que hay... pierde bastante, no se disfruta al completo, porque sales de allí de mala hostia.
    Estuvimos por allí el tiempo mínimo establecido ( vamos, el tiempo mínimo para verlo todo y salir de allí quemados) y nos dirigimos a Qala´at Marqab.
     
     
    Aunque no lo ponga entre medias comimos, dormimos y nos duchamos, lo que pasa que no me acuerdo bien de la distribución de los días.
     
    Bueno, este otro castillo es uno de los castillos cruzados mejor conservados de Siria ( si no tenemos en cuenta a Crac de los Caballeros ni Salah ad Din).
    Además, después del agobio de Crac, estar aquí totalmente solos fue un auténtico descanso.
    En general el castillo está muy bien, vale la pena acercarse.
     
    Hay que decir ( ante todo hay que ser justos) que el agobio y las malas formas de Crac de los Caballeros no lo encontramos en ningún otro sitio ( bueno, excepto en Baalbeck, Líbano), en el resto de sitios no son de aquella manera, te ofrecen de buenas formas, y si no quieres no pasa nada, son muy educados. Incluso hay sitios que directamente pasan de tí. Supongo que al ser un sitio excesivamente turístico, pasan estas cosas... A pesar de todo, hay que ir a verlo, la fortaleza es espectacular.
     
    Luego nos dirigimos a Maalula.
    En realidad no se porqué fuimos... supongo que porque todo el mundo hablaba de Maalula.
    En general el pueblo es bonito y el convento de Santa Tecla y el monasterio no están mal... Sin embargo, me vienen a la cabeza muchísimos pueblos de Siria mejor que éste..  Creo que ya os hacéis una idea de lo que nos gustó... Claro, que hay gustos para todos, así que lo que siempre digo: hay que verlo todo para poder opinar.
    Una cosa que si me gustó de Maalula fueron unos dulces cuadraditos que compramos que estaban de muerte. Creo que llevaban miel, pistacho y no se qué más. Nos pusimos morados de dulces, que ya nos hacía falta comer...
    ´
    Después de comer nos dirigimos a Bosra.
     
    Bosra tiene uno de los teatros romanos mejor conservados del mundo, y también se puede ver una fortaleza árabe, ciudadela,  y los restos de una antigua ciudad romana.
    Dentro de esta ciudad se pueden ver una mezquita, un monasterio, catedral, un arco y una columna nabatea... En general la ciudad está muy bien, y el teatro es impresionante.Vale la pena acercarse. Además, al ser todo de basalto negro, tiene algo especial.
     
    Luego, de camino hacia Qanawat pasamos por Kharba, un pueblo con dos iglesias bastante bonitas y decidimos parar. Las estuvimos viendo y seguimos con nuestro camino.
    Qanawat se fundó en época de Trajano ( 98-117) y fue una importante urbe hasta la llegada del Islam,que fue cuando empezó su declive. Más tarde se abandonó hasta la llegada de los drusos en el siglo XIX.
    Se  puede ver un teatro y un ninfeo. También hay un templo romano ( se cree que formaba parte de un conjunto de templos), una cisterna subterránea, ( aunque como se derrumbó, ya no es subterránea, ya que está al aire libre) y varios templos más.
    En general el pueblo está bastante bien, y los yacimientos, a pesar de estar separados unos de otros, vale la pena acercarse, tiene algunas cosillas interesantes.
     
    Luego nos dirigimos a Suweida ( más porqué caía de paso que porque realmente hubiera algo de interés) y vimos  un arco con columnas y la residencia del gobernador.
     
    Finalmente, y para concluir el viaje fuimos a Shahba.
     
    Shahba data del año 244, el año en que Filipo se autoproclamó emperador.
    Tras la muerte de Filipo, se paralizó la construcción de la ciudad, más tarde fue retomada y empezó a prosperar, pero se abandonó hasta el s. XIX, que fue cuando se convirtió en un asentamiento druso.
     
    En Shahba se pueden visitar un foro romano, un santuario dedicado al padre de Filipo, un teatro con algunos peces esculpidos, y unos baños romanos.
    En general está bastante bien, con lo que vale la pena acercarse si cae de camino.
     
    Bueno, y con esto termina ya el viaje.
    Luego nos dirigimos a Damasco par entregar el coche, y a coger el avión que nos llevaría hasta Estambul, y siete horas después ( como odio esperar en los aeropuertos, las tres primeras horas se pasan bien, pero el resto son un infierno) a Barcelona, y de ahí a coger el tren que nos llevaría a casa.
    Por cierto, la última cosa curiosa:  en el tren que nos llevaba a casa venía detrás de nosotros Gabino Diego, vaya casualidad... después de hablar con él un ratillo y hacernos unas fotos llegamos a casa... POR FIN!!!
     
    Bueno, así en general, haciendo balance de todo...el viaje fue alucinante, uno de los mejores que hemos hecho, las condiciones infrahumanas ( menos mal que íbamos vacunados de todo), y la gente... solo puedo decir cosas buenas, no he visto gente más amable en ningún sitio, se desviven porque estés a gusto, te dan todo ( nos iban dando comida por la calle), y son muy muy agradecidos, cualquier gesto te lo agradecen de verdad. Solo tengo cosas buenas que decir.
    Como aspecto negativo... bastante inseguridad en según qué zonas... mucho ejército, te paran continuamente para pedirte la documentación, y la comida.. no siempre sabes qué estás comiendo, aunque  si no eres demasiado escrupuloso, es bastante interesante probar según qué cosas... Eso sí, cuanto más pequeño sea el pueblo, cosas más raras comes, jeje. También hay que tener en cuenta que los alojamientos muy baratos dan realmente asco... A quien no le importe genial, porque va a dormir prácticamente gratis, pero al que le de un poco de asco, mejor que ni se lo plantee...
     
    Pues esto es todo... Espero que os haya gustado.
     
     
     
     
     
     JORDANIA         
     
     
     
                         
       SIRIA
     
     
     
     
     
     
    S7303105
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     

    PORTUGAL 2008

     
    Este fue nuestro primer viaje del 2008, aunque como sólo duró tres días ha sido más una escapadita que un viaje.
    Llegamos a Portugal después de estar más de doce horas conduciendo y perdernos por Salamanca, y el primer sitio que visitamos fue Conimbriga.
     
    Conimbriga lo que tiene básicamente son unas ruinas romanas bastante chulas.
    Se componen de una casa con baños y  fuentes ( la Casa dos Repuxos), y además tienes unos mosaicos muy bien conservados.
    Luego, pegado a la casa está una muralla y un poco más al fondo una villa .
    Este palacio tiene estanques, baños y calefacción subterránea.
     
    El sitio nos gustó muchísimo, pero a media visita se nos puso a llover a lo bestia y tuvimos que acabar de verlo metidos en nuestros ponchos.
    Después de estar un rato bajo la lluvia, como nos empezó a moquear la nariz y nos llegaba el barro hasta las rodillas pensamos que lo mejor era ir tirando al siguiente sitio.
    Igual nos costó un poco darnos cuenta, pero al final nos fuimos .jajaja.
     
    Condujimos dirección Alcobaça, y tras una hora, dos diluvios universales, y las obras del Escorial conseguimos llegar por fin.
    Lo bueno es que medio había dejado de llover, o por lo menos había dejado de diluviar.
     
    Nos dirigimos hacia el Monasterio de Santa Maria da Vitória, que no fue difícil encontrar porque desde antes de estar en el pueblo ya se veía.
     
    Este monasterio se construyó para conmemorar la batalla de Aljubarrota ( 1385) entre portugueses y el ejército de Juan I de Castilla.
    La obra concluyó en el 1434.
     
    Si os pensábais que no os iba a soltar el rollo lo llevábais claro.jajajajaja.
     
    Bueno, pues sigo.
    Por fuera el monasterio es espectacular, te puedes estar toda la mañana mirándolo y no cansarte.
    Por dentro también es muy bonito.
    Nada más entrar se puede ver la Capelha do Fundador, y en ella están los sepulcros del rey Joao I y su esposa Felipa de Lancaster.
    El matrimonio entre Felpa y Joao estableció una alianza entre Inglaterra y Portugal, alianza que aún perdura.
     
    Luego vimos el Claustro Real, y las Capelas Imperfeitas.
    En conjunto hay que decir que me gustó muchísimo.
     
    Después fuimos a Alcobaça.
    Cuando llegamos al monasterio ( después de subir por una cuesta que casi acaba con nosotros) descansamos un poco y a verlo por dentro.
     
    El monasterio de Santa María de Alcobaça data del siglo XII, y está considerado Patrimonio Mundial de la Unesco.
    Esto en realidad es por poner, porque muchas de las cosas que están consideradas Patrmonio de quien sea no suelen parecerme para tanto, y sin embargo otras que no son patrimonio de nadie pues me pueden gustar más.
    No se, es como algo extraño que un grupo de personas se reúnan para decidir los sitios más impresionantes.
     
    Bueno, sigo que ya empiezo a desvariar.
    El monasterio la verdad es que era bonito, esta vez sí que acertaron conmigo.
    Cuando entras, hay una sala con estatuas de todos los reyes de Portugal (la Sala  dos Reis), y azulejos que representan la construcción de la abadía.
     
    Luego pasamos a la cocina, que era enorme.
    En la cocina casi acabo con un chaval.
    Resulta que se supone que las visitas se hacen en un determinado sentido, y nosotros habíamos entrado por otra puerta, con lo que íbamos en sentido contrario.
    En eso que había una sala bastante oscura que era de tránsito, y en eso que entro y me doy de frente con él.
    Nos pegamos un susto que ni te imaginas. Hasta gritó y todo.
    Cada vez que me veia se reía, pero vaya susto.
    Además es que parecía que estábamos en una peli de miedo, porque estaba todo oscuro y se oía como unas goteras.
     
    Bueno, pues sigo.
    Después de ver la cocina acabamos de ver el monasterio y por último fuimos a ver la iglesia.
    La iglesia es muy bonita, pero lo que más me gustó fueron los sepulcros de Don Pedro y de Doña Inés.
    Bueno, pues ahí va un trozo de historia macabra:
     
    Don Pedro ( hijo de Dom Alfonso IV) se enamoró de la gallega Doña Inés de Castro.
    El padre de Pedro prohibió el matrimonio entre ambos porque no quería tener lazos con la família española, así que se casaron en secreto.
    Entonces hubo nobles que presionaron al rey para que mataran a Inés, sin saber que ya se habían casado.
    El rey cedió y la asesinaron. A los dos años Dom Pedro subió al trono, y mandó arrancar los corazones de los verdugos de su esposa y luego se los comió.
    Más tarde exhumó el cuerpo y lo coronó, y la corte tuvo que rendir homenaje a la reina besando su mano en estado de descomposición.
     
    Hala, ya os dije que era macabra la historia.
     
    Los sepulcros son impresionantes, creo que los más bonitos que he visto hasta ahora.
    Están tallados con infinidad de detalles.
     
    Luego, como ya se nos hacía de noche, fuimos dirección Cabo Espichel.
    Después de atravesar heroicamente Lisboa ( el tráfico es una locura) llegamos bien entrada la noche y con una tormenta que casi nos dejaba ni ver.
    Aparcamos y echamos un sueñecito, uno de los peores de mi vida.
    Entre la tormenta, el faro, y que estábamos aparcados al lado de un monasterio abandonado que daba un repelús que no veas y por sus ventanas se veía algo no podía dormir.
    Después de dar vueltas a qué eran las sombras que se veían en las ventanas rotas del monasterio, decidí averiguarlo y acercarnos.
    Vaya cara de gilipollas se nos debió de quedar cuando vimos que eran unas cortinas. Para eso tanto.
    Volvimos al coche chorreando y nos echamos a dormir.
    Hacía un viento que casi volcamos con el coche ( bueno, igual no hubiéramos volado, pero continuamente me despertaba asustada pensando que habíamos volcado y que nos caíamos por un barranco que había alli).
    Al día siguiente, con un mal cuerpo que no te imaginas, vimos amanecer en el cabo Espichel.
    No hay palabras. Hemos estado cuarenta veces viendo amanecer aquí y me sigue impresionando.
    Luego vimos el monasterio abandonado y marchamos hacia Sesimbra.
     
    Fuimos a ver el castillo, que primero fué árabe, luego lo conquistó Dom Alfonso Henriques en el siglo XII, luego lo recuperaron los árabes y al siglo siguiente lo recuperaron otra vez los cristianos.
    El castillo está muy bien, nos gustó  mucho.
    Luego vimos la iglesia y las esculturas extrañas con motivos marítimos que había alli, y marchamos hacia Vendas Novas.
    En Vendas Novas no es que haya nada en concreto, pero hay un museo militar al aire libre que nos gustó bastante.
    Está justo en la escuela oficial de artillería, y se pueden ver desde tanques a tanquetas, bombardas, todas empleadas en diferentes épocas, y te viene una explicación detallada de cada una.
    Después de ver el museo fuimos dirección Cromeleque dos Almendres.
    En Cromeleque se encuentra el grupo megalítico más importante de la Península Ibérica.
    Es un óvalo de 95 monolitos, algunos grabados.
    Son de distintas épocas para reuniones sociales o rituales sagrados.
    El sitio es impresionante.
    Luego fuimos a ver el Menhir dos Almendres, que también está allí.
    Es una piedra fálica de 4 m de altura, con unos grabados en la parte superior.
    Esto de los grabados es en teoría, porque desde abajo no se ve nada, y como es de suponer no iba a trepar por el monolito.
     
    La verdad que el sitio está muy bien, nos gustó muchísimo.
    Igual lo hubiéramos disfrutado más si no nos estuviéramos quedando sin gasolina y no encontráramos abierta ni una sola gasolinera.
    Mientras estaba viendo llos monolitos me estaba imaginando cómo teníamos que empujar el coche un montón de kilómetros mientras le decía a David : te lo dije, llevo una hora diciendo que eches gasolina.Tu y tu manía de con esto hago 100 kilómetros.
    Hay que decir en su defensa que realmente no nos hemos quedado nunca tirados, pero malos ratos de este estilo sí que hemos pasado algún que otro.
     
    Bueno, pues esta vez tampoco iba a ser menos y encontramos a tiempo una gasolinera.
    Seguro que si el coche pudiera hablar nos estaría gritando.
    La gasolinera era todo un espectáculo, por la carreteras oías a Elvis a toda leche, y cuando entramos, el dependiente ( llamado por mí gasolinero) estaba vestido de Elvis.
    No se si era un disfraz, pero era idéntico.
    Luego, con voz de Robocop nos dijo : Muchos gracios.
    Eso sí que nos dejó rallados.
     
    Luego vimos Evora, bueno, lo volvimos a ver porque ya habíamos estado hace algunos años.
    Quien quiera saber algo acerca de la historia que se vaya a Portugal 2001 o algo así.
    Pongo más o menos lo que vimos y prosigo.
     
    Vimos la catedral, la Praça do Giraldo, el Templo romano, las Termas Romanas ( estas estaban cerradas), la igreja de Sao Joao y convento des Loios, las murallas. igrja de Sao Francisco y capela dos ossos ( esta última la han mejorado desde la última vez que estuvimos), el acueducto y un par de iglesias más.
     
    Nos gustó todo bastante ( aunque ya  lo teníamos visto), pero aún así...
     
    Luego fuimos al castillo de Evoramonte.
    El castillo es muy bonito, y vale la pena el desvío.
    Ya se nos había hecho de noche, así que seguimos conduciendo hasta Elvas, para comer algo , comprar cuatro tonterías, y luego a seguir conduciendo hasta casa, que aún nos quedaba un buen rato para llegar.
    Bueno, pues este ha sido el primer viaje del año, espero que os haya gustado.
     
     
     
     
                                                                                           PORTUGAL 2008
     
     
     
     

    REPUBLICA CHECA 2007 : PRAGA, KUTNA HORA

     
    Este mini viaje se produjo en Julio del 2007.
    En principio habíamos planeado hacer una escapada por el Valle del Loira ( Francia), pero unos días antes de la fecha prevista nos pusimos a mirar vuelos y se nos ocurrió cambiar de planes a última hora.
    Con el tiempo pegado al culo nos pusimos a preparar el viajecillo, que duró más o menos unos cinco o seis días.
    Salimos el primer día hacia el aeropuerto,cogimos el tren ( como siempre), y una vez llegamos a Barcelona, teníamos que coger otro dirección el Prat.
    íbamos bastante mal de tiempo, con lo que cuando vimos que no llegaba el tren empezó la desesperación.
    Media hora más tarde, y con dolor de barriga por la angustia de perder el avión, llegó el maldito tren.
    Llegamos casi de milagro para facturar, y fuimos rumbo a Praga.
    Al poco rato ( casi ni me enteré) estábamos por allí.
    Fuimos a buscar el hotel con un poco de miedo ( habíamos leído muy malas opiniones sobre él), y descubrimos que ni estaba a mil kilómetros de la parada de metro ni estaba en una zona de chabolas ni las habitaciones estaban hechas un asco como decían.
    Igual no pedimos demasiado a la vida, pero para la mierda que pagamos yo creo que estaba genial.
    Por cierto, también criticaban las cortinas y a mí me gustaron.
    Bueno, pues sigo.
    Llegamos al hotel ( esta vez llevábamos las dos mochilas, es casi un milagro ya que en el último viaje nos habían perdido una) y como era tarde, dejamos las mochilas y fuimos a dar una vueltilla por allí.
    Al día siguiente cogimos el tren para ir a Kutná  Hora.
     
    Encontrar el tren que te lleve a algún sitio es casi un milagro; la información está puesta en una especie de rodillos, y tienes un montón de ellos, con lo que cuando encuentras el que es, luego viene el calvario de encontrar la salida hacia las vías.
    Finalmente lo encontramos ( después de dar un montón de vueltas por allí ) , nos montamos en el tren, y a la hora y media o dos horas estábamos en Kutná Hora.
    En primer lugar nos dirigimos al osario Sedlec.
    Ahí va un poco de historia  para ponerse en situación :
     
    En 1870, la familia Schwarzenberg compró el monasterio Sedlec, y con los huesos que contenía el osario ( los huesos de unas 40.000 personas) decoraron todo el interior.
    Esta vez el ha sido corto, pero que nadie se acostumbre demasiado ( jejeje).
    Entramos en el interior, y nada más das dos pasos ya no sabes ni dónde mirar.
    Nada más entrar tienes una especie de esqueleto colgando del techo, las paredes adornadas con cráneos, huesos, etc, y un poco más adelante hay una lámpara hecha totalmente de huesos.
    Lo único que no es hueso son las bombillas.
    A la derecha se encuentra una especie de cripta con cráneos colocados haciendo una especie de macabro equilibrio, y también se puede ver el escudo de la familia, y cómo no, totalmente de huesos.
    También hay una especie de capilla, pero la verdad que de la impresión que te llevas de ver tantos huesos la capilla pasa bastante desapercibida.
    Hay que decir que el sitio es impresionante, está todo perfectamente colocado, y según en el lado de la sala en el que te encuentres, hay una cierta simetría.
     
    Después de estar allí un buen rato salimos e intentamos aprovechar el máximo el día.
    Nos dirigimos al la iglesia de San Jaime, y muy cerca de allí vimos la antigua Casa de la Moneda.
    Luego fuimos hacia la catedral de Santa Bárbara, y atravesamos una calle con muchas estatuas.
    Más que una calle parecía un puente, pero bueno.
    Estuvimos viendo la catedral un rato ( por dentro no nos gustó demasiado) y luego fuimos a ver un par de iglesias que caían de paso.
    En general Kutná Hora nos gustó mucho, así que salimos de allí bastante contentos.
     
    Cogimos el último tren que había ( casi no llegamos) y luego nos fuimos ya al hotel.
    Cuendo llegamos era ya bastante tarde, así que después de una ducha y de comer un bocadillo bastante raro nos dormimos enseguida.
     
    Al día siguiente aún no era de día y ya estábamos andando.
    En primer lugar nos dirigimos al castillo.
    Por lo visto es el castillo más antiguo del mundo, aunque esto no se si será realmente así, porque en todas las guías que tenemos siempre hay un castillo que es el más antiguo del mundo.
    Su historia comenzó en el S. IX, cuando el príncipe Borivoj fundó un asentamiento fortificado.
    A medida que le fueron sucediendo gobernantes se fueron añadiendo elementos, así que te puedes encontrar detalles o edificios de diferentes estilos y épocas.
     
    El castillo se divide en varias partes, así que voy a hacer una especie de resumen de cada una de ellas:
     
    El Primer Patio empieza en una especie de plaza, donde hay una verja y en ella hay una representación de la lucha de titanes en forma de estatuas.
    Un poco más adelante está la guardia.
    Lo que te encuentras son dos guardias en una garita cada uno, y te puedes hacer fotos con ellos, aunque ellos no se mueven.
    Después de hacer unas fotos por allí nos dirigimos al segundo patio.
    En este patio hay una fuente bastante bonita y una capilla ( la capilla del Santo Crucifijo ) .
    Luego nos dirigimos a la Catedral de San Vito.
    Después de esperar un buen rato de cola conseguimos entrar. Por fuera es muy bonita, pero el interior es uno de los que más nos ha gustado.
     
    Las vidrieras y el órgano nos impresionaron bastante, y tiene tantísimos detalles que no sabes bien dónde mirar.
    Vimos la tumba de San Vito, el sepulcro de San Juan Nepomuceno, la capilla de Santa María Magdalena, y la capilla de San Wenceslao.
    Estuvimos dando una vuelta por el interior y esquivando un par de japonesas que estaban persiguiéndonos ( resulta que una llevaba una muñeca con dos el pelo largo, dos coletas y el flequillo como el mío; más bien era como yo pero en muñeca, y por lo visto a la dueña le hizo gracia y no dejaba de perseguirme y echarme fotos).
     
    Luego nos dirigimos al tercer patio, que está a la vuelta de la catedral, y vimos la estatuad de San Jorge ( S. XIV) , en la que da muerte a un dragón, y la puerta dorada ( Zlatá brána). Un poco más arriba de la puerta dorada hay un mosaico del juicio Final ( 1370-1371).
    El mosaico es precioso, y tienes que estar un buen rato mirando hacia arriba para verlo bien.
     
    Más tarde vimos el Palacio Real, la Basílica de San Jorge, el Convento de San Jorge, la torre de la pólvora y el callejón dorado ( este último no nos gustó nada)
    Descansamos  un rato en el parque, comimos algo y fuimos a ver la biblioteca Strahov.
    Esta biblioteca es la más grande del país.
    Accedimos a través de una escalera de madera, y a la entrada ves unas vitrinas con tiburones, cefalópodos, tortugas,etc.
    También se pueden ver vitrinas con otros enseres y un par de cotas de malla colgadas en la pared.
    Un poco más adelante hay el salón de Teología ( data del 1679), y en el techo tiene unos grabados que representan la " Verdadera Sabiduría" adquirida mediante la piedad.
     
    Después de estar por allí un buen rato y visitar la Galería Strahov ( impresionante) y Loreta  nos dirigimos a Malá Strana.
    Por lo visto, los orígenes de Malá Strana se remontan a los siglos VIII o IX, y en principio fue un asentamiento comercial hasta que en 1257  se le dió la condición de ciudad.
    Más tarde fue arrasado.
    Estuvimos por allí bastante rato ( ya que nos perdimos y no conseguíamos salir de allí).
    En teoría había palacios e iglesias; nosotros solamente encontramos un par de iglesias ( igual sería porque no se podía acceder a todo), así que quitando una panorámica preciosa no nos gustó demasiado.
    Como ya era casi de noche y estábamos hechos un asco, marchamos al hotel a darnos una ducha y descansar un poco.
    Qué equivocados estábamos!
    Eran las tres de la mañana y empezamos a oír una sirena dentro de la habitación. Estaban avisando de que había fuego.
    Nos vestimos lo más rápido que pudimos y salimos echando leches de la habitación.
    Después de bajar y ponernos lo más lejos del hotel que se podía (no fuera a reventar, cualquiera se fía) estuvimos esperando un buen rato a que los bomberos acabaran.
    Cuando aprenda a poner aquí videos pondré algunos del coche de bomberos.
     
    Pasó un buen rato hasta que volvimos a la habitación, y luego hicimos un mini sueño porque en nada ya amaneció y nos pusimos otra vez en marcha.
     
    Vimos en primer lugar el Puente Carlos.
    Este puente data del 1400, y fue encargado por Carlos IV para sustituir al anterior puente, que había sido destruido a causa de las inundaciones.
    A lo largo de todo el puente se pueden ver bastantes estatuas.
    Estuvimos un ratillo por allí viendo  las estatuas y los puestos que había y fuimos a ver un museo que había a la derecha que exponían todas las máquinas de tortura.
    Estaba bastante bien, porque aparte de las máquinas había unos dibujos explicativos con un poco de información sobre cómo y dónde se utilizaba esa máquina.
    Nos pareció muy interesante ( aunque también un poco macabro, pero bueno).
    Luego fuimos a ver  la Iglesia de San Nicolás, la Puerta de la Pólvora, la Iglesia de San Pedro y San Pablo,el Reloj Astronómico, la Ciudad Vieja,el palacio Goltz-Kinský,el Palacio de Lucerna, etc.
     
    Lo siguiente que vimos fue el Museo Nacional.
    Por fuera es un edificio precioso, y por dentro nos gustó bastante.
    El interior es impresionante, y la colección de fósiles estaba bastante bien, así que en general salimos de allí bastante contentos.
    Lo último que vimos fue el barrio judío ( Josefov).
    Este barrio fue antiguamente el barrío judío, y los nazis decidieron conservarlo a modo de museo
    Vimos todas las sinagogas que se podían visitar (  Sinagoga Klaus, Sinagoga Vieja- Nueva ,Sinagoga Maisel,Sinagoga Pinkas y Sinagoga Española ), y el antiguo cementerio judío.
     
    En cada sinagoga se pueden observar objetos personales, cartas, dibujos, utensilios ceremoniales, libros etc,
    En general la visita no deja indiferente; nosotros salimos de allí totalmente impactados y con un nudo en el estómago.
    Ver todas aquellas cosas nos produjo una sensación de escalofrío.
    El cementerio judío nos pareció impresionante; fue fundado en el siglo XV, y es el cementerio más antiguo de Europa.
    Hay unas 100.000 tumbas, y unas 12.000 lápidas, algunas de ellas muy antiguas.
     
    Después de estar prácticamente por allí todo el día fuimos andando al hotel, y nos encontramos una especie de festival de música y danza , así que nos sentamos en un banco y vimos un buen rato el festival mientras comíamos algo que en teoría era un bocadillo, pero en práctica era como plastilina con lechuga.
    Llegamos al hotel reventados, y preparamos todo para el día siguiente, que teníamos que volvernos a casa.
     
    El relato no coincide mucho con las fechas ni con el orden, pero más o menos ocurrió de esta forma.
    En general nos gustó bastante Praga, aunque nos hubiera gustado estar por allí algún día más, porque se nos hizo bastante corto, así que nada, otro sitio al que seguramente volvamos.
    Espero que os haya gustado
     

    TURQUIA 2007

     
     
    Este viaje lo hicimos en Junio- Julio de 2007, y nos ocupó entre unas cosas y otras unos 20 días.
     
    El primer vuelo nos llevó a Milán, y a las dos horas cogimos otro dirección Estambul.
    Llegamos a las dos de la madrugada, y después de estar esperando mi mochila y poner la reclamación porque no había llegado, buscamos un banco en el aeropuerto, nos atamos las mochilas a los pies, y a dormir.
     
    Al día siguiente, con la cara llena de los cuadritos del banco salimos hacia el hotelillo que habíamos cogido en Estambul.
    En primer lugar, como el hotel estaba por allí, fuimos al barrio de Kumkapi.
    Nunca había visto tanta mierda en las calles como por allí.
    Había un montón de casas abandonadas, y dentro había ratas.
    Lo bueno de este barrio es que tenía algunas mezquitas chulas y un parque bastante bonito.
     
    Dimos una vuelta y encontramos un sitio donde vendían helados Al Pedo.
    Decidimos no probar no sea que fuera verdad ( jejeje)
    Más tarde fuimos a ver la universidad, Bayazit Camii, HuseYin Aga Cameii y algunas cosas más que caían de paso, y nos dirigimos al hotel a descansar un rato.
    En el camino encontramos una especie de cementerio con unas tumbas bastante chulas, así que entramos.
    Como me habían perdido la mochila me compré algo de ropa por si no aparecía.
     
    Al llegar al hotel le expliqué al de recepción lo de la mochila, y me dijo que me solucionaría el tema.
    Me sentía como Pocholo en " Donde está la mochilaaaaa"
    Nos duchamos y comimos una especie de hamburguesa picante que compramos en un puestecillo y a dormir.
    Al día siguiente fuimos a ver Aya Sophia y la mezquita azul.
    Nos levantamos bien temprano y a primera hora ya estábamos dentro de la mezquita azul.
    Por dentro es preciosa, y estuvimos por allí un ratillo.
    Luego fuimos a ver Aya Sophia, que está enfrente.
    Aya Sophia es bastante bonita.
    En general, por fuera me gustó más la mezquita azul, y por dentro Aya Sophia, así que hubo un poco de todo.
    Como era bastante temprano, apenas encontramos gente dentro, con lo que pudimos verlo todo bastante relajados.
     
     Salimos a las cuatro y pico, con lo que teníamos un hambre de muerte.
    Encontramos una especie de supermercado donde había un chavalín bastante majo que hacía unos bocatas rarísimos.
    Aún estoy intentando averiguar si me gustaban o eran asquerosos.
    Pidieras el que pidieras siempre llevaba lo mismo: Una salchicha, coliflor, remolacha, lechuga, queso picante, aceitunas negras, alcaparras,patatas fritas,algo de color naranja, y una cosa negra y viscosa que picaba de la ostia.
    Lo que variaba entre un bocata y otro es que podía ser con tomate o cebolla.
    Comimos tirados en un parque y después de descansar un rato fuimos a ver alguna mezquita más ( por fuera), vimos la cisterna romana que había por allí ( nos gustó un montón)  y nos metimos en el bazar.
     
    El bazar era agobiante. Aparte de tener todos los puestos lo mismo, en cuanto alguien veía que mirabas algo lo más mínimo ya intentaban vendértelo.
    Compramos cuatro tonterías, y como ya era última hora y estaban cerrando intentamos salir de aquél laberinto.
    Lo mejor fue una especie de combate entre un gato y una cucaracha.El gato intentaba cogerla y la cucaracha corría.Al final ganó la cucaracha.
    Ya se que es asqueroso, pero en vivo tiene su gracia.
    Salimos de allí, y como ya era de noche buscamos algo para comer ( esta vez fueron mazorcas) y a ducharnos y dormir.
    Cuando llegamos estaba mi mochila en recepción.
    Menos mal, porque ya estaba cansada de ir en calzoncillos.
    Cuando llegué a la habitación estuve un rato abrazada a la mochila ( que por cierto, me la habían enviado a Alemania) y nos dormimos.
    El día siguiente lo dedicamos a ver Topkapi, el museo arqueológico y un par de cosas más que había en la zona.
     
    En general Topkapi nos gustó bastante, y el museo arqueológico es una pasada.
    Es bastante completo, y se divide en tres edificios.
    Hay desde colecciones anatólicas ,griegas o romanas hasta vasijas, etc.
    Estuvimos bastante rato por allí y ya, como era la hora de cierre, fuimos a dar una vuelta a ver qué más encontrábamos.
    A última hora fuimos hacia el hotel, ducha y a dormir.
    Al día siguiente vimos el palacio de Dolmabahçe.
     
    Es muy bonito, aunque el fallo que le vimos es que las visitas son guiadas, y te llevan por el palacio a la velocidad de la luz.
    Como pudimos nos fuimos deshaciendo del grupo y nos íbamos metiendo en otros grupos para poder estar un rato más. Hubo un momento que nos metimos en uno de japoneses, con lo que dimos bastante el cante y decidimos pasarnos a otro grupo.
    Después de verlo y de estar por los jardines fuimos a ver la torre Gálata y un par de mezquitas que había por allí ( Suleymaniye Camii y  Yeni Camii). Luego fuimos al bazar egipcio a ver qué tal estaba. Era como el anterior, agobiante.
    Conseguimos salir de allí, y fuimos a ver el castillo. Caía algo lejos, pero más o menos nos dio tiempo a verlo.
    A la mañana siguiente cogimos el coche temprano . Salimos como pudimos de Estambul y fuimos dirección Troya.
    Llegamos bastante tarde, pero aún así nos dio tiempo a entrar en el yacimiento. Vaya desilusión. Esperábamos encontrar algo y casi no quedaba nada en pie.
     
    Al cabo de un rato salimos y empezamos a buscar un sitio donde dormir.
    Después de estar conduciendo hasta las tantas sin encontrar nada comprendimos que esa noche tocaba dormir en el coche.
    Encontramos un sitio apartado cerca de Oren , sacamos los sacos y a dormir. Al poco rato empezamos a oir ruidos y vimos que había fuegos artificiales.Por lo visto habría fiesta o algo así, pero la situación era bastante rara.
    Dormimos allí bastante bien, y a la mañana siguiente a las cinco de la mañana empezamos a oir golpes en el coche .
    Eran unos gallos que nos lo estaban picoteando. Se pusieron a cantar y ya no hubo forma de seguir durmiendo.
    Nos vestimos, arreglamos el coche, nos lavamos un poco como pudimos, y mientras se nos coló un gallo dentro del coche, así que después de echarlo fuimos dirección Bérgama.
     
    Después de estar bastante rato conduciendo llegamos a Bérgama.
    En primer lugar vimos la Basílica Roja.
    Esta basílica es bastante grande, y se construyó como templo a los dioses egipcios Serapis, Harpócretes e Isis.
    San Juan la menciona como una de las siete iglesias del Apocalipsis, y se la considera el trono del diablo.
    Por dentro no está mal. El único inconveniente es que está lleno de pájaros y tienes que andar con cuidado de que no te dejen el regalito en la cabeza, pero quitando eso está bastante bien.
    Luego nos dirigimos a la Acrópolis.
    En primer lugar vimos el templo de Trajano ( construido para rendir culto a los emperadores Trajano y Adriano y a Zeus).
    Es bastante bonito, pero no queda demasiado en pie.
    Luego vimos la biblioteca, el templo de Dionisio, el altar de Zeus, etc
    Después de estar un buen rato por allí fuimos a ver el Asclepion.
    El Aslcepioón era un antiguo centro médico.
    Lo vimos en menos tiempo ( era más pequeño que la Acrópolis) y luego marchamos a ver si encontrábamos algo para desayunar.
     
    No tuvimos demasiada suerte y nos tuvimos que conformar con cerezas y una especie de Doritos raros y picantes que allí se llaman Patos.
    Fuimos dirección Izmir, y al llegar nos dió la sensación de estar en Río de Janeiro.
    Vaya cantidad de personas y casas por centímetro cuadrado!
    Como no nos gustó demasiado, decidimos ir a Sart.
    Sart fue la capital del reino de Lidia.
    El antiguo reino de Lidia se hallaba en el extremo oeste de Asia Menor ( actualmente Turquía), y se dedicaba principalmente a la agricultura, ganadería, y extracción de oro y plata.
    Inventaron la moneda, y acuñaron monedas de oro y plata.
    Al final, expandieron su uso por toda Asia Menor.
    En la segunda mitad del siglo V a.d.C. empezó su declive como consecuencia de los cambios políticos en el este.
    Finalmente fue invadida por los persas, y sobre el 334 a.C. fue invadida de nuevo por Alejandro Magno.
    Bueno, pues sigo con lo otro.
    En primer lugar fuimos al primer yacimiento.
     
    Encontramos el Templo de Artemisa ( no queda mucho, pero vale la pena entrar), un altar y una iglesia bizantina ( porque lo ponía en la guía, que si no nunca se me hubiera ocurrido que aquello era una iglesia).
    Luego intentamos acercarnos a la necrópolis Bin-Tepe ,pero no conseguimos encontrarlos.
    De camino al segundo yacimiento pudimos verla.
    Se trata de una especie de túmulos en los que se enterraban a reyes y nobles.
    Echamos un par de fotos y fuimos al yacimiento principal.
    Entramos por una calzada romana, y a los lados encuentras tiendas bizantinas ( muchas pertenecieron a artesanos y mercaderes judíos).
    También encuentras un gimnasio, una ferretería, etc.
    De todo esto no queda mucho, en algunos casos sólo quedan los cimientos, pero echando un poco de imaginación está chulo.
    Luego llegamos al Patio de Mármol del Salón del Culto Imperial.
    Es impresionante.
    Es increíble que un sitio así no esté nada promocionado.
    En este viaje vimos otros muchos sitios llenos de turismo que no tenían la mitad de importancia que este, y sin embargo, lugares históricamente o monumentalmente importantes pasan desapercibidos.
    La sensación de estar en un yacimiento durante dos horas y no ver a una sola persona allí es impresionante.
    Es una auténtico lujo vivir ese momento.
    Después de verlo todo fuimos a ver si podíamos meter algún sitio más en ese día.
     
    Como al día siguiente queríamos ver Éfeso, fuimos a Selçuk
    Cuando llegamos era bastante tarde, pero pudimos ver la ciudadela ( bastante bonita), la basílica de San Juan, el acueducto, una mezquita y una especie de huevos bastante raros que no conseguimos averiguar qué eran porque todo el que se acercaba a explicarte intentaba que le compraras algo.
    Bueno, si alguien sabe qué eran esos huevos por favor, que me lo diga.
    Ya de noche encontramos una cutre- pensión para dormir.
     
    Al día siguiente, muy temprano ( estábamos en la taquilla 45 minutos antes de que abrieran) estábamos en Éfeso.
    En primer lugar fuimos hacia la biblioteca de Celso.
    La biblioteca es preciosa, pero el fallo que tiene es que nada más abrir se pone hasta el culo de gente, así que como somos bastantes previsores en cuanto abrieron nos pegamos la maratón y durante unos diez minutos la pudiemos disfrutar sin nadie.
    Luego, cuando empezó a llegar el resto de gente fuimos a ver el resto del recinto.
     
    Estuvimos por el recinto un par de horas y luego fuimos hacia Dídima.
    Dídima tiene un templo dedicado a Apolo, en el cual había un oráculo.
    En Dídima vivieron sacerdotes, con lo que nunca llegó a ser una ciudad.
    El primer templo de Apolo fue destruido en el año 494 a. C., y Alejandro Magno lo restauró.
    El actual templo data del siglo IV a. C. y nunca se terminó.
    Cuando se instauró el cristianismo se prohibieron las prácticas paganas, y con ellas, el uso del oráculo.
    También vimos las  cabezas de Medusa.
     
    Estábamos dando la última vuelta al recinto cuando se nos acercó un gato despeluchado.
    Como nos daba pena decidimos darle agua y galletas.
    Vaya mala decisión, porque aparte de seguirnos durante toda la visita nos acabó pegando la sarna, y estuvimos durante todo el viaje y algún día más con una erupción impresionante.
    Vaya picores!
    Salimos de Dídima dirección a Euromos.
     
    Al poco rato ya habíamos llegado.
    En primer lugar fuimos a ver el templo de Zeus.
    Por lo visto nunca se terminó, pero el templo está bastante bien.
    Luego, como en teoría había un teatro decidimos dar un paseo para ver si lo encontrábamos.
    Segundo error del día.
    Después de una caminata impresionante con un montón de cuestas , pinchos por todos los lados, y encima sin agua porque nos la habíamos olvidado, encontramos el teatro.
    Bueno, era el teatro porque lo ponía un cartel, pero en realidad casi no quedaba nada de él.
    Descansamos un rato tirados entre piedras y bajamos otra vez.
    Luego vimos una necrópolis con algunas tumbas, y cogimos el coche para ir a Pammukkale.
     
    Llegamos a última hora de la tarde, con lo que dimos un mini paseo por la hierápolis y dejamos que se hiciera totalmente de noche.
    Estar en el teatro de noche es algo impresionante.
    Estábamos nosotros solos, y parecía aquello mucho más grande de lo que lo vimos al día siguiente.
    Es una de las experiencias que creo que no se nos olvidarán nunca.
    Por la mañana siguiente estábamos en las piscinas.
    La verdad que no me parecieron nada del otro mundo. No estaban mal, pero esperaba algo más.
    Hicimos algunas  fotos y fuimos hacia el teatro.
    De día es impresionante.
    Es el teatro mejor conservado que hemos visto hasta ahora.
    Tiene capacidad para más de 12.000 espectadores, y fue construido en dos etapas.
    Luego estuvimos viendoel museo arqueológico,  el templo de Apolo, el teatro helénico ( bastante menos impresionante que el anterior), la Vía Frontino y  los baños romanos. Nos quedó por ver la necrópolis pero no la encontrábamos, así que tuvimos que dejarlo.
    Fuimos camino a Afrodisias.
     
    Voy a meter un poco de historia, así que a quien le aburra, que vaya más adelante.
    La acrópolis de Afrodisias es un túmulo prehistórico construido por dos colonias sobre el 5.000 a. C.
    En un principio fue un famoso lugar de peregrinación, pero no se convirtió en una ciudad próspera hasta los siglos II o I a. C.
    Con la llegada de los bizantinos se transformó el templo de Afrodita en una iglesia y muchos de los edificios que había fueron demolidos y utilizados los restos para la construcción de murallas.
    Luego, la ciudad fue abandonada en el siglo XII y vuelta a poblar hasta el año 1956, en el que hubo un terremoto que la devastó.
    Ahora sigo con el relato, que nadie se asuste.
    Cuando llegamos y prácticamente durante el rato que estuvimos por allí no encontramos a nadie, con lo que fue todo bastante relajado.
    Fuimos a ver la puerta monumental ( era para dar la bienvenida a los peregrinos que llegaban al templo), el templo de Afrodita, el estadio, el Palacio Episcopal, Bouleuterion, baños de Adriano, pórtico de Tiberio, baños, Sebasteión....
    En general el yacimiento aparte de enorme es espectacular.
     
    Después de estar allí fuimos dirección Capadocia.
     
    Nuestra intención era llegar pronto para poder ver algo antes de que se hiciera de noche.
    Ahí va un poco de historia de Capadocia, para que os pongáis en situación:
    Desde hace miles de años y hasta la actualidad ha habido asentamientos humanos en esta región.
    Entre los años 5000 a.C. y 4000 a.C. Capadocia estaba formada por varios principados independientes, pero en el año 2300 a.C. se unieron todos ellos para luchar contra el rey asirio Naram Sin.
    Sobre el año 2000 a.C. tuvo un gran crecimiento económico, y los asirios decidieron instalarse en esta región.
    Como los asirios eran grandes comerciantes, crearon bazares e impulsaron el comercio en la Anatolia.
    Esta etapa solamente duró cincuenta años, ya que comenzaron las guerras entre los diversos reinos de la región.
    En el segundo milenio a.C. floreció también la civilización hitita, y extendieron su imperio hasta Babilonia.
    Entre los siglos XV y XVI a. C. tuvieron su etapa de máximo esplendor, pero al final del milenio, las repetidas guerras con Egipto hicieron que el imperio hitita se fuera desgastando y finalmente fue invadido.
    Más tarde, en el siglo VI a.C. Capadocia fue invadida por los persas, y dos siglos después por Alejandro Magno.
    Más tarde se alió con los romanos, y a partir del siglo IV tuvo relación con el imperio bizantino.
    Tras la batalla de Manzikert, en el año 1071 los selyucidas comenzaron a llegar a la región.
    En esta batalla derrotaron al ejército bizantino y comenzaron la conquista paulatina del territorio.
    En los siglos siguientes hubo numerosos conflictos entre los seylucidas, Bizancio y los cruzados.
    Los Cruzados obligaron a los seylúcidas a emigrar hacia Konya, y éstos, a partir del siglo XV formaron el Imperio Otomano.
    Bueno, pues eso es todo.
     
    En primer lugar fuimos al palacio abierto de Gulsehir.
    Es una especie de recinto con varias iglesias esculpidas en roca, un monasterio y una seta.
    Las iglesias y el monasterio eran muy bonitos, pero la seta no hubo forma de encontrarla.
    En teoría está allí, pero no vimos nada.
     
    Más tarde fuimos a Uçhisar a ver el castillo.
    Este castillo está formado por roca volcánica, y desde arriba tiene unas vistas impresionantes.
    Más tarde fuimos a Zelve y vimos algunas iglesias que había.
     
    Los siguientes lugares fueron  Pasabagui , Cavusin y el Valle de Devrent.
    Las formas de las rocas son impresionantes.
    Estuvimos haciendo unas fotos y nos dirigimos a Goreme, a ver el museo al aire libre.
     
    Bueno, para resumir un poco diré que es impresionante, las iglesias son preciosas, y las cúpulas de algunas iglesias son espectaculares.
    No hace falta decir que nos gustó muchísimo.
    Sin embargo lo encontamos demasiado masificado.
    Algún fallo tenía que tener.Claro, que estamos bastante mal acostumbrados porque normalmente no solemos encontrar a nadie.
    Aún así salimos del recinto muy contentos.
     
    Ya que estábamos allí decidimos visitar una ciudad  subterránea.
    Nos decidimos por Ozlüce.
    Era bastante pequeña, pero tenía un poco de todo.
    Esta ciudad-cueva  estaba en una especie de aldea, dentro de una casa.
    Cuando llegamos nos cercaron un montón de críos y dos de ellos intentaron hablar con nosotros mientras una niña me cogía de la mano.
    Había como tres casas y unos diez críos.
    Luego una viejecita nos metió en su casa y nos indicó dónde estaba la cueva.
    La visita fue bastante curiosa.
    Todo esto lo hicimos en día y medio.
     
    Buscamos alojamiento y a la mañana siguiente, a primera hora  estábamos en Kizkalesi.
    Vimos el castillo de la doncella ( desde la playa, porque está en medio del mar) y entramos en el castillo de Korykos, que está en la playa.
    El castillo no estaba mal, pero tampoco nos impresionó demasiado.
    La pena fue no poder entrar en el otro, porque tenía que ser alucinante la sensación de estar allí, rodeado por el mar.
    Más tarde nos dirigimos a Demicirli.
     
    Antiguamente fue la ciudad romana de Imbriogón. En el sur de la acrópolis hay una mansión, baños, cisternas y otros edificios, pero lo que lo caracteriza son sus mausoleos.
    Datan del siglo IIa .C.
    A pocos kilómetros de allí, y por una carretera de cabras llena de animales, personas, perros y tortugas encontramos Uzuncaburç.
    Este lugar originalmente fue un centro de culto a Zeus, y estaba gobernada por una dinastía de sacerdotes.
    En el templo se celebraban ceremosnias, y en los alrededores hay bastantes tumbas monumentales.
    Vimos el recinto y nos gustó bastante.
    Parecía mentira que por aquél sitio pudiera haber algo.
     
    Luego nos perdimos y acabamos en un sitio llamado Ura.
    Quedaban restos como de un puente y un mausoleo.
    No sabemos qué era, pero como pasamos por ahí paramos un rato.
    Estábamos totalmente perdidos, rodeado de cabras y se estaba haciendo ya de noche, así que intentamos salir de allí, pero estábamos tan cansados que ni siquiera veíamos ya.
     
    Cuando conseguimos medio salir era tan de noche que no encontrábamos alojamiento por ningún sitio, así que encontramos un pinar y nos echamos a dormir un par de horas.
    En eso que estábamos metidos en los sacos, durmiendo todo tranquilos y oimos golpes en la ventanillla.
    Encendimos la luz y encontramos a un tío con una escopeta mirando dentro del coche.
    Nos pusimos a gritar, con un susto espantoso, y al final reaccionamos y abrimos la ventanilla.
    El hombre ( al que después llamamos Mambrú ) era el guardián del pinar, y vino a ver qué estábamos haciendo.
    Luego le dijimos que estábamos durmiendo, y nos dijo que podíamos quedarnos, que no pasaba nada.
    Después de prácticamente expulsar el corazón por la boca del susto decidimos no quedarnos y seguir conduciendo.
    Total, con el miedo se nos había pasado el sueño y hasta las ganas de vivir.Jajaja
    Ahora nos reímos del tema, pero el susto que pasamos no se lo deseo yo a nadie.
    Otro de esos y nos quedamos canos para el resto de vida.
     
     
    Seguimos conduciendo y temblando al mismo tiempo y llegamos a Yesemek.
    Como era muy temprano tuvimos que esperar un buen rato a que abrieran.
    Yesemek tiene básicamente una ladera con más de 300 piedras y estatuas hititas.
    Cuando llegamos nos recibió un hombre bastante majo que fue quien creó el museo.
    Nos explicó que contribuyó a la excavación, y estuvimos dando una vuelta por allí.
    Las estatuas eran impresionantes ( en el apartado de fotos se pueden ver).
    Cuando acabamos de ver el museo nos sentamos con el hombre en una mesa de madera y nos ofreció un vaso de agua con bicho incluído.
    Nos contó que cogía el agua del arroyo que había allí.
    Con el calor que hacía nos dió bastante igual que llevara bicho incluido o que viniera de un arroyo.
    Es curioso, durante todo el viaje hemos andado entre mierda, bebido agua de un arroyo más sucio que nada  y rodeados casi siempre de cucarachas y unos bichos largos bastante raros y no hemos cogido ni una triste gastrointeritis, y otras veces que hemos ido de forma más higiénica hemos cogido de todo.
     
    Lo único que cogimos fue sarna por culpa del gato, que por cierto, cada vez fue a peor hasta que llegamos a casa y pudimos ir al médico, pero bueno, qué se le va a hacer.
     
    Más tarde nos dirigimos a Gaziantep .Dimos una vueltilla por allí y como no vimos nada que nos gustara demasiado cogimos dirección Harran.
    Si las carreteras anteriores nos parecieron malas, estas parecían sacadas de una película de terror.
    Lo malo es que durante todo el este de Turquía seguirían siendo así.
     
     
    Bueno, pues sigo con el resto del relato
    Llegamos a Harran.
    Este pueblo es uno de los lugares poblados más antiguos del planeta.
    Por lo visto aquí residió Abraham.
    El pueblo es bastante curioso por las casas colmenas que tiene, que datan del siglo IIIa.C. , aunque las construcciones actuales son de los últimos 200 años.
    Están hechas de algo parecido al barro o al adobe, y tienen forma de teta.
    Son bastante bonitas, y por lo visto en verano son muy frescas.
    Visitamos también el castillo, y nos gustó bastante.
    Luego estuvimos intentando hablar con una mujer que había allí.
    Por cierto, si alguna chica lleva el pelo largo, que sepa que a esta mujer le gusta tocar las coletas.
    Estuvo un rato tocándome el pelo y diciéndome algo que no entendía, así que imagino que me estaba diciendo que soy rara de cojones.
    Al final era maja la señora. En la foto no se ve, pero en la barbilla llevaba una especie de tatuajes.
    A lo largo de esta zona pudimos ver otras muchas señoras con los mismos tatuajes en la barbilla.
    Ya me enteraré de qué iba el tema.
    Quien quiera ver fotos, que vaya al apartado de fotos, porque lo que es ponerlas aquí no hay forma.
     
    El siguiente sitio al que fuimos fue Urfa.
    Es bastante curioso el sitio, los hombres llevan unos pantalones llamados salvar ( por nosotros llamados cagaditos, porque tienen el culo tan bajo que parece que te has cagado) y las mujeres iban totalmente cubiertas.
    Aparcamos el coche y fuimos a visitar Golbasi.
    Por lo visto la historia es la siguiente:
    Estaba Abraham en Urfa destruyendo dioses paganos cuando Nimrod, el rey Asirio se ofendió por esta acción y quiso quemar a Abraham en una pira.
    En eso que Dios convirtió el fuego en agua y las brasas en peces.
    Luego lanzó a Abraham desde la colina donde está la fortaleza y aterrizó sin un rasguño sobre un lecho de rosas.
    Bueno, pues Golbasi es una recreación de la historia.Se trata de unos estanques con unos soportales preciosos, y un par de mezquitas.
    Los estanques están llenos de carpas sagradas, así que conviene no tocarlas.
    Estuvimos por allí y nos paró un policía.
     
    Nos estuvo perguntando cosas y nos sentamos con él en un banco.
    Nos explicó las costumbres de allí, lo que podíamos visitar, etc, y tenía mucha curiosidad por saber cómo eran nuestras costumbres.
    A lo tonto estuvimos como dos horas hablando con él, y a medida que pasaba el tiempo se iban uniendo compañeros suyos y nos preguntaban cosas.
    Fue bastante curioso, y hay que decir que fueron muy amables.
    Salimos de allí muy contentos porque el sitio nos había gustado muchísimo, y nos fuimos a buscar alojamiento.
     
     
    Al día siguiente estábamos en Nemrut Dagi.
    Nemrut Dagi se encuentra a más de dos mil metros de altura, y es  el santuario funerario de Antioco I.
     
    Antíoco gobernó entre el 64 y 38 a.C., y dada la buena relación que tenía con Roma y el imperio Parto, consiguió enriquecerse rápidamente.
    Como se consideraba  tan grande como los antiguos reyes o dioses, decidió autoerigirse un enorme templo y monumento funerario en la cima del monte Nemrut.
    Llenó la cima de estatuas de sí mismo y de dioses ( a los que consideraba sus parientes), y luego creó una montaña artificial de 50 m .
    Se dice que su tumba y la de tres mujeres de su familia se encuentran bajo la roca, pero nadie lo sabe seguro.
    Más tarde, Antóco se alió con los partos para luchar contra Roma, y en el año 38 a.C. los romanos le depusieron.
    Bueno, pues nos dirigimos  bien temprano hacia allí, y empezamos a subir la cima.
     
    Después de un buen rato subiendo, llegamos con la lengua fuera y nos encontramos con un montón de cabezas.
    Estuvimos por allí casi toda la mañana, y luego otra paliza para bajar.
    Esta vez fue menos, porque era cuesta abajo, y se agradeció bastante.
    Luego fuimos dirección Van.
     
    Como teníamos que atravesar el lago, metimos el coche en un barco, y después de un buen rato llegamos a la otra orilla.
    Bueno, estuvimos por Van, vimos el lago ( bastante bonito), luego fuimos a Batman, dimos una vueltilla por allí, y fuimos Hosap, a ver el castillo.
    Este castillo fue construido en 1643 por Mahmudi Süleyman, un jefe kurdo de allí.
     
    Vimos el castillo, hicimos un par de fotos y fuimos hacia Dogubayazit.
    Por el camino encontramos un montón de cuarteles militares, y cada pocos kilómetros nos pararon.
    Al principio da un poco de grima, pero luego ya te da igual.
    Nos abrieron y cerraron las mochilas cuarenta veces, y al final conseguimos llegar a Dogubayazit.
     
    Fuimos directos a ver el palacio de Ishak Pasa.
    El palacio se encuentra en lo alto de una llanura, y de fondo está el monte Ararat.
    La vista es impresionante, y ver el palacio allí es como estar viendo una postal.
    Se empezó a construir en 1685, y se terminó en 1784.
    Por dentro es bastante bonito, y tiene elementos seylúcidas, georgianos, otomanos,persas y armenios.
    Nos gustó muchísimo, y en poco rato se puede ver.
     
    Después hicimos unas fotos al monte Ararat, y seguimos con el itinerario.
    Bueno, no con el itinerario del principio, porque a estas alturas ya lo habíamos cambiado tres veces.
    Siempre nos pasa lo mismo, hacemos uno y luego acabamos viendo cosas que ni siquiera teníamos apuntadas.
    Algún día dejaremos de llevar los sitios apuntados.Total, para lo que nos sirve luego...
    Así por encima diré que la zona esta es impresionante, vienes de Harran, donde todo parece un desierto montañoso, y luego por Dogubayazit encuentras todo verde.
    No se, te deja un poco descolocado.
     
    Después de estar en la otra punta del país, decidimos empezar a hacer camino hacia Estambul, porque se nos estaban acabando ya los días y nos quedaban un montón de kilómetros por delante, así que empezamos a conducir.
    En eso que a última hora nos dió por mirar la guía otra vez y vimos que en Amasya había algunas cosillas que ver.
    Entonces pensamos : ya que vamos a perder el día en la carretera, mejor aprovechamos y vemos algo por la mitad.
    Bueno, pues nos plantamos en Amasya.
     
    Fuimos en primer lugar a ver las tumbas de los reyes pónticos.
    Estas tumbas están esculpidas en la roca, y datan del siglo IV a. C. Se utilizaban para venerar a los gobernantes deidificados.
    El valle contiene 18 tumbas, pero están todas vacías.Por allí también está el Palacio de las doncellas.
    Este palacio albergó a los reyes pontos, y más tarde a los gobernadores  otomanos.
    Luego vimos la ciudadela , y como ya se nos hacía de noche, fuimos a buscar el coche.
    En una plaza cerca de donde habíamos dejado el coche habia un espectáculo muy chulo, así que nos quedamos a ver cómo bailaban.
    De esto hay un video, cuando aprenda a meter vídeos ya lo pondré.
    De momento os conformais con las fotos.
     
    Buscamos alojamiento, y al día siguiente fuimos a Alacahoyuk.
    Las ruinas están en una aldea.
    Llegamos bien temprano ( para aprovechar el día al máximo), y estuvimos esperando a que abrieran.
    Una vez dentro vimos la puerta monumental ( con dos esfinges que gusrdan la entrada), unos grabados ( músicos, acróbatas, animales, rey y reina), el yacimiento y el museo.
    Nos gustó bastante, aunque lo esperábamos más grande.
    Luego fuimos a ver Hattussa.
     
    Se trata de un yacimiento hitita.
    En su tiempo fue una gran ciudad,pero actualmente no queda demasiado.Estuvimos por allí un buen rato ( esquivando gente que querían hacer de guías) y luego fuimos a Yazilikaya.
    Yazilikaya se encuentra a pocos kilómetros de Hattusa, y fue un santuario religioso hitia.
    Hay unas galerías de piedra con relieves , y un templo.
    Hay dos galerías; la de la izquierda fue un santuario religioso, y en la derecha hay unas inscripciones.
    En la izquierda hay un montón de relieves de dioses y diosas hititas.
     
    De lo que vimos este día me quedo con Yazilikaya.
    Los relieves son impresionantes.
    Bueno, voy a ir un poco más rápido porque si no no acabo esto nunca.
    Luego fuimos a Ankara, a ver el museo de las civilizaciones anatólicas.
    El museo es impresionante.El resto de Ankara no nos gustó demasiado ( bueno, lo poco que vimos, porque íbamos solamente a ver el museo), pero solamente por el museo mereció la pena estar allí.
     
    Luego estuvimos echando cuentas de lo que nos quedaba por ver y los días que teníamos, y vimos que podíamos ver alguna cosa más, así que nos fuimos a Sagalassos.
    El yacimiento se encuentra en lo alto de una montaña, y  data del año 1200 a. C.
    Más tarde se convirtió en una importante ciudad pisidia.
    Se pueden encontrar ruinas helénicas y romanas.
    El yacimiento es impresionante.
    Bueno, mejor dicho, será impresionante, porque cuando fuimos estaban trabajando y excavando allí, con lo que muchos de los monumentos estaban tapados por una grúa.
    Pudimos ver los baños romanos. Eran preciosos.
    Fuimos a ver el teatro, el templo de Antonino Pío, el Bouleuterion, la Biblioteca ( apenas pudimos verla porque estaba tapada, pero era preciosa)
    Salimos de allí un poco decepcionados porque estaba casi todo tapado y había gente trabajando, pero cuando acaben  será impresionante.
     
    Luego fuimos a Midas Sheri.
    Llegamos y entramos en la consulta de un médico, que era quien vendía las entradas.
    La mujer estaba por allí, cogiendo ciruelas, y nos dió algunas. Luego estuvimos hablando un rato con ellos, y nos explicaron lo que se podía ver por allí.
     
    Tenían una niña pequeña muy graciosa que se nos agarraba de las piernas.
    Fuimos a ver en primer lugar la tumba de Midas.
    Tiene 17 metros de altura, y está lleno de relieves geométricos, y hay iinscripciones en frigio.
    Luego nos dirigimos al monasterio, que era una roca agujereada cubierta como de cuevas.
    Estuvimos un buen rato por allí descansando, y luego se nos acercaron unas ovejas, así que me entretuve un buen rato sacando fotos.
    Después de ver el monasterio fuimos andando por allí y vimos otra tumba, una piedra que según nos dijo el médico más tarde fue un altar de sacrificios, otro altar para sacrificios, una calzada y algo que nunca supimos qué era.
    La visita nos gustó mucho, así que nos fuimos de allí con un poco de pena.
     
    Luego fuimos a Inli Yayla a ver unas tumbas que había.
    Estuvimos andando por un campo lleno de pinchos e insectos, y finalmente encontramos las tumbas, pero al lado encontramos una cabeza de carnero con una especie de altar y una piedra con inscripciones.
    Nos dió un poco de mal rollo y nos fuimos de allí todo lo rápido que nos permitían los pinchos.
    Ya se que he dicho que nos dió mal rollo, pero no me iba a venir sin echar una foto, o qué os creíais? jejeje
     
    Después de salir de allí, de quitarnos los pinchos y varios bichos del cuerpo fuimos dirección Aslantas.
    Nuestra intención era ver el valle de Frigia, así que fuimos a ver Aslantas, en concreto una tumba frigia con unos leones.
    Luego vimos Yilantas ( no había mucho) y  Goynus Vadisi.
     
    Este último, quitando una aldea llena de patos y un par de tumbas no tenía nada más.
    Luego vimos Peribacalari, Ayazini ( tiene un castillo y algunas tumbas frigias bastante bonitas), y luego fuimos camino a Estambul.
    Al día siguiente como era nuestro último día, fuimos a ver Nicea.
     
    En realidad, quitando un mini museo y una muralla no tiene nada, pero era por ver algo.
    Luego entregamos el coche y fuimos al aeropuerto.
     
    Dormimos allí, y al día siguiente estábamos en Milán, y unas horas más tarde en Barcelona.
     
    Bueno, pues eso es todo.Espero que os haya gustado.
     
     
     
     
     
                                               TURQUIA 2007
     
     
     
     
     
     
     
     

    SUR DE FRANCIA Y PAIS CATARO 2007

     
    Este viajecillo lo hicimos en el 2007, en una semana de esas que teníamos de ocio y desenfreno ( la verdad que más ocio que desenfreno).
    A causa de la falta de presupuesto decidimos ir por aquí cerca, así que cogimos el coche y fuimos a hacer la ruta cátara.
    Voy a meter un poco de historia de los cátaros, a quien no le interese que vaya más adelante.
     
    En el siglo XII  se desarrolló en el sur de Francia una religión cristiana diferente del catolicismo : el catarismo.
    Esta religión es muy crítica con el catolicismo, y se propaga rápidamente.
    El papa Innocent III intenta acabar con esta corriente y lanza una cruzada contra los albigeois, pero se acaba transformando en una guerra entre los señores del norte y los occitanos.
    El tribunal de la Inquisición terminó el trabajo empezado por el papa y fue haciendo hogueras contra ( o para, según se mire) los cátaros.
     
    Las ideas religiosas de los cátaros eran parecidas a las católicas, con la diferencia de que defendían el regreso a la iglesia primitiva, es decir, no creían en la jerarquía de la iglesia romana.
    Creían que existían dos mundos : uno bueno y otro malo.
    En el primer mundo, las criaturas son eternas, y en el segundo, el mundo visible y corrupto eran creadas por el diablo.
     
    Bueno, pues más o menos puestos todos en situación, proseguimos.
    El primer sitio al que nos dirigimos fue Carcassonne.
     
    Carcassonne fue un importante feudo de los cátaros. La fortificación se compone de un anillo doble de murallas ( construidas por galos, romanos, visigodos, árabes y francos)   y 53 torres.
     
    Al llegar aparcamos y entramos en la Cité.
    En la entrada hay un carrusel bastante bonito del siglo XIX.
    Como eran las seis y media de la mañana estaba apagado.
    Entramos dentro de la fortificación, y la sensación es bastante rara.
    Es como estar en una película de cátaros. Lo bueno es que al ser tan temprano no había nadie por allí, así que la sensación de irrealidad era mayor.
    Estuvimos viendo el foso, las murallas, el Chateau Comtal, la basílica de St - Nazaire ( muy bonita y con unas gárgolas bastante curiosas) y una especie de exposición de instrumentos de tortura medievales.
    Eran curiosos, pero la pena es que eran réplicas.
    Hubiera sido interesante poder ver los originales.
     
    Estuvimos todo el día por allí, y a primera hora dela tarde fuimos a ver el resto del pueblo.
    Vimos un par de iglesias y un par de fuentes bastante chulas y fuimos a buscar algo para dormir.
     
    A la mañana siguiente bien temprano fuimos a ver Villerouge-Termenes.
    Es un pequeño pueblo conocido porque en el año 1321 se hizo una hoguera en la que se quemó el último perfecto cátaro ( los perfectos cátaros eran los que no comían carne y practicaban la castidad. Vamos, que ni carne ni pescado,Risa)
     
    Estuvimos viendo el castillo y un jardín bastante bonito que había por allí, y al rato proseguimos con el viaje.
     
    Por la zona había un montón de castillos, así que fuimos a ver algunos de ellos.
    El primer castillo que vimos fue el Chateau d´Arqués.
    Este castillo es del siglo XIII, y está muy bien conservado.
     
    Fuimos a ver el castillo y luego dimos una vueltilla por el pueblo.En el centro del pueblo, en el año 1265  se condenó a una mujer de 60 años acusada de brujería a ser quemada en una hoguera.
     
    Luego fuimos  a ver el castillo de Coustaussa.
    Bueno, la verdad es que este no teníamos planedao verlo, pero lo vimos de paso al siguiente punto, así que le echamos un par de fotos y seguimos.
    El castillo estaba medio caido, de hecho solamente conserva unos pocos muros, así que apenas paramos unos minutos.
     
    El siguiente castillo fue el de Peyrepertuse.
    Este castillo está en lo alto de una colina, a 800 metros de alttitud , y es bastante bonito.
    Aparcamos el coche, y después de subir una cuesta durante un rato, vimos el castillo.
    Estaba bastante bien.
    Luego  nos dirigimos a Puivert.
    Este castillo está muy bien conservado, y fue uno de los que más nos gustaron.
    Lo vimos por dentro y seguimos con el viaje.
     
    Fuimos dirección Rennes le Chateau, atraídos en parte por el Código da Vinci, y en parte por un programa de Iker Jiménez que habíamos visto hacía poco y que hablaba de este pueblo.
     
    Rennes le Chateau es un pueblo medieval amurallado.
    La leyenda dice que el antiguo párroco Bérenguer Saunière encontró unos documentos o un tesoro secreto en uno de los pilares del altar de la iglesia.
     
    Debido al libro El Código da Vinci se cree que Saunière encontró dos pergaminos que están ahora expuestos en el museo que hay en el pueblo ( realmente nadie lo ha demostrado ).
    En uno de ellos se muestra el árbol genealógico de la dinastía Merovingia ( sus miembros afirmaban ser descendientes de Jesús).
    Se dice que al mismo tiempo que el cura encontró estos pergaminos, su nivel de vida aumentó considerablemente.
    Se construyó la Torre Magdala y restauró la iglesia, dejando varias señales en ella, como una inscripción en la entrada que dice : " TERRIBILIS EST LOCUS ISTE" ( algo así como "Este lugar es terrible")
     
    También realizó una reforma en el cementerio de la iglesia; cambió todas las lápidas de lugar y borró totalmente las inscripciones de una de ellas.
    Se dice que Saunière estuvo tres semanas en París, donde compró reproducciones de tres cuadros sin vinculación aparente entre sí.
    En uno de los cuadros que compró, " Pastores de Arcadia" se pueden observar cuatro pastores mirando una lápida con una inscripción que dice: "Et in Arcadia ego", que es algo así " Y en la Arcadia estoy"
     
    Hay personas que creen  que con esta frase se puede formar un anagrama en latín con la frase " Aquí en la tumba de Dios".
    El paisaje de fondo del cuadro pertenece a Rennes le Chateau, y curiosamente en ese sitio se encontró una tumba, pero ya estaba vacía.
    También se dice que Saunière, en su lecho de muerte fue visitado por un cura vecino, pero cuando acabó de confesarle, salió pálido de la habitación y se negó a darle la extremaunción.
     
    Ya he soltado el rollo, así que sigo con el viaje.
    Fuimos a ver la iglesia, y en la entrada vimos una figura de un diablo. Por lo visto se trata del diablo Asmodeo, guardián de los secretos.
    La iglesia, quitando el diablo, que era bastante curioso y unas estatuas que había no tenía nada.
     
    Luego fuimos a dar una vueltilla por el pueblo, y por casi todas las calles había escudos heráldicos y signos.
    Estos signos se atribuyen a la masonería.
    El pueblo nos gustó bastante.
    Era pequeño, pero muy bonito.
     
    El siguiente castillo que fuimos a ver fue el de Puilaurens.
    Este castillo se mencionó por primera vez en el año 985, y acogió y protegió a un gran número de cátaros.
    Una leyenda cuenta que la Dame Blanche ( sobrina de Philippe le Bel) pasea durante la noche con su vestido blanco sobre el camino que ronda las murallas en ruinas.
    La historia carece de todo sentido,pero bueno, te imaginas la situación una vez allí y puede dar hasta grima.
     
    Quitando el tema este, el castillo es una pasada.
    Está en lo alto de una roca, y es uno de los mejores conservados que hemos visto en este viaje.
    Lo vimos por dentro ( nos gustó bastante) y fuimos a ver Caunes Minervois.
    Bueno, hay que decir que aunque no lo vaya poniendo, entre todos estos sitios, paramos a dormir, a comer y a echar una meadilla.
     
    Llegamos a Cunes-Minervois y nos dirigimos a la abadía.
    Se trata de una abadía benedictina fundada a finales del siglo VIII.
    Vimos la abadía, dimos una vueltilla por allí, y proseguimos con el viaje.
    Ya nos quedaba poco tiempo, así que en estos últimos sitios no pudimos parar todo lo que nos hubiera gustado.
    El siguiente pueblo fue St. Hilarie.
     
    La abadía de St. Hilarie fue fundada a finales del siglo VIII, y es famosa porque en el siglo XVI los monjes de esta abadía elaboraban un vino conocido mundialmente.
    Nos gustó mucho la abadía, y el patio era muy bonito.
    Cogimos el coche y fuimos camino a casa.
    A los pocos kilómetros vimos una especie de lago o embalse que nos gustó bastante.Creo que se llamaba Matemale.
    Como aún no habíamos comido, paramos aquí y nos comimos los bocatas.
    Daba gusto estar allí, porque aparte de no haber nadie corría un airecillo bastante agradable.
    Después de comer seguimos conduciendo y depués de algunas horas llegamos a casa.
    Bueno, pues eso es todo.
    Esperamos que os haya gustado.
     
     
     
     
                                                                        SUR DE FRANCIA Y PAIS CATARO
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     

    FRANCIA 2006 : ESTRASBURGO, PARIS, VERSALLES, CHAMONIX

     
    Este mini viaje se produjo en el 2006, casi a continuación del de los Paises Bajos.
    Como nos quedaban algunos días y somos de culo inquieto, aprovechamos para ver algo por aquí cerca.
    Bueno, lo de por aquí cerca es un decir.
     
    Fuimos dirección Estrasburgo, y por el camino hicimos algunas paraditas en Albertville, Chamonix, St Gervais y St. Laurent du Pont.
    Los sitios son muy bonitos, son típicos de montaña,con los Alpes de fondo.
    De todos estos, el más impresionante fue Chamonix.
    Como no era nuestra intención estar mucho tiempo por allí, visitamos Chamonix y los otros sitios los vimos un poco por encima.
     
    En invierno tienen que ser una pasada.
    Seguramente algún invierno nos acerquemos por esta zona, pero eso será ya más adelante.
     
    A los dos días siguientes ( ya que habíamos estado parando cada dos por tres) llegamos a Estrasburgo.
    Nos dirigimos hacia el centro y encontramos la catedral, una inmensa mole de arenisca rosada.
    Está en una especie de plaza donde hay un montón de tiendas y restaurantes.
     
    Es de estilo gótico, y tiene 142 metros de altura.
    Es la catedral más impresionante que he visto en mi vida.
    A medida que te vas alejando un poco ( tienes que alejarte para poder verla entera) puedes ver las vidrieras y los detallesd e la fachada.
     
    Entramos dentro y tampoco nos decepcionó el interior.
    Sin duda en nuestra lista particular está en el número uno de catedrales.
     
    Después de estar por allí un buen rato, fuimos a la Grande Ile.
     
    Esto es como una especie de zona donde hay casas de madera, y la atraviesa un canal.
    La zona es bastante bonita, y para dar un paseo está bastante bien, así que nos compramos un par de helados ( que estaban de muerte, por cierto) y a andar un ratillo.
    Llegamos a la Plaza de la República y luego nos pusimos a buscar el Museo Arqueológico.
    Dimos una vuelta enorme, porque el museo estaba al lado de la catedral.
     
    La colección es pequeña, pero está bastante bien.
    Tiene un poco de todo, así que salimos de allí bastante contentos.
     
    Buscamos alojamiento en un magnífico cámping (si, somos unos cutres, y que?) y hasta el día siguiente.
     
    Por la mañana bien temprano fuimos dirección París.
    Nuestra intención era llegar lo más pronto posible, y entre ese día y dos más ver algo en París.
     
    Llegamos a mediodía, aparcamos el coche y vimos la Place Vendôme ( por lo visto aquí se casaron Napoleón y Josefina), el Palais Royal, ( nos gustó bastante),  la Place des Vosgues, La Place de la Bastille, la catedral de Notre Dame, el Palacio de Justicia, la Ste- Chapelle,la Torre Eiffel, el Champ de Mars ( la mejor foto que sacamos de la Torre Eiffel fue desde aquí), los Campos Elíseos ( como era otoño estaban llenos de hojas, y estaba todo bastante bonito), el Arco del Triunfo, el Palais Garnier, y algunas iglesias que nos íbamos encontrando por allí.
     
    Todo esto lo hicimos en dos días, y como apenas usamos el metro porque queríamos verlo todo, casi acabamos sin pies.
    El segundo día por la noche nos brillaban tanto las plantas de los pies  que parecía que nos habíamos pasado una pulidora.
     
    En general nos gustó bastante, aunque hay que decir que lo vimos todo bastante por encima.
     
    Al día siguiente a primera hora estábamos haciendo cola con cara de ilusión y las mochilas en el Louvre.
    Llevaba años dando la tabarra para ir al Louvre, y por fin estábamos allí.
    Estuvimos desde que abrieron ( fuimos de los primeros de la cola) hasta que cerraron viendo el museo.
     
    El Louvre se erigió a modo de fortaleza a principios del siglo XIII, y a mediados del siglo XVI lo reconstruyeron para utilizarlo como residencia real.
    Luego, en el 1793 se transformó en el museo.
    En la entrada nos dieron un plano en el que parecía todo bastante fácil.
    No hay que dejarse engañar, el plano parece fácil, pero en la realidad te encuentras con un inmenso monstruo lleno de salas y exposiciones temporales.
     
    Nada más entrar nos encontramos una exposición temporal de arte africano.
    Como nos gusta mucho las tallas africanas ( quien haya estado en nuestra casa lo puede corroborar ) disfrutamos un montón.
    Luego llegamos a las salas de pintura.
    Eran impresionantes.
    Era todo demasiado bonito para un solo día.
    Nos dijeron que encontrar La  Gioconda era totalmente imposible.
    No se cómo lo hicimos, pero pudimos dar con ella. La verdad es que nos decepcionó un poco.
    Supongo que es porque la ves tanto a lo largo de tu vida y te la imaginas tantas veces, que cuando la tienes delante  te das cuenta de que es más pequeña de cómo la tenías en mente.
     
    Luego seguimos viendo el resto de cuadros ( que eran bastantes)  y llegamos a la sección de esculturas.
    Pudimos ver la Victoria de Samotracia, la Venus de Milo, el Código de Hammurabi y un montón más de esculturas espectaculares.
    En esta sección fue donde más disfrutamos.
    Es impresionante ver los detalles de cualquier escultura y la perfección con la que están hechas. Parecen personas petrificadas. Son totalmente reales.
     
    Cuando nos quisimos dar cuenta nos habían dado las 5 de la tarde y cerraban a las 9  y algo.
    Aún nos quedaba la mitad del museo por ver.
    Nos dimos un poco de prisa en ver las esculturas y fuimos a ver las salas de antiguedades.
    Pudimos ver piezas etruscas, sirias, griegas, coptas, islámicas, egipcias, romanas...
     
    A cualquier sitio que vamos siempre buscamos el museo arqueológico, así que ya os podéis hacer una idea de lo mucho que disfrutamos en esta zona del Louvre.
    Es la colección más impresionante que he visto nunca.
    Cuando nos quisimos dar cuenta quedaba poco para la hora de cierre, así que empezamos a buscar la salida.
    Es prácticamente imposible encontrar la salida, así que después de estar un buen rato y seguir a un vigilante conseguimos salir de allí.
     
    Sin duda de París nos quedamos con el Louvre.
    El único pero que se le puede poner es que si lo ves en un día, aparte de no verlo del todo porque es tan grande que es imposible, sales con tal saturación de arte que no puedes disfrutarlo bien.
    Es excesivamente perfecto.
    Si algún día me muero y me convierto en fantasma quiero estar en este museo.
    Es una pasada.
     
    Como os habréis dado cuenta, nos gustó muchísimo. En cuanto tengamos otra oportunidad de estas volveremos para verlo otra vez.
     
    Salimos de París y buscamos un cámping. Nos quedaba algo lejos, pero es lo que había.
    Al día siguiente a primera hora fuimos a Versalles.
     
    El palacio está bastante cerca de París.
    Se construyó a mediados del siglo XVII, en el reinado de Luís XIV, y su intención era crear una pequeña ciudad alejada de los problemas.
    Tuvo varias etapas de construcción, marcadas por las amantes de Luís XIV:
    La primera etapa ( 1661-1668) fue un palacete de caza. Se añadieron las alas laterales y se formó la plaza de armas.
    La segunda etapa ( 1668-1678) añadieron los jardines, dos alas laterales más y dos pisos. Luís XIV quiso trasladar definitivamente la corte a Versalles, con lo que llegaron a vivir hasta 20.000 personas.
    En la tercera etapa ( 1678- 1680) se construyó la capilla real.
     
    Qué pensabais, que no iba a meter rollo, eh? jejeje
    No puedo evitarlo.
     
    Bueno, pues sigo con el relato
    Llegamos bien temprano, y después de hacer la cola pertinente ( no era demasiada, porque era a primera hora) compramos las entradas y nos dieron un plano.
     
    El recinto se compone de cuatro partes : El palacio, los jardines, el Grand Trianon  y el Petit Trianon.
    Empezamos por el palacio.
    Vimos las dependencias de la Reina, los aposentos reales, y otras dependencias.
    Elmpalacio está totalmente amueblado, tiene camas, mesas, adornos, lámparas de araña, una capilla con un órgano impresionante, armarios...
    Ver todo aquello te deja con la boca abierta.
    Las puertas son preciosas, y los techos  de casi todas las dependencias están llenos de unas pinturas impresionantes.
    Hay un cuadro en el que están coronando a Napoleón, y también se pueden ver algunos  tapices.
     
    Estuvimos gran parte de la mañana viendo el palacio ( nos dimos un poco de prisa porque estaba el día raro, parecía que iba a llover, y queríamos ver lo de fuera) y luego fuimos a los jardines.
    Los jardines tienen formas geométricas, y se realizaron entre 1661 y 1700.
    Hay muchas estatuas de mármol y bastantes fuentes  de bronce ( bueno, eso lo digo yo porque parece bronce, pero en realidad no se si lo es o no)
    Las fuentes, a pesar de no echar agua en aquel momento eran muy muy bonitas.
    Pudimos ver la Fuente de Neptuno ( s.XVII ) y  la Fuente de Apolo.
     
    Andamos un ratillo por los jardines y nos dirigimos hacia el Grand Trianon.
    Es como una especie de mini palacio construido en 1687 por Luis XIV. Su intención era construir una especie de segunda residencia para que él y su familia pudieran evadirse de la corte.
    Más tarde  fue transformado por Napoleón.
    Luego fuimos al Petit Trianos, que es otro palacio, pero más pequeño, construido en 1760 por la emperatriz Eugenia.
     
    Después de verlos, seguimos con el plano y llegamos a la Hameau de la Reine.
    Es una especie de aldea prefabricada de casas rústicas  contruidas entre 1775 y 1784.
    Se construyó para que María Antonieta pudiera jugar allí a ser campesina.
    Algo así como un parque temático particular.
    La aldea era cuca, pero nada del otro mundo.
     
    Después de ver todo esto, dimos la vuelta.
    Como habíamos aparcado en el aparcamiento que hay cerca de la entrada a los palacios, nos tocó andar un montón.
    A medio camino empezó a llover, así que cuando llegamos al palacio, estábamos como dos pollos mojados y llenos de barro.
    Ya que no había solución, nos quedamos un ratillo para ver si podíamos grabar un rayo.
    Al final lo conseguimos, y el video nos quedó bastante chulo.
    Intentaré ponerlo, pero eso cuando lo coja el tranquillo.
     
    Bueno, pues llegamos al coche, buscamos alojamiento, y cojimos un costipado de la hostia.
    Al día siguiente, después de un montón de horas conduciendo, llegamos a casa.
    Y así fue la mini escapada.
     
     
     
     
                                                                                         FRANCIA 2006
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     

    PAISES BAJOS 2006: BELGICA, HOLANDA Y LUXEMBURGO

     
    Este viaje se produjo en Septiembre y algo de Octubre de 2006.
     
    La idea era hacer Luxemburgo, Bélgica y Holanda.
    El primer sitio que fuimos fue la ciudad de Luxemburgo.
    Data de la Edad Media, época en la que se construyó el castillo, y alrededor de él fue creciendo el pueblo.
     
    La ciudad no es demasiado grande, y no da la sensación de agobio que se puede tener en otras ciudades.
    Es bastante tranquila.
    El día que llegamos estaba lloviendo, con lo que parecía algo gris.
    En primer lugar y bien temprano ( nada más amaneció ) nos dirigimos a la catedral de Notre Dame.
     
    Su construcción empezó en el año 963.
    Por dentro es bonita aunque algo fría ( no en sentido térmico) y escueta.
    A mano derecha había unas escaleras por donde accedías a una cripta.
    En esta cripta están los sarcófagos de algunos obispos y miembros de la familia real.
    La cripta es muy bonita.
     
    Salimos de la catedral y a la izquierda estaba la biblioteca.
    Enfrente, bajando unos escalones hay una fuente muy bonita.
    Hicimos por allí algunas fotos, y fuimos a ver algunas iglesias.
     
    Las iglesias que vimos eran bastante simples, sin apenas vidrieras ni ostentaciones de ningún tipo, pero aun así eran bonitas.
     
    Luego nos dirigimos a la Place d´Armes.
    En esta plaza hay algunos hoteles y la oficina de turismo, y muy cerca está el Palais Grand Ducal.
    Este palacio fue construido en el siglo XVI como residencia para los duques de Luxemburgo.
     
    En la entrada hay un guardia en una garita que parece una estatua, solo se mueve muy de vez en cuando.
    Ya puede haber un huracán o venir Godzilla escupiendo bolas de fuego por la boca que el tío ni se inmuta.
     
    De la ciudad fue uno de los sitios que más nos gustaron.
    Muy cerca del palacio está el ayuntamiento.
    Está en una especie de plaza, y el edificio es bonito.
    Andando llegamos a la Place de la Constitution. Esta plaza es uno de los símbolos del país.
    Es una columna con una mujer dorada cogiendo una corona.
     
    La Gëlle Fra se realizó en el año 1920 para conmemorar el fin de la Primera Guerra Mundial.
    Más tarde fue destruido por los nazis y reconstruido otra vez.
    Se hizo en homenaje a los combatientes luxemburgueses caídos en batalla.
     
    Dimos una vuelta por allí, y nos pusimos a buscar algo donde pasar la noche.
     
    Al día siguiente salimos bien temprano para ver Hosingen.
    En realidad no tenía nada de especial, solamente había una iglesia, pero como nos caía de camino, decidimos visitarla.
     
    Después de una mini visita por allí fuimos hacia el norte.
    En la carretera que iba hacia Larochette encontramos un sitio bastante bonito que  llama Bettendorf.
     
    Tenía como una especie de castillo rarísimo dentro de una propiedad.
    Si era un castillo era bastante bonito, pero si era una casa daba un repelús de la hostia.
    Como no se podía visitar echamos unas fotos y seguimos.
     
    Otro pueblo por el que pasamos fue Reuland.
    Este sitio en concreto nos llamó la atención porque tenía una iglesia roja bastante chula.
    Por dentro era del estilo de las anteriores.
     
    En general los pueblos de Luxemburgo son bastante pequeños, algunos de ellos son aldeas, y las construcciones no son nada espectaculares.
    Suelen ser bastante simples y frías.
     
    Ya por fin y después de parar veinte veces para ver cosas que nos íbamos encontrando llegamos a Larochette.
     
    Actualmente Larochette no tiene más de 2000 habitantes, pero en la antiguedad fue bastante codiciada, con lo que se construyeron dos castillos del siglo XII.
    La fortaleza es de estilo gótico.
    La vimos por dentro ( estaba muy bien conservada) y ya, como era tarde, buscamos alojamiento.
     
    El día siguiente vimos Vianden.
    Vianden es otro pueblo pequeño ( unos 2000 habitantes) y este fue el lugar de residencia temporal de Víctor Hugo.
     
    La principal atracción que puede tener es el castillo.
    Fue construido en el siglo IX, destruido en el XIX y reconstruido algo más tarde.
     
    Las construcciones, destrucciones y reconstrucciones son bastante frecuentes en los Países Bajos.
     
    Es una fortaleza medieval perfecta, con sus torreones, almenas...
    El interior vale la pena, ya que hay algun mueble, pero en general entrar dentro es impresionante.
     
    Hay que decir que lo que más nos gustó de Luxemburgo fue esta fortaleza.
    Después de ver el castillo y una iglesia muy bonita nos dirigimos a Clervaux, última parada que haríamos en Luxemburgo.
     
    En primer lugar nos dirigimos a la abadía de San Mauricio y San Mauro.
    Esta abadía pertenece a una orden benedictina de monjes de clausura.
    Está en lo alto de una colina, pero merece la pena acercarse.
     
    Después de estar un rato por allí nos dirigimos al castillo.
    Por el camino encontramos una especie de iglesia muy bonita.
    En la fachada tenía unos grabados preciosos.
    Después de verla por dentro subimos una cuesta y fuimos hacia el castillo.
    Este castillo se erigió en el siglo XII y Clervaux se formó en torno a él.
    Dentro del castillo hay un par de tanques.
    En 1945 los tanques americanos liberaron Clervaux, las tropas alemanas que había se retiraron y Clervaux, tras la batalla, quedó arrasada.
    Por eso estaban allí los tanques.
     
    Entramos dentro del castillo y depués de verlo, fuimos al coche para buscar algo donde dormir.
    En total estuvimos 5 días en Luxemburgo.
    Al día siguiente, después de descansar, fuimos a Holanda.
     
    HOLANDA:
     
    La historia de Holanda se remonta al siglo I antes de Cristo.
    Las regiones romanas lideradas por Julio César conquistaron dos territorios, uno de la tribu germánica y otro de los celtas.
    Así empezó la historia de Holanda.
    Durante tres siglos fue un importante punto de comercio, pero sobre el año 300 ddC fue invadida por los bárbaros.
    Esta invasión supuso para el país una gran prosperidad.
    En el siglo IX, tras la muerte de Carlomagno pasó a formar parte de Lotaringia, y más tarde del Sacri Imperio Romano Germánico.
    Mientras tanto, en la costa, las poblaciones luchaban contra los intentos vikingos de conquistar el territorio.
     
    Más tarde se crearon centros urbanos de gran importancia económica, ya que los comerciantes empezaron a  reunirse en gremios y a organizarse mejor.
     
    En 1555 Holanda pasó a formar parte de los territorios heredados por Felipe II, con lo que pertenecía a España.
    La política de Felipe II y su intolerancia religiosa no tenía muy contentos a los habitantes del país, con lo que unos años más tarde comenzaron unas revueltas bastante importantes, con quema de iglesias incluida.
     
    El emperador español envió tropas al mando del duque de Alba.
    La crueldad del duque era tal que hasta hace poco a los niños que se portaban mal se les asustaba diciéndoles que iba a venir el duque ( algo así como el coco o el hombre del saco).
     
    En 1579 se aliaron contra España con el nombre de Unión de Utratch y finalmente consiguieron la independencia.
    Muchos años más tarde, Napoleón colocó a su hermano en el trono de Holanda, pero sólo duró 5 años, ya que la derrota de Napoleón les devolvió otra vez la independencia.
     
    Bueno, ya me he quedado a gusto soltando el rollo, así que sigo otra vez con el relato.
     
     
    Nuestra primera parada fue Amsterdam, en la mente de muchas personas ciudad de las drogas y la lujuria.
    Nada más lejos de la realidad.
    El tema de las drogas, quitando que puedes fumar en los cofeeshop, nada de llevar encima.
     
    Aparcamos el coche a la entrada de Amsterdam y nos dirigimos al centro.
     
    Todo está lleno de canales, y donde no hay canales, hay bicicletas.
    Es casi irritante el número de bicis por centímetro cuadrado que te puedes encontrar en Holanda.
     
    Tal es el vicio de la gente con el tema de la bicicleta que vimos en Bélgica rabinos, militares y personas que montaban en bicicleta mientras paseaban a su perro.
    También vimos una especie de caja de madera acoplada a la bici donde transportan niños.
     
    En la sección de fotos están todas estas.
     
    Lo bueno de Amsterdam es que se puede llegar a cualquier sitio andando.
    Lo primero que vimos fue la iglesia de Moisés y Aarón.
    Es una iglesia un poco rara, aunque el interior era bonito.
    Nos dirigimos a la Plaza Damm.
    En esta plaza se puede ver el Monumento Nacional, la Iglesia Nueva y el Palacio Real, así como varios edificios bastante bonitos.
    El Palacio Real es un edificio impresionante.
    Al lado está la Iglesia Nueva.
    Lo de Iglesia Nueva es por decir algo, porque se construyó entre el 1500 y 1650, y es donde se coronan todos los monarcas holandeses.
    Por dentro es bastante grande y vale la pena hacer una visita.
     
    En la Plaza Damm también está el Monumento Nacional. Es como una especie de obelisco de 22 metros de altura que se hizo para conmemorar la liberación de la ocupación alemana durante la 2 Guerra Mundial.
    Tiene dos leones de piedra que representan a los Países Bajos ( sigo sin entender la metáfora ), y en el interior se guardan unas urnas con tierra de las regiones de Holanda y de una antigua colonia que tenían en Indonesia.
    Bueno, al menos eso es lo que dicen, porque nosotros no lo vimos.
     
    Después de ver allí todo lo que pudimos, seguimos caminando hacia la Stationplein, lo que viene a ser la estación.
    La fachada, a pesar de estar en obras ( como gran parte de Amsterdam) es muy bonita.
    A un ratillo andando nos encontramos con St Nicolaaskerk.
    La leyenda dice que San Nicolás fue un turco de barba blanca que regaló una moneda a unas doncellas.
    Se dice que protege a pescadores, mercaderes, niños y jóvenes.
    No le acabo de encontrar sentido a la leyenda, sobretodo teniendo en cuenta que no hace mucho hemos estado en Turquía y nadie nos ha dado dinero, si no todo lo contrario, pero bueno, ahí la pongo.
     
    La fachada de la iglesia es bastante rara, aunque a mí me gustó bastante.
    Muy cerca se encuentra la torre de las lágrimas.
    Se dice que desde este punto salían los navegantes y comerciantes, y era aquí donde se despedían las esposas e hijos.
     
    Más tarde nos dirigimos hacia el barrio rojo.
    Los canales de esta zona eran especialmente bonitos.
     
    El siguiente sitio al que fuimos fue The Waag, que está al final del Barrio Rojo.
    Está construida junto al agua para pasar las mercancías que llegaban y poder cobrar los impuestos.
     
    La siguiente parada sería la casa de Rembrandt.
    Por el camino vimos una sinagoga portuguesa.
     
    Ya de camino al coche pudimos ver la Torre de la moneda, y muy cerca había como una especie de mercadillo con flores y cosas de segunda mano.
    Andando por el mercadillo iba distraida y me comí una farola.
    Lo de " me comí" fue casi casi literal.
    Eso me pasa por no mirar por donde voy. Lo peor fue que había un grupo de chinos que se estuvo riendo de mí un buen rato.
    Vaya apuro más estúpido.
     
    El último sitio que vimos fue el Allard Pierson Museum. Por dentro es un museo arqueológico, y la colección que tiene es bastante completa.
     
    Lo vimos en lo que quedaba de día y marchamos al coche.
    Al día siguiente desmontamos la tienda de campaña bastante pronto y nos dirigimos a Zaanse Schans.
     
    Esta aldea se encuentra a unos 11 kms de Amsterdam y es como una especie de museo al aire libre en el que se recrea una aldea del siglo XVII.
    Se pueden ver molinos, casas y puentes levadizos.
    Lo más curioso es que en ella viven personas que se dedican a la venta de quesos y objetos tradicionales.
     
    Estuvimos una rato, y casi cuando acabamos de ver el recinto empezó a llover.
    Decidimos aprovechar el resto del día viendo Volendam.
     
    Volendam es el típico pueblo de pescadores.
    La playa era bonita, y las casas eran típicas de la zona, pero quitando eso, tampoco tenía demasiado que ver.
    Como estaba todo cerca, nos quedó tiempo ese día para ver el cementerio judío-portugués Beth Haim.
    Se encuentra al sur de Amsterdam y tiene una parte nueva y otra más antigüa.
     
    Entramos y nos pusimos el kipà ( el gorrito ). El cementerio es bastante grande, y se pueden ver tumbas de muchas épocas. La visita estuvo bastante bien.
     
    Los que nos conocéis esto no os sorprende, de hecho os parecería raro que no lo hiciéramos, pero para los que no nos conozcáis, hay que explicar que los dos somos bastante macabros, y en cada viaje nos gusta ver algo de este estilo, ya sea un cementerio, algún esqueleto, o la cosa más macabra que pueda haber en ese lugar.
    Si, somos raritos, que pasa! ( jajaja)
     
    Bueno, pues alarado esto, sigo.
     
    A la mañana siguiente estábamos en Haarlem.
    Haarlem data del siglo IX, y es anterior a Amsterdam.
     
    Nos dirigimos a la Grotte Markt, donde se puede ver el Ayuntamiento ( siglo XIV) y la Grotte Kerk ( gótica, siglos XIV-XVI).
     
    Después de ver la iglesia y la plaza andamos un rato por allí.
    En general el sitio es bonito, y no demasiado grande, así que la principal ventaja es que se puede ver en un rato.
     
    A pocos kilómetros estaba Leiden, así que hicimos otra parada.
    Caminamos un rato y después de ver el Burcht, la universidad y la Pieterskerk, fuimos a ver la Hooglandsekerk.
     
    En esta iglesia hay un epitafio del burgomaestre de Leiden en el que ofrece su cuerpo para saciar el hambre durante el asedio español.
    Por lo visto nadie quiso hincarle el diente, pero bueno, aguantaron el tirón hasta que se marcharon las tropas españolas.
    Seguro que más de uno pensaría en darle un mordisquito al hombre.
    Me los imagino en una mesa diciendo : muslo o pechuga?
     
    Vaya chiste más malo.
    Mejor me retiro ya, porque como siga así seré apedreada.
     
    Más tarde dimos una vuelta por ahí y ya se nos iba haciendo de noche.
    Buscamos sin éxito ninguno un cámping, y al final tuvimos que acabar durmiendo en el coche.
    Durante toda la noche se me estuvieron clavando en la espalda unos zuecos de madera que compramos en Amsterdam.
    En la tienda parecía buena idea comprarlos, pero vaya viajecito nos dieron.
     
    Al día siguiente estuvimos por La Haya.
    Conducir por allí es un auténtico caos.
    Hay muchas señales que te van indicando el centro, pero son de mentira, luego no llevan a ningún sitio, las ponen únicamente para joderte y que nunca puedas salir de allí.
    A pesar de ir por más de diez  sitios diferentes siguiendo las señales, siempre acabábamos en unas vías de tren abandonadas, así que decidimos aparcar el coche y seguir andando.
    Como íbamos mal de tiempo y habíamos perdido la esperanza de poder salir de allí algún día, vimos lo más importante: el Parlamento, el Ridderzaal, el Tribunal Internacional de Justicia, el antigüo ayuntamiento y la Gevagenpoort.
    De todos los anteriores hay que decir que son impresionantes.
     
    No tenemos fotos porque con la mala hostia que teníamos de no poder salir de allí se nos olvidó la cámara en el coche, y cuando nos dimos cuenta llevábamos más de una hora andando, así que ya no era plan de volver.
    Fue una pena, porque los edificios eran preciosos.
    De toda Holanda fueron los más impresionantes que vimos.
     
    Al día siguiente fuimos a un sitio llamado Zwijndrecht.
    No es que hubiera nada en especial, pero vimos un parque muy bonito y decidimos parar un rato a desayunar mientras mirábamos a los patos.
    Después de dar una vuelta y descubrir que en este sitio no había nada que ver nos dirigimos a Gouda.
     
    Gouda es bastante pequeña, pero su plaza es preciosa.
     
    Lo primero que nos llamó la atención fue el Stadhuis ( Ayuntamiento).
    Está construido en el siglo XV y más que un ayuntamiento parece un castillo.
    Al lado está el Waag ( casa donde se pesaban los quesos) y es de la segunda mitad del siglo XVII.
    Dentro está el museo del queso.
    La pena fue no saberlo antes, porque teníamos más hambre que el perro de un ciego.
    Un poco más adelante nos encontramos la iglesia de Sint Janskerk.
    Data del siglo XIV, y dentro hay unas vidrieras impresionantes que cuentan la historia de Juan Bautista.
    La última es la de la decapitación.
    Por allí también está la Gouwerkerk. En esta última no pudimos entrar, pero por fuera es bonita.
     
    Ya de vuelta al coche vimos una sinagoga y la iglesia de Sint Janstoren.
     
    Después de verlas fuimos dirección Breda, no sin antes echar una foto a una estatua que había a las afueras del pueblo.
    La estatua es de un hombre cargado con un burro.
    No se qué significará, pero es curioso.
     
    Unos kilómetros más abajo está Breda, nuestró último sitio para visitar antes de dirigirnos a Bélgica.
    Breda es una ciudad bastante pequeña.
     
    Tiene una fortaleza medieval ( kastel) que fue testimonio de las tropas españolas, que la destruyó en 1581. También se puede ver el foso, y rodeándola un poco la puerta española.
     
    Hoy en día es una academia militar, y cada poco rato se pueden ver militares por allí montados en bicicleta.
    La imagen es bastante rara, así que en el apartado de fotos se puede ver.
     
    Andamos un rato por allí y llegamos a la Grotte Markt.
    La Grotte Kerk, situada muy cerca, es una de las iglesias que más me gustaron de Holanda.
    Dentro hay un órgano precioso.
    Más tarde llegamos al Stadhuis. Es uno de los ayuntamientos más feos que habíamos visto hasta ahora.
    Claro, que eso va con el gusto de cada uno, pero a nosotros no nos gustó nada.
    Como el sitio no es muy grande, en nada ya te has salido, así que marchamos en busca del coche.
     
    Por el camino nos encontramos una especie de estatua con forma de cerdo deformado o quizá de jabalí, quién sabe.
    Lo gracioso es que estaba a ras de suelo, y si te despistabas un poco te dabas en las espinillas.
    Pudimos ver a un hombre que se comió la estatua, y estuvimos un ratillo riéndonos de la cara que se le quedó.
    La vida es justa, primero se ríen de mí por lo de la farola, y luego me río yo.
    Con un poco de pena dejamos Holanda.
     
    Esa noche encontramos un sitio donde dormir y al día siguiente estábamos en Amberes.
     
     
    BELGICA
     
    Nuestra primera parada fue Amberes.
     
    La leyenda cuenta que un gigante llamado Druoon Antigoon habitaba el río, y todos los barcos que querían pasar debían pagar una especie de peaje, de lo contrario, el gigante cortaba la mano del capitán y la arrojaba  al río Schelde.
    Un día, un centurión romano que estaba harto de tanto pagar, cortó la mano del gigante y la arrojó al río.
    De ahí viene el nombre ( Antwerpen, o sea, Hand =mano, Werpen = lanzar )
     
    Si se aplica la lógica ( o la falta de lógica), la traducción sería mano lanzada, o lanzadera de mano, o mano con lanza, o lanza con una mano, vete tú a saber.
     
    La cosa es que allí no hay manos flotando ( o por lo menos no vimos ninguna).
    Por cierto, dónde irían a parar las manos que cortaba el gigante?
    Bueno, ya lo dejo, que nadie se preocupe.
     
    Se tienen noticias de Amberes desde el siglo VII, pero alcanzó su máximo esplendor en el siglo XV, tras la decadencia de Brujas.
    Hoy en día tiene una de las industrias de diamantes más importantes del mundo.
     
    Aparcamos el coche en el barrio judío, y al ir a cruzar la calle casi nos atropella un rabino montado en bicicleta.
    Vaya susto nos dimos.
     
    Nos dirigimos hacia la Onze Lieve Vrouwkathedraal.
    Esta es una de las catedrales más impresionantes de Bélgica.
    El único fallo que tiene es que la plaza donde está es tan pequeña que cuesta hacer una foto en condiciones.
    Es de estilo gótico y fue terminada en el siglo XVI. Tiene 125 metros de altura.
    El interior fue expoliado en 1566 por los protestantes, pero poco a poco se ha ido recuperando e incluso incrementando.
    El interior es impresionante, nada que ver con las catedrales vistas a lo largo de este viaje.
    Por toda la catedral se pueden observar lienzos de Rubens, vidrieras impresionantes, y un púlpito precioso, de estilo barroco.
     
    Salimos de allí impresionados y fuimos a la  Grotte Markt.
    En esta plaza hay una fuente llamada la Fuente de Silvio Bravo, que fue quien cortó la mano del gigante, y al lado está el ayuntamiento.
    La plaza estaba tan llena que costaba moverse, así que salimos de allí lo más rápido que pudimos.
     
    Salimos por unas calles algo estrechas y fuimos a parar a la Sint Caroluskerk.
    La iglesia era bonita, pero después de ver la catedral ya no impresiona tanto.
     
    Vimos un par de iglesias más y una especie de sinagoga, el Palacio del Rey, la Biblioteca ( estaba algo escondida, pero es bastante bonita) y dimos la última vuelta por allí.
     
    A última hora del día ( bueno, más bien a primera hora de la noche) buscamos algo dende dormir.
     
    Al día siguiente estábamos en Mechelen.
    Este lugar es famoso, aparte de por sus tapices, por la escuela de carrillón en el Hof van Busleyden.
     
    En primer lugar nos dirigimos a la Grotte Markt y vimos el ayuntamiento.
    Por allí hay un monumento a Margarita de Austria.
    Un poco más lejos se encuentra el Oud Palais Van Margarita Van Oostenrijk ( vaya con el nombre), o sea, el antigüo palacio de Margarita de Austria.
     
    Enfrente del Stadhuis está la Sint- Romboutskathedraal ( catedral de San Romualdo).
    La torre de esta catedral casi alcanza los 90 metros, y por fuera es impresionante.
     
    Vimos cuatro iglesias más ( San Juan, San Pedro-San Pablo, Nuestra señora del otro lado del Dijle y la de Santa Catalina)
    Las cuatro eran bastante bonitas, pero al lado de la catedral no impresionaban tanto.
    Como aún nos quedaba medio día, decidimos ir a Lovaina, que estaba a pocos kilómetros.
    Lovaina acoge la universidad más antigua de Bélgica, y es una de las más importantes de Europa.
    En cuanto llegas se  nota el ambiente universitario.
    Fuimos dirección Oude Markt, y lo primero que se puede ver es el ayuntamiento.
    Es un edificio espectacular, sobretodo por los pequeños detalles de los que está formada la fachada.
    Se pueden ver numerosas figuras, relieves y formas.
    Para ver cada uno de los detalles habría que estar un día entero observándolo, pero como apreciamos nuestras cervicales, solamente estuvimos una media hora por allí.
    A la derecha se encuentra Sint Pieterskerk.
    Es una iglesia bastante bonita, aunque por dentro no se puede decir que sea impactante.
     
    Seguimos andando un poco y nos encontramos la iglesia de San Gertrudis, la de Nuestra Señora de los Dominicos, la iglesia de Santiago, el beaterio...
     
    Sin duda de Lovaina, lo más impresionante fue el Ayuntamiento.
    Bueno, el ayuntamiento, y la cervecita en jarra enorme que nos tomamos.
    Como se nota que hay universidad, jejeje.
     
    La siguiente parada, a la que destinaríamos un par de días fue Bruselas.
     
    Aparcamos el coche y nos dirigimos hacia la Grand Place.
    Esta plaza está rodeada de edificios góticos-renacentistas y es bastante grande.
    De este viaje es quizá la plaza más bonita que hemos visto.
    O por lo menos está en la lista de las más bonitas.
     
    En el mes de Julio hay una especie de fiesta en la que se reúne gente vestida de época.Fue una pena no verlo.
    Había como una especie de mercado de flores y cuadros.
    Vimos el ayuntamiento, la Maison des Brasseurs ( casa de los cerveceros), maison du cygne, Maison du Roi( casa del Rey)...
    Salimos de la Grand Place y andamos por unas calles muy bonitas hasta que llegamos al Edificio de la Bolsa.
    De camino para ver la catedral vimos las Galerías de la Reina.
    Estas galerías son como una especie de mini centro comercial, pero cubierto.
    De hecho, fueron las primeras galerías cubiertas que se hicieron en todo el continente.
    Había un montón de tiendas de esas que te cuesta dinero hasta mirar, así que seguimos andando.
    Finalmente llegamos a la Cathédrale de St. Michel.
    Es del siglo XIII, y es de estilo gótico.
    El interior es bastante majestuoso.
     
    Después de ver la catedral nos fuimos a descansar.
    El día siguiente lo dedicamos a ver la Iglesia de Notre Dame, el Parque de Bruselas, el Palacio Real, y vimos algunas iglesias más que caían de paso.
     
    Por cierto, ir a última hora al Parque de Bruselas es un asco.
     
    Estábamos tumbados en la hierba y vimos que la gente que había por allí tumbada empezaba a levantarse, así que pensamos : que bien, el parque para nosotros solos.
    En eso que a los pocos minutos se encienden los aspersores.
    Entre que salimos y no acabamos chorreando.
     
    Como aún había algo de luz decidimos ir camino Gante, a ver si teníamos suerte y encontrábamos algo donde dormir.
    Saliendo de Bruselas, a los pocos kilómetros encontramos un cámping, así que montamos la tienda y a dormir.
     
    Al día siguiente estaba amaneciendo y ya íbamos por las calles de Gante.
    En su casco histórico hay castillos medievales e iglesias góticas.
     
    Nos dirigimos al centro, y después de aparcar por allí, fuimos a ver el castillo de los condes.
    Mas tarde vimos la iglesia de Sint Nikklaaskerk, bastante bonita por cierto, y luego vimos la Sint-Baafskathedraal.
    Este edificio es de estilo gótico, barroco y románico, y en él fue bautizado el emperador Carlos V.
    Dimos una vuelta y acabamos de ver las cosas que teníamos señaladas en la guía y seguimos con la intención de ver Brujas en el mismo día.
     
    Como habíamos madrugado bastante, teníamos gran parte del día para ver Brujas.
    Lo bueno que tiene Bélgica es que está todo muy cerca.
    En nada de tiempo habíamos llegado.
     
    Como el centro histórico es peatonal, aparcamos en la entrada y nos pusimos a andar.
    Siguiendo el hábito que ya tenemos, el primer sitio al que vamos es la plaza.
    La plaza de Brujas es impresionante.
    En ella te puedes encontrar edificios como la Halle ( antiguo mercado de telas) o el Palacio Provincial.
    Cogiendo una calle llegamos al Burg.
     
    Es como una especie de plaza, pero más pequeña que la anterior.
    En esta plaza está el ayuntamiento. Es de estilo gótico. En la fachada hay bastantes esculturas con personajes bíblicos y príncipes flamencos.
    Al lado del ayuntamiento está la Heilig Bloed Basiliek ( algo así como la Basílica de la Santa Sangre)
    Por lo visto de aquí cada año sale una procesión.
    La basílica es muy bonita.
     
    Seguimos andando y vimos la catedral de San Salvador.
    Esta catedral es algo rara.
    En mi opinión es demasiado lineal, demasiado cuadrara.
    Es como si al que la hizo le hubieran dado una escuadra y un cartabón y se hubiera vuelto loco mientras dibujaba los planos.
     
    Seguimos callejeando y enseguida apareció el primer canal.
    Aún no entiendo porqué le llaman a Brujas la Venecia del norte. La verdad es que quitando el tema de los canales, no se parece en nada.
     
    Después de andar el resto del día, buscamos un sitio donde dormir.
    Al día siguiente nos dirigimos a Tournai.
     
    Tournai es la ciudad más antigua de Belgica.
    A pesar de seguir en el mismo país, es como si no perteneciera a él. Daba la sensación de que te habías metido ya en Francia. Supongo que sería también por el olorcito a gofre que había en las calles.
    Después de entrar en una pastelería y ponernos morados a dulces, fuimos andando hacia la plaza y pudimos ver una campanario enorme.
    Este campanario se realizó en el siglo XII, y tiene unos 75 metros de altura.
     
    En la plaza también está le Halle aux Draps ( mercado de las telas ).
    Seguimos andando y encontramos la catedral de Notre Dame.
    Dicen que es una de las cinco maravillas de Bélgica, pero a nosotros hubo otras que nos gustaron más.
    Como era demasiado temprano ( estaban abriendo las tiendas) no pudimos entrar, así que fuimos a dar una vuelta, vimos un par de iglesias más y nos marchamos.
     
    El siguiente y último sitio fue Mons.
    Es bastante pequeño, así que llo vimos bastante rápido.
    Lo primero fue dirigirnos hacia la Grand Place.
    En ella está el ayuntamiento ( siglo XV). En la fachada hay la estatua de un mono y dicen que trae buena suerte tocarle la cabeza.
    Lo malo es que cuesta un poco de encontrar, así que estuvimos un rato buscándolo hasta que dimos con él ( a lo " dónde está Wally? " )
     
    Después de hacernos la foto dimos una vuelta y encontramos la Collégiale Ste. Waudru.
    También vimos la iglesia de Santa Isabel y fuimos a ver el Catillo de los Condes.
    Nos pegamos una caminata enorme cuesta arriba, y al llegar encontramos na andamio que lo tapaba todo, así que otra vez cuesta abajo.
    Estuvimos el resto del día por allí, y cuando se hizo de noche empezamos a conducir camino a casa.
    Bueno, y esas fueron nuestras vacaciones del 2006.
     
     
                   BELGICA                                  LUXEMBURGO
     
     
     
                                           
                                                                              HOLANDA
     
     
     
     
     
     
     
     
     
                    
     
     
     

    SUIZA 2006

     
    Este viaje se realizó en el 2006.
    Pudimos coger una semanita más de lo previsto en verano, antes del viaje a los Paises Bajos, y como no sabíamos donde ir, pensamos que Suiza podía estar bastante bien.
    Lo bueno que tiene vivir por los Pirineos es que todo cae bastante cerca.
     
    Después de algunas horas de camino y de haber parado para cargar el coche con comida y algunas cosas más, llegamos a nuestro primer destino : Aigle.
     
    Aigle es una mini ciudad que no tiene casi nada.
    Bueno, quitando el castillo, no tiene nada más que ver.
    El castillo fue constuido en el siglo XIII. Se encuentra en medio del pueblo, y no está mal.
    Después de dar una vuelta por el castillo fuimos a buscar un banco para cambiar algo de dinero.
    Eso es lo que más rabia da de los paises en los que no hay euro, el tener que andar cambiando cada dos por tres.
     
    Después de conseguir algo de cambio, nos dirigimos hacia Avenches.
     
    Hay que decir que los paisajes que hay en Suiza son impresionantes.
    No es un país que se caracterice por sus grandes monumentos, pero solo por los paisajes vale la pena acercarse.
     
    Llegamos a Avenches buscando unas ruinas romanas ( las ruinas son nuestra debilidad, siempre andamos buscando por ahí), así que en nada de tiempo nos plantamos allí.
     
    Avenches fue fundada a principios de nuestra era por el emperador Augusto, y en un principio se llamaba Aventicum.
    Tuvo su época de máximo apogeo en el siglo II, pero duró muy poco, ya que sobre el año 259 fue totalmente devastada por los alamanes.
     
    Después de aparcar el coche en un parque plagado de pelusas voladoras, nos dirigimos al centro.
    El casco antiguo es bastante bonito, así que fuimos andando por allí hasta que encontramos el anfiteatro.
    Fue construido en el siglo II, y por lo visto albergó peleas de gladiadores. Es uno de los mejores conservados de Suiza.
     
    Estuvimos allí un rato, y compartimos comida con una familia alemana.
    Después fuimos a ver el castillo.
     
    Este castillo es de finales del siglo XIII, y se puede ver desde el mismo anfiteatro.
    Por lo visto, dentro del castillo está el Museo del Nacimiento de la aviación en Suiza.
    Eso es en teoría, pero en práctica estaba cerrado.
     
    Andando para ir a buscar el coche nos atrajo un olorcito rico a dulce, así que hicimos el camino hacia el aparcamiento con un super pastel en la mano y poniendonos morados de crema.
    Una de las cosas más buenas de Suiza son los dulces.
    Hay de todo tipo de formas, tamaños y sabores.
     
    En la semana que estuvimos por allí no nos dió un coma por exceso de azúcar de milagro.
     
    Nuestra siguiente parada fue Berna.
    En primer lugar nos dirigimos al casco antiguo.
     
    Cuando paseas por Berna tienes una sensación constante de que el tiempo se ha detenido.
     
    Llegamos a la Marktgrasse, y al final estaba la torre del reloj.
    Esta torre data del año 1220, y es el monumento más antiguo de Berna.
    Debajo de la torre hay un arco, y se pueden ver las antiguas medidas del patrón bernés ( el pie bernés, el pie suizo...)
     
    Tiene un reloj astronómico que fue construido en el 1530, y su mecanismo reproduce el movimiento planetario.
    Cuatro minutos antes de cada hora salen unas figuritas de él.
    Este reloj es bastante peligroso, porque te quedas embobado mirándolo, y luego pasan cosas estúpidas, como la de cogerle la mano a un tío que no conocía de nada pensando que era David.
    No se la cara que tendría yo cuando me di cuenta, pero la del hombre era para echarle una foto en ese momento.
    Supongo que debió tomarme por loca.
     
    Después de ver el reloj y hacer el ridículo un rato, estuvimos buscando la casa de Einstein.
    Al final tuvimos suerte y la encontramos bastante rápido.
     
    Solamente vivió en ella siete años, pero es impresionante poder compartir el mismo espacio en el que escribió la Teoría de la Relatividad y la Ley de equivalencia de la materia y la energía.
     
    Había unas vitrinas con documentos, pipetas, trajes...
    También estaba su escritorio, su diván, los trajes de Mileva, y algunas fotografías suyas enmarcadas.
     
    Era impresionante estar allí.
    Estuvimos flipando un buen rato, y luego seguimos con nuestra visita por Berna.
     
    En la misma calle que está la casa de Einstein se pueden ver varias fuentes de Hans Gieng, aunque la mejor es la Fuente del ogro.
    Está un poco más lejos, y se hizo en 1545.
    Es una fuente bastante rara, porque es un ogro que se está comiendo un crío mientras tiene en la otra mano a dos ni´ños cogidos.
     
    Supongo que será el equivalente al hombre del saco.
    Por lo visto los niños no le debían de gustar demasiado.
     
    Fuimos un poco más tarde a buscar la catedral, y por el camino vimos el Palacio Federal.
    Aquí es donde se encuentra el gobierno y las dos cámaras de la Asamblea Legislativa.
     
    Por fuera es bastante bonito, aunque tenía un andamio enorme.
     
    Más tarde y después de perdernos y volver a encontrar el sitio llegamos a la catedral.
    En conjunto no es una de las más bonitas, pero en el pórtico principal tiene unas figuras que representan el Juicio Final bastante impresionantes.
    Hay que estar un buen rato admirando la puerta principal para darte cuenta de todos los detalles que tiene.
     
    Seguimos andando y vimos la iglesia del Espíritu Santo y algunos bancos bastantes bonitos.
     
    Un rato más tarde salimos de Berna.
    Aunque parezca todo muy rápido, estuvimos solamente un día y medio, y la verdad es que se hizo algo corto.
     
    Como teníamos algo de tiempo aún, hicimos algo de camino, buscamos un cámping y fuimos a ver Peney.
    Aquí no es que hubiera mucho.
    En realidad sólo había una iglesia como de piedra, y por allí cerca un Mirage III-S J-2332 colocado en una especie de área de servicio.
     
    Nos quedamos bastante descolocados, porque no es muy normal encontrarte un caza en un área de servicio.
    Estuvimos por allí un rato, y marchamos directos al cámping.
    Nos duchamos, y nos tocó montar la tienda a oscuras.
     
    A la mañana siguiente bien temprano fuimos a Solothurn.
    Esta ciudad en un principio da la sensación de que no tiene demasiadas cosas para ver, pero enseguida te das cuenta de que estás equivocado.
    Fuimos a ver en primer lugar la catedral de Sankt Ursen.
    Fue construida en la segunda mitad del siglo XVI, y aparte de ser una catedral enorme, es bastante bonita.
    Andando un poco llegamos a la torre del reloj.
     
    Esta torre fue construida en la primera mitad del siglo XII, y es un poco macabra.
     
    Se trata de un reloj con una esfera astronómica y tres figuras : un guerrero, el rey y la muerte.
    La muerte aguanta un reloj de arena, y cada hora en punto el rey se mueve.
     
    Estando por allí apareció un grupo de gaiteros borrachos que iban cantando y tocando la gaita vestidos como si fueran a repartir butano.
    Fueron unos minutos bastante raros, pero logramos recomponernos y fuimos a ver el ayuntamiento y la iglesia de los jesuitas.
    También vimos lo que parecía una especie de fortificación.
     
    Andando encontramos una feria donde había como unos corrales con cabras, camellos, patos...
    No se qué se celebraría, pero como siempre compramos algo estúpido, para no ser menos este año, decidí comprarme una mochila con forma de cabra.
    Pasamos los tres por allí el resto del día ( David, yo y la cabra) y como se hizo tarde tocó dormir tirados por ahí.
     
    Al día siguiente fuimos a ver Liestal..
    Es un pueblo pequeño, y como era muy muy temprano, no había nadie por las calles.
    Fuimos a ver la torre del reloj.
    Esta era menos rara que la del día anterior, pero tenía su gracia.
     
    En esta hay un caballero, y encima está la muerte sentada en una esfera. En una mano tiene un reloj de arena y en la otra una guadaña.
    A pesar de ser algo fúnebres, las torres que hemos ido viendo hasta ahora son preciosas.
     
    Andamos por una calle desierta llena de tiendas ( que aún estaban cerradas) y encontramos en las paredes unos frescos del siglo XIX.
    En uno hay un hombre contando su dinero, en otro dos mujeres, y en otro cuatro campesinos.
    La calle es muy bonita, y un poco más adelante está el ayuntamiento.
     
    Está pintado de rojo y en la fachada se pueden ver frescos que recuerdan la historia de la ciudad.
    Seguimos andando y dimos a parar a una iglesia muy muy rara.
     
    La iglesia no es que fuera rara, de hecho era bonita, pero lo raro fue una piedra con restos fósiles que encontramos delante de la iglesia.
     
    En esta piedra había cabezas humanas, algo parecido a un pterodáctilo, un pez , yna vértebra como de plesiosaurio y una especie de goniatites.
    La piedra estaba muy chula, aunque era un poco rara, ya que ninguna de las especies ha coexistido en la misma época.
    No se, es un poco raro.
    Lo peor de todo es que mientras buscábamos un sitio donde dormir, nos íbamos rallando con el tema del pedrusco.
     
    Conseguimos encontrar un sitio, y a la mañana siguiente estábamos en Basilea.
    Esta ciudad fue construida primero por los celtas y poblada más tarde por los romanos.
    Hoy en día es una ciudad bastante importante debido a su industria química y farmacéutica.
     
    Entramos por la puerta de Spalen y nos dirigimos al centro.
    Llegamos a la casa blanca y la casa azul.
    Estas casas fueron construidas en 1768, y tuvieron como invitados a personas tan importantes como el zar Alejandro de Rusia o el emperador de Austria José II.
    Estaban en una calle bastante estrecha, casi pegadas a los edificios de enfrente, con lo que eso ayudaba a que no parecieran demasiado espectaculares.
     
    Un rato más tarde estábamos viendo la catedral.
    Es como de color rojizo, y la verdad es que no nos pareció demasiado bonita.
     
    Seguimos andando, algo decepcionados porque esperábamos más cuando encontramos el Ayuntamiento.
     
    En un momento se nos fue la decepción.
     
    El ayuntamiento de Basilea es un enorme edificio de color rojo construido a principios del siglo XVI.
    Tiene unas ventanas y una especie de balcones impresionantes, y en la parte central hay un reloj muy bonito.
     
    Hay tres estatuas en la fachada : Enrique II, su mujer Cunegunda y la Virgen.
    Este sin duda ha sido el ayuntamiento más impresionante que hemos visto hasta ahora.
    Los detalles de la fachada son preciosos.
    Se encuentra en una plaza donde antes se vendía grano.
    Ahora por esta plaza pasan tranvías, con lo que hay que tener bastante cuidado de no ser arrollado por uno de ellos mientras haces fotos.
     
    Vaya muerte más triste: ser arrollado por un tranvía.
    Claro, que más penoso sería ser arrollado por un monociclo conducido por un payaso mientras hace malabares...
     
    Se me vuelve a ir la cabeza por momentos.
     
    Camino al coche seguimos andando  nos acercamos a la iglesia de Santa Isabel.
    Es una iglesia preciosa, de estilo neogótico.
    Estaban restaurando la fachada, con lo que era imposible entrar.
     
    Ya de camino al coche, encontramos la fuente de Tinguely.
    Por lo visto es una crítica hacia los esfuerzos inútiles que hace el hombre.
     
    Si es verdad o no no lo se, pero es una fuente hecha como de restos, así que es bastante rara.
    En mi opinión es la fuente más espantosa que he visto nunca, pero claro, eso es cuestión de gustos.
     
    Después de reponernos del trauma de la fuente fuimos a coger el coche para intentar encontrar algún sitio donde poder dormir.
     
    Tuvimos bastante suerte, ya que de pasada encontramos un cámping.
    Lo peor fue que nos tocó ducharnos con agua fría.
     
    Al día siguiente fuimos a Leman.
    Allí, quitando un lago muy bonito, no había nada en especial, pero como caía de camino para ir a Interlaken, paramos un rato en el lago y luego seguimos con el camino.
     
    Al poco rato habíamos llegado a Interlaken.
     
    Teníamos pensado subir a Jungfraujoch, pero el precio para poder subir los dos era casi la totalidad del dinero que nos quedaba para poder pasar el resto del tiempo en Suiza y poder volver a casa.
     
    Después de plantearnos el vender nuestros riñones para subir decidimos que era mejor dejarlo para otra vez que volvamos.
     
    Parece mentira el precio que han puesto para poder subir.
    Por lo visto no les convencía la idea de hacer un teleférico y pensaron que sería mejor que un tío cargara con la gente en la espalda.
    Es broma, pero con lo que vale, podía haber pasado eso perfectamente)
     
    Nos tuvimos que conformar con echar algunas fotos a Grindenwalt, así que dimos la vuelta por Interlaken.
     
    En Interlaken hay doscientas tiendas por metro cuadrado ( es un decir).
    Como soy bastante compulsiva quería comprar un cuerno de 2.15 metros.
    Menos mal que está David, que es la cabeza pensante, que si no me lo hubiera traído.
     
    Ahora lo pienso, y vaya viaje nos hubiera dado el cuerno.
    Para otra vez ya me lo traeré, porque me quedé con bastantes ganas de traérmelo.
     
    Intentando convencerle de que era buena idea comprarlo fuimos haciendo camino hasta Sustenpass.
     
    Por una carreterilla de mala muerte llegamos a una especie de glaciar.
    Seguimos subiendo más alto y llegamos a la cima.
    Estábamos a 2250 metros de altura, y las vistas eran impresionantes.
     
    Ya casi de noche, y como queríamos ver el glaciar por la mañana, decidimos quedarnos a dormir en una explanada que había allí.
     
    Esa noche pasé más frío que nunca.
    Tenemos sacos de dormir de montaña, pero ni los sacos ni la ropa de manga larga que teníamos era bastante.
     
    Para colmo apenas teníamos gasolina, así que decidimos no poner la calefacción no fuera que tuviéramos que empujar el coche al día siguiente.
     
    Pusimos tres minutos el calorcito, y el resto de la noche la pasamos muertes de frío.
    Valió la pena pasar frío, porque a la mañana siguiente vimos amanecer en el glaciar, y es una imagen que no se nos olvidará en la vida.
    Estar allí te hacía sentir como muy pequeñito. Era impresionante.
    Las fotos que hicimos no son nada en comparación con lo que ves estando allí o la sensación que tienes.
     
    Después de estar allí un buen rato decidimos lavarnos la cara con una botella de agua que habíamos dejado fuera, pero era hielo, así que nos tuvimos que aguantar.
     
    A medio día marchamos con bastante pena, porque es un sitio realmente impresionante.
     
    Ya se nos estaban acabando los días que teníamos, así que ya tocaba ir marchando.
    Por el camino encontramos una especie de río bastante grande y había un montón de cabras sueltas.
    Nos pusimos a hacer algunas fotos a las cabras, y había una que empezó a mosquearse, y como cada vez nos acercbamos más, vimos que la cabra venía hacia nosotros con muy mala cara.
    En eso que seguimos haciendo fotos, y la cabra empieza a acercarse cada vez mas, y cuando nos quisimos dar cuenta estábamos corriendo a toda hostia y la cabra corría detrás de nosotros.
    Menos mal que fuimos rápidos, que si no nos deja el culo bonito...
     
    El último sitio en el que estuvimos fue en Trient.
    Este pueblo está en la frontera con Francia, y aparte de una iglesia bastante bonita, no se puede decir que tenga nada más.
     
    Comimos allí, en un bosque lleno de setas, y seguimos con el camino.
     
    Al día siguiente íbamos camino a casa.
    Bueno, pues eso es todo.
    El viaje duró algo más de una semana, y hay que decir que Suiza es impresionante.
    Espero que os haya gustado.
     
     
     
     
     
                                                                           SUIZA 2006
                                          
     
     

    FRANCIA 2005

     
    Nuestro primer viaje a Francia fue en el 2006.
    Como no teníamos demasiados días de vacaciones, un mini viaje por aquí cerca estaba bastante bien.
     
    Habíamos pensado recorrer la región de Limousin y luego intentar subir un poco más, así que salimos de casa bien temprano dispuestos a aprovechar el tiempo lo máximo posible.
     
    El primer sitio al que fuimos fue Auch.
     
    Auch data de la época en que los romanos conquistaron la tribu celta de los auscii y fundaron Augusta Auscorum.
    En la Edad Media tivo su época de máximo esplendor.
    La parte del centro es bastante bonita, y andando llegamos a la catedral de Ste-Marie.
    La catedral es bonita, aunque esperábamos algo más.
    Supongo que sería por lo mucho que le gustaba a Napoleón esta catedral.
    Después de entrar dimos una vuelta por allí, y en poco rato empezó a llover, con lo que fuimos hacia Albi.
    Albi fue nuestra segunda parada.
    En esta población se produjo una sangrienta cruzada contra los cátaros.
     
    Aparcamos el coche y nos dirigimos a la catedral de Ste- Cécile.
    Caminamos por una calle bastante estracha cuando de repente acaba la calle y hay una plaza con una fortaleza descomunalmente grande.
    La catedral-fortaleza-monstruo descomunal es de estilo gótico y se construyó con ladrillo de arcilla roja extraído del río Tarn.
    Empezó a construirse en 1282, poco después de acabar con el movimiento cátaro, y tardó un siglo en ser terminada.
     
    Entramos dentro, y la verdad es que por dentro es bastante más bonita que por fuera.
    Las vidrieras te dejan con la boca abierta, y el coro es precioso.
     
    Dicen que detrás del actual altar hay un grabado del 1490 del Juicio Final.
    Es como una muestra de cómo los condenados son hervidos en aceite, torturados y decapitados por demonios.
     
    Llegamos en horario de misa, y después de esperar demasiado rato decidimos marchar porque aquella misa no acababa nunca.
    Salimos rabiando por no  haberlo visto, pero qué se va a hacer.
    Nuestro ateísmo pudo con nosotros.Jejeje.
     
    Dimos una vuelta por allí y continuamos con el camino.
    El siguiente destino fue Najac.
    Este pueblo creció entorno a la Fortresse Royal o Chateau Fort, construido sobre un peñón.
    El pueblo es todo de piedra, y está lleno de cuestas por todos los sitios.
     
    Después de estar subiendo las cuestas llegamos al castillo.
     
    Es más bonito por fuera que por dentro, pero aún así estaba bastante bien.
     
    Después de ver el castillo y descansar un rato fuimos a la Église St- Jean l´Evangéliste.
    Esta iglesia se construyó en 1258 y fue un castigo de la Inquisición hacia los vecinos por su condición cátara.
     
    Si consiguieron castigarles por ser cátaros o no no lo se, pero la iglesia es my bonita.
     
    Ya de vuelta visitamos Figueac.
    Figueac fue fundada en el siglo IX por unos monjes benedictinos y fue una población muy importante durante la Edad Media gracias a su mercado.
    El pueblo en sí es bastante bonito, pero su principal atractivo es una reproducción de la Piedra Roseta que está en la Plaza des Ecritures.
     
    Bueno, ahí va el rato de historia.
    Quien se aburra, que vaya un poco más abajo.
     
    La Piedra Roseta fue hallada en 1799 en el delta del río Nilo, a 200 kms de El Cairo.
    La encontró un soldado de Napoleón, y más tarde fue capturada por el ejército británico.
     
    Está escrita en tres idiomas : jeroglífico egipcio, demótico egipcio y griego ( este último era el idioma de los faraones ptolemaicos).
    Su desciframiento fue vital para la comprensión de la historia egipcia.
     
    En la Piedra Roseta hay escrito un decreto de los sacerdotes de Mamphis en el que se establece la obligación de honrar como a un dios al faraón Ptolomeo V.
    En Figueac nació Jean François Champollión, que fue quien descifró la Piedra Rosetta.
     
    La pena es que solamente fuera una réplica, ya que la auténtica se encuentra en Londres.
     
    Bueno, pues sigo con lo de antes.
     
    Nos dirigimos hacia el casco antiguo y encontramos algunas casas bastante bonitas, de los siglos  II a XVIII.
     
    Después de comer algo, dormir en un cámping y despertar al día siguiente, seguimos con el camino.
     
    Queríamos ir al Valle del Vézère a ver algún yacimiento.
    En este valle hay unos 175 yaciemientos prehistóricos.
    Después de decidir qué cueva íbamos a visitar, nos decidimos por la Grotte de Pech-Merle.
     
    Esta cueva es la más importante de la región de Quercy.
    Se descubrió en 1922, y tiene una longitud de dos kilómetros.
     
    En una de las galerías están los pasos de un adolescente de unos 12 años.
    Las pinturas datan de entre 20.000 y 15.000 años, y en total hay representados 21 mamut, 7 caballos, 12 bisontes, 6 ciervos, 6 uros, 2 cabras,1 felino, 1 oso, 3 animales fantásticos ( llamados los antílopes de Le Combel) y 12 figuras humanas.
     
    Un poco más adelante había una serie de estalactitas a las que habían añadido puntos rojos para convertirlas en senos femeninos ( a falta del Playboy, buenas son estalactitas).
     
    También había algunos caballos punteados.
    Esta decoración pertenece al siglo III arcaico.
     
    Había también mujeres bisontes acompañadas de mamut, algunos signos, un hombre herido...
    En las fotos ya pondré algunas postales de dentro de la gruta.
    Eso con un poco de tiempo, que andamos bastante liados.
     
    La visita duró solamente una hora, pero se nos pasó enseguida.
     
    Después de salir de allí con la sensación de que había pasado el tiempo volando, seguimos conduciendo un rato para ver algunos castillos de la zona.
     
    El primero fue el Chateau de Bonaguil.
    Es una fortaleza feudal impresionante. Fue construido en el siglo XIII, auqnue las mejoras duraron hasta el siglo XVIII.
    Lo curioso es que desde el centro del pueblo se podía ver el castillo.
    En realidad en pueblo había ido creciendo entorno al castillo, con lo que la vista era bastante bonita.
     
    Seguimos un poco y encontramos el Chateau de l´Eveque.
    Este castillo lo encontramos de milagro, ya que esa noche eran las dos de la mañana y ya no podíamos seguir conduciendo más rato.
     
    Como ya era muy tarde para buscar alojamiento, buscamos un sitio donde dormir.
    Encontramos un sitio apartado, bastante oscuro y muy muy trnaquilo, así que aparcamos y nos echamos a dormir.
    Al día siguiente despertamos y lo primero que vimos fue un montón de coronas, flores y lápidas.
    Habíamos aparcado el coche en un cementerio.
    Dormimos más tranquilos allí que nunca.
    Nos vestimos, y al lado del cementerio vimos un cartel que indicaba la dirección hacia el castillo, así que ya que estaba por allí fuimos a verlo.
    Fuimos y el castillo estaba bastante bien, con lo que mereció la pena el camino de cabras por el que nos metimos para poder llegar.
     
    De bajada al siguiente sitio pasamos por Cenac.
    Quitando una iglesia bastante bonita, no tiene nada más.
     
    Por la zona de los castillos hay un pueblo bastante curioso que se llama La Roque Gageac.
    No es que tenga nada en concreto, pero es como si estuviera pegado a la montaña.
     
    El siguiente castillo que visitamos fue el Chateau de Castelnaud.
    Esta fortaleza está construida sobre un peñón rocoso y tiene unos muros de unos 2 m de espesor.
    Se encuentra dentro del Périgord Negro.
    Intentamos acceder , pero fue imposible encontrar el camino, así que seguimos con el itinerario.
    Otra vez será.
     
    Muy cerca está el Chateau de Beynac.
    Es una fortaleza impresionante, construida en lo alto de un acantilado.
    Fue construida entre los siglos XII y XIV, y durante bastante tiempo fue rival de Castelnaud, ya que Beynac rendía lealtad al rey de Francia y Castelnaud al de Inglaterra.
     
    Fue el escenario de la película " Los visitantes", y se utilizó también en el rodaje de  "Juana de Arco".
    Por dentro estaba bastante bien.
     
    Dirección Norte nos encontramos en una carretera de cabras ( a la que habíamos llegado después de perdernos y dar veinte vueltas) una especie de desvió a las Cabannes de Breuil.
     
    No era algo que tuviéramos planeado, pero nos entró curiosidad y decidimos desviarnos.
    Entramos en una especie de recinto lleno de mini cabañas con los tejados como de pizarra.
    Tienen forma de huevo, y dentro de aquél sitio podías ser picado por patos, pollos, ocas, gallinas...
    Era un sitio bastante bonito.
    No se como se llega exactamente, pero recomiendo visitarlo.
     
    Estuvimos por allí cerca de una hora ( el sitio era bastante pequeño y no daba para más) y luego marchamos.
     
    Como ya casi era de noche, nos pusimos a buscar cámping.
    Esta vez tuvimos suerte y encontramos por allí algo.
    Digo esta vez porque llevábamos algunos días durmiendo en el coche, y el cuello ya empezaba a quejarse.
    Al día siguiente bien temprano nos dirigimos a una especie de yacimiento prehistórico : la ville troglodita de la Madeleine.
     
    Esta villa es un poblado troglodita que está en medio de un bosque.
    El yacimiento tiene dos niveles : entre 10.000 y 14.000 años, el hombre prehistórico vivía a orillas del río, y entre 500 y 700 años atrás, en la Edad Media se construyó una aldea fortificada.
     
    La capilla de esta aldea está consagrada a Santa María Magdalena y da nombre al yacimiento.
     
    Por allí cerca están las ruinas de una castillo del siglo XIV.
     
    Pasamos por allí toda la mañana, y la visita nos gustó mucho.
     
    Al poco rato de salir de allí entramos en el Périgord.
    Esta región de Francia principalmente tiene castillos.
    42 de estos castillos figuran en el Patrimonio de los Monumentos Históricos.
    Aunque no pudimos verlos todos, ya que no nos quedaba demasiado tiempo, pudimos ver algunos de ellos, así que haré una especie de resumen de cada uno de ellos:
     
    CHATEAU DE MONRECOUR : Es como una especie de mini castillo. Estaba dentro de un campo vallado, con lo que era imposible acceder.
     
    CHATEAU DE CHAPELLE : Está en medio del pueblo. Cuesta un poco de encontrar, pero vale la pena verlo por dentro.
    Durante el trayecto fuimos perseguidos por un perro que intentaba quitarnos los bocadillos. Menos mal que somos más altos ( jejeje).
     
    VHATEAU DE LA LEMANCE : Este es otro de los castillos con los que nos quedamos con ganas de entrar. Otra vez volvimos a perdernos y fue imposible encontrar la entrada. Desde la carretera se veía bastante impresionante.
     
    CHATEAU DE MONFORT : Este lo encontramos después de perdernos buscando el castillo anterior. Es muy bonito, y parece sacado de un libro de cuentos.
     
    Después de ver los castillos, pasamos por Périgueux y decidimos parar y dar una vuelta.
    Vimos la catedral de St- Front, y pudimos sacar algunas fotos desde un sitio bastante chulo.
    Nos dirigimos al centro por unas calles como de piedra.
    Tardamos un buen rato en llegar, pero en general el sitio es bastante bonito.
     
    Al día siguiente seguimos hacia Brantôme, ya que el abuelo ( también llamado Iglesias) nos  había hablado de unas cuevas que había allí.
     
    Por lo visto es una antigua parada del camino de Santiago.
    Entramos en la abadía, y un rato después estábamos en las cuevs..
     
    En las paredes de las cuevas habían unos grabados cristianos esculpidos en la roca.
    Andando por allí había una piscifactoría pequeña.
     
    La visita nos gustó mucho, con lo que salimos de allí bastante contentos.
    SAlimos a dar una vuelta y encontramos una tienda de fósiles que estaba muy bien.
    Tenían unos amonites enormes, y una especie de artrópodo que hacía tiempo que estábamos buscando y no había forma de encontrar.
    El resto del viaje nos acompañó el fósil.
     
    El siguiente sitioen el que paramos fue el Chateau de Puyguilhem.
    Está cerca de Brantôme, en Villars.
    Es de estilo renacentista y se construyó a principios del siglo XVI.
     
    La pena fue que estaba cerrado, y como quedaba bastante para que lo abrieran decidimos no perder tanto rato esperando.
    Había por allí una valla, y se nos ocurrió subirnos para hacerle unas fotos.
    La idea era buena, pero me pegué la hostia del viaje.
     
    Hay que decir que en cada viaje me pego alguna hostia alucinante, con lo que siempre suelo llegar a casa con herdias o moratones.
    Lo bueno es que quitando la rodilla que acabó hecha un asco, el resto no fue nada.
     
    Hicimos noche por Solignac y de nuevo nos tocó dormir en el coche.
    Esta vez elegimos una especie de aparcamiento en el que se veía un castillo.
    A la mañana siguiente la vista era preciosa.
     
    Nuestra siguiente parada fue el Chateau d´Eurygnac.
    Su principal atractivo son los jardines.
    Se dibujaron en el siglo XVIII, pero fueron transformados en el siglo XIX y le dieron aspecto de parque inglés.
     
    Tras pasear un rato por los jardines pusimos rumbo a Carennac.
    De camino paramos en St Genies a comer algo, y aprovechando que estábamos allí fuimos a ver la iglesia.
    Seguimos y al poco llegamos a Carennac.
    Estuvimos andando por unas calles muy estrechas y encontramos finalmente la iglesia de Saint-Pierre.
    Esta iglesia es del siglo XII, y tiene una portada preciosa.
    Después de ver la iglesia estuvimos por allí el resto del día.
    El pueblo es medieval, y estar por esas calles es como estar en otra época.
     
    Hicimos noche en un cámping que había cerca y al día siguiente seguimos con el viaje de regreso a casa.
     
    Esto significa que a la vuelta mientras vamos camino a casa vamos parando en los sitios que nos han quedado por ver a la subida.
     
    Uno de estos sitios fue el Chateau de Castelnau-Brettenoux.
     
    Esta fortaleza feudal data de los siglos XII a XV.
    Es como de color rojizo, y es una de las más impresionantes de Francia.
    Es totalmente diferente al resto de castillos que vimos.
    Este fue sin duda el castillo que más nos gustó ( por lo menos de este viaje).
     
    Y ya, después de llevar un itinerario hecho y cambiarlo continuamente sobre la marcha, acabó nuestro mini viaje de unos diez días más o menos.
     
     
     
     
     
     
                                                          FRANCIA 2005
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     

    ITALIA 2005

     
    Este viaje tuvo lugar en agosto del 2005, después de una mudanza de esas descomunales, no se nos ocurrió mejor forma de celebrarlo que coger el coche y marchar a Italia.
    Tras pasar un par de días atravesando Francia, por fin llegamos a Italia.
    El primer sitio en el que estuvimos fue Génova.
    Hay que decir que lo vimos bastante de pasada, aunque lo que vi me gustó.
    Nuestro siguiente punto fue Florencia.
    Aparcamos el coche y nos pusimos a descubrir las calles.
    Al poco rato de estar andando, nos encontramos con el Palacio Vecchio, y poco después con la catedral.
    La catedral de Florencia es cualquier cosa menos típica.
    Nunca había visto una catedral más curiosa. No se, no es el típico edificio, empezando por que es tirando a verde.
    Supongo que es el típico monumento que o te gusta mucho, o no te gusta nada.
    Hay que decir que por dentro es preciosa.
    En la plaza que hay en la catedral había muchísimos puestecillos con pinturas, imanes y otras cosas de esas que te parece buena idea comprar y cuando has llegado a casa te preguntas en qué mierda estabas pensando cuando compraste eso.
    Siempre nos pasa igual, pero es algo que tenemos asumido ya.
    Más tarde continuamos con la visita.
    Florencia es una ciudad impresionante. Cualquier sitio, como una tienda tiene algún detalle en la fachada, o una puerta preciosa.
    Después de pasar todo el día en Florencia y tener la sensación de haber necesitado otro día más para acabar de disfrutarla, nos dispusimos a encontrar algún sitio donde poder dormir.
    Dado que estamos pelados de dinero, utilizamos la opción del cámping.
    Duermes fatal, pero te puedes duchar y es barato.
     
    Al día siguiente por la mañana desmontamos la tienda lo más rápido que pudimos para ir a Pisa.
    Nuestra intención era llegar antes que nadie para evitar aglomeraciones, y al final lo conseguimos.
    Teníamos los ojos aún pegados, pero estábamos en Pisa.
     
    Pisa es in sitio impresionante, de esos sitios que parece que lo estás viendo en televisión porque es tan perfecto que no te acabas de creer que estás allí.
    Cuando llegamos no había nadie, y estaba amaneciendo, así que pudimos disfrutar muchísimo más.
    Cuando ves Pisa en fotos o en la televisión no da la sensación de que esté tan inclinada, pero al natural es mucho más impresionante.
    Por lo visto empezó a inclinarse al poco de su construcción, ya que el terreno en el que está es pantanoso.
     
    La Piazza dei Miracoli, que es el recinto es precioso.
     
    A las dos horas de llegar nosotros llegó un grupo de unos 20 turistas, y a los pocos minutos empezaron a llegar hordas enteras.
    Igual es una de mis paranoias, pero la escena me recordó a la segunda parte de El señor de los anillos, cuando un ejército de orcos asedian la fortaleza.
    Creo que se me va bastante la cabeza.
     
    Lo bueno fue que cuando llegó todo el mundo nosotros ya habíamos hecho nuestra visita e íbamos camino al coche.
     
    Nuestra siguiente parada sería en Nápoles.
    Para llegar a Nápoles perdimos más o menos un día.
    En realidad no hay tanta distancia, pero se nos ocurrió la genial idea de ir por carrtereas de costa, así  que tardamos lo que no está escrito.
     
    También hay que decir que vale la pena perder un día, porque la zona de costa es muy bonita.
     
    Intentamos conducir el máximo tiempo posible, pero ya llegó una hora que tuvimos que parar, y como no había nada, pues a dormir en el coche, entre dos camiones.
     
    A la mañana siguiente aparecimos nuevos, y en dos horas llegamos a Nápoles.
    Fue gracioso, porque cuando vimos una señal con los kilómetros que quedaban para llegar a Nápoles, hicimos la típica broma de "baja los seguros del coche, que estamos ya en Nápoles".
    Nos estábamos riendo cuando de repente entramos en Nápoles y a la derecha vimos dos contenedores ardiendo y gente alrededor.
    Vaya cara se nos quedó!
    Hay que decir que la ciudad no era peligrosa, excepto por el tema de las obras, ya que estaba toda levantada.
     
    Nuestro objetivo era llegar a Paestum, así que en Nápoles hicimos una visita bastante rápida, compramos provisiones ( mortadela gigante,queso y fruta) y al cabo de unas horas llegamos a Paestum.
     
    Paestum fue fundada a principios del siglo VII adC por colonos griegos, y la llamaron Poseidonia, pero en el año 273 adC se convirtió en la ciudad romana de Paestum.
    Básicamente hay tres templo : el templo de Hera, el de Atenea y el de Poseidon y algunas columnas que se mantienen bastante bien.
     
    Cuando estábamos en la cola conocimos a una mujer francesa que nos contó que viviía en las montañas y que estaba conociendo Italia a pie.
    Tendría unos 50 años, y era muy simpática.
    De vez en cuando decía : Paella, paella!
    De hecho eso era lo único que decía en castellano, pero vamos, le tuvo que gustar mucho la paella porque no dejaba de repetirlo.
     
    Bueno, a lo que iba, los templos están muy bien conservados y vale la pena acercarse.
    En el pueblo hay un museo que está bastante bien.
    Fuera del recinto había un montón de tiendecillas que venden vasijas y otras cosas de barro.
    Entre el recinto y el museo transcurrió el día, y nos dirigimos a Pompeya muertos de hambre.
    Eran las 8 y no habíamos comido aún.
     
    Ahora voy a meter un poco de historia de Pompeya, a quien no le guste que vaya más abajo.
     
    Pompeya fue fundada a comienzos del primer milenio antes de nuestra era.
    Se convirtió en colonia romana, y en teoría se pueden ver incrustadas en las murallas de la ciudad los proyectiles con el nombre del general grabado en ellos.
    Hay que decir que miramos y no vimos ninguno, pero bueno, ahí está la teoría.
    La segunda esposa de Nerón era originaria de Pompeya.
    Fue famosa porque en el año 62 o 63 d.d.C. se produjo un gran terremoto que destruyó gran parte de la ciudad.
    Este terremoro anunciaba la erupción que se produciría algunos años después.
     
    El Vesubio entró en erupción el 24 de agosto del año 79, coincidiendo con la fecha en que se celebraba Vulcania, el festival del dios romano del fuego ( si eso no es tener gafe que venga Dios y lo vea).
     
    Se estima que en Pompeya murieron unas 10 o 20 mil personas.
     
    El 38% de las víctimas se hallaron en los depósitos de ceniza, y la mayoría dentro de las edificaciones.
    Se cree que murieron principalmente por los derrumbes de los tejados.
    Los cuerpos que se encontraron fuera pudieron morir por tejas caídas o por rocas proyectadas por el volcán.
     
    El 62 % restante murieron debido a una combinación de asfixia, la onda expansiva y los escombros proyectados a su alrededor.
    Hay un fragmento de carta de un testigo de la erupción volcánica llamado Plinio el Joven en el que describe cómo murió su tío Plinio el Viejo debido a la erupción :
     
     

    “Me pides que te describa la muerte de mi tío para poder dejar a la posteridad un relato más verídico de la misma. Te doy las gracias, pues me doy cuenta de que su muerte alcanzará, si es celebrada por ti, una gloria inmortal. Aunque haya perecido en una catástrofe, al mismo tiempo que pueblos y ciudades, como si fuese a vivir siempre gracias a un suceso tan memorable, aunque él mismo haya dejado numerosas obras literarias dignas de ser recordadas, sin embargo, la inmortalidad que merecen tus escritos contribuirá en gran medida a perpetuar su memoria. En verdad que considero afortunados a los hombres a los que los dioses han concedido o bien realizar hazañas que merezcan ser escritas, o bien escribir obras que merecen ser leídas, y muy afortunados a los que les conceden ambas cosas. Entre estos últimos se encontrará mi tío gracias a sus libros y también a los tuyos. Por todo esto, no solo acepto con agrado la tarea que me encomiendas, sino que incluso la reclamo.

    Se encontraba en Miseno al mando de la flota. El 24 de agosto, como a la sétpima hora, mi madre le hace notar que ha aparecido en el cielo una nube extraña por su aspecto y tamaño. Él había tomado su acostumbrado baño de sol, había tomado luego un baño de agua fría, había comido algo tumbado y en aquellos momentos estaba estudiando; pide el calzado, sube a un lugar desde el que podía contemplarse mejor aquel prodigio. La nube surgía sin que los que miraban desde lejos no pudieran averiguar con seguridad de qué monte (luego se supo que había sido el Vesubio), mostrando un aspecto y una forma que recordaba más a un pino que a ningún otro árbol. Pues tras alzarse a gran altura como si fuese el tronco de un árbol largísimo, se abría como en ramas; yo imagino que esto era porque había sido lanzada hacia arriba por la primera erupción; luego, cuando la fuerza de esta había decaído, debilitada o incluso vencida por su propio peso se disipaba a lo ancho, a veces de un color blanco, otras sucio y manchado a causa de la tierra o cenizas que transportaba. A mi tío, como hombre sabio que era, le pareció que se trataba de un fenómeno importante y que merecía ser contemplado desde más cerca. Ordena que se le prepare un navío veloz, y me ofrece la oportunidad de ir con él, si yo lo deseaba; le respondí que prefería continuar estudiando, y precisamente él me había dado algún material para que yo lo escribiese. Cuando salía de su casa, recibe un mensaje de Rectina, esposa de Tascio, aterrorizada por el peligro que la amenazaba (pues su villa estaba al pie de la montaña y no tenía ninguna escapatoria, excepto por mar); le rogaba que le salvase de esa situación tan desesperada. Él cambió de planes y lo que había iniciado con el ánimo de un estudioso lo terminó con el de un héroe. Manda sacar las cuadrirremes, él mismo sube a bordo con la intención de auxiliar no solo a Rectina sino a otros muchos (pues los encantos de la costa atraían a un gran número de visitantes). Se dirige rápidamente al lugar del que todos los demás huyen despavoridos, mantiene el rumbo en línea recta, el timón directo hacia el peligro, hasta tal punto libre de temor que dictaba o él mismo anotaba todos los cambios, todas las formas de aquel desastre, tal como las había captado con los ojos. Ya las cenizas caían sobre los navíos, más compactas y ardientes, a medida que se acercaban; incluso ya caían piedra pómez y rocas ennegrecidas, quemadas y rotas por el fuego; ya un bajo fondo se había formado repentinamente y los desprendimientos de los montes dificultaban grandemente el acceso a la playa. Mi tío dudó algún tiempo si sería conveniente regresar; luego al piloto, que le aconsejaba que así lo hiciese, le dijo: “la Fortuna ayuda a los héroes: pon rumbo a casa de Pomponiano”. Esta se encontraba en Estabias, al otro lado de la bahía (pues el mar, al curvarse ligeramente la costa cerrándose sobre sí misma, penetra en tierra). Allí, aunque el peligro aún no estaba cerca, era evidente que se aproximaba conforma iba creciendo, y Pomponiano había cargado sus pertenencias en unos barcos, decidido a huir, tan pronto como el viento, que se oponía a ello, se hubiese calmado. Mi tío, impulsado por ese mismo viento muy favorable para él, arriba a puerto, abraza a su atemorizado amigo, le consuela y anima y, para calmar sus temores con el ejemplo de su propia tranquilidad, ordena que sus esclavos le lleven al baño; después del aseo, se sienta a la mesa y come algo con buen humor o (lo que no es menos hermoso) finge que está de buen humor. Entretanto, en numerosos puntos en las laderas del Vesubio podían verse enormes incendios y altísimas columnas de fuego, cuyo brillo y resplandor aumentaba la oscuridad de la noche. Mi tío, intentando calmar el miedo de sus acompañantes, repetía que se trataba de hogueras dejadas por los campesinos en su huida y casas abandonadas al fuego que ardían en la soledad. Luego se retiró a descansar y ciertamente durmió sin la menor sombra de duda, pues su respiración, que a causa de su corpulencia era más bien sonora y grave, podía ser escuchada por las personas que iban y venían delante de su puerta. Pero el patio desde el que se accedía a su habitación, repleto de cenizas y piedra pómez de tal manera había subido de nivel que, si hubiese permanecido más tiempo ene l dormitorio, ya no habría podido salir. Luego que fue despertado, salió fuera y se reúne con Pomponiano y los demás que habían pasado toda la noche en vela. Deliberan en común si deben permanecer bajo techo o salir al exterior, pues los frecuentes y fuertes temblores de tierra hacían temblar los edificios y, como si fuesen removidos de sus cimientos, parecía que se inclinaban ya hacia un lado, ya hacia el otro. Al aire libre, por el contrario, el temor de la caída de fragmentos de piedra pómez, aunque estos fuesen ligeros y porosos, pero la comparación de los peligros les llevó a elegir esta segunda posibilidad. En el caso de mi tío venció el mejor punto de vista, en el de los demás venció el temor mayor. Para protegerse contra los objetos que caen, colocan sobre sus cabezas almohadas sujetas con cintas. En cualquier otro lugar era ya de día, pero allí era de noche, una noche más densa y negra que todas las noches que haya habido nunca, cuya oscuridad, sin embargo, atenuaban el fuego de numerosas antorchas y diversos tipos de lámparas. Mi tío decidió bajar hasta la playa y ver sobre el lugar si era posible una salida por mar, pero este permanecía todavía violento y peligroso. Allí, recostándose sobre un lienzo extendido sobre el terreno, mi tío pidió repetidamente agua fría para beber. Luego, las llamas y el olor del azufre, anuncio de que el fuego se aproximaba, ponen en fuga a sus compañeros, a él en cambio le animan a seguir. Apoyándose en dos jóvenes esclavos pudo ponerse en pie, pero al punto se desplomó, porque, como yo supongo, la densa humareda le impidió respirar y le cerró la laringe, que tenía de nacimiento delicada y estrecha y que con frecuencia se inflamaba. Cuando volvió el día (que era el tercero a contar desde el último que él había visto), su cuerpo fue encontrado intacto, en perfecto estado y cubierto con la vestimenta que llevaba: el aspecto de su cuerpo más parecía el de una persona descansando que el de un difunto.

    Entretanto, mi madre y yo en Miseno; pero esto no tiene importancia para la historia, y tú solo quieres tener noticias sobre la muerte de mi tío. No me voy, pues, a extender más. Tan solo añadiré que yo te he expuesto con detalle todos los acontecimientos de los que o bien fui testigo o bien tuve noticias inmediatamente después de que ocurriesen, cuando se recuerdan más fielmente. Tú seleccionarás lo más importante, pues una cosa es escribir una carta y otra un relato histórico; una cosa escribir a un amigo y otra escribir para todos. Adiós.

     
     
     
    La carta es impresionante.
    Cuando estás en Pompeya casi puedes imaginar el sufrimiento y el miedo que tuvieron que pasar
    Se puede ver el anfiteatro, fuentes en perfecto estado de conservación, pinturas, mosaicos, casas, hornos para hacer el pan, vasijas, las calles...
    También se pueden ver los tejados destrozados.
    En nuestra visita a Pompeya, dada nuestra naturaleza macabra, no pudimos dejar de ver la cámara de los horrores de esa población : cuerpos de personas hechos piedra debido a la lava.
     
    Creo que Pompeya debería de ser visita obligada de Italia.
    De este viaje, fue uno de los sitios que más nos impresionaron.
     
    Después de estar todo el día por allí y acabar con todo destrozado decidimos buscar un cámping.
    Por sueerte encontramos algo parecido y pudimos reponer fuerzas para el día siguiente.
    A primera hora nos pusimos en marcha.
    Nuestra intención era conocer Oplontis y Ercolano, pueblos que también sufrieron las iras del Vesubio.
     
    Después de desayunar fuimos a ver Ercolano.
    Esta ciudad quedó sepultada por 23 m de material. Sólo en Ercolano se encontraron restos de unos 350 cuerpos.
    No parecen muchos en comparación con los hallados en Pompeya, pero hay que decir que Ercolano era más pequeña.
     
    Es probable que la mayoría de las víctimas murieran por las oleadas de altas temperaturas.
     
    Como se pueden ver en las fotos, hay restos de madera carbonizada en muchos edificios y en los esqueletos de las víctimas.
     
    No es tan grande como Pompeya, pero es igual de impresionante.
    Se pueden encontrar puertas, pinturas, mosaicos, restos de casas...
     
    Nuestra siguiente parada fue Oplontis, otro lugar devastado e igual de bien conservado que los anteriores.
    Una vez terminó la visita a Oplontis, decidimos subir al Vesubio, así que nos tiramos un buen rato subiendo.
    Valió la pena la subida.
     
    Al día siguiente, tras reponer fuerzas nos dirigimos a Salerno.
    Dado que queríamos estar en Roma lo antes posible, lo vimos todo muy por encima y volvimos a comprar para reponer fuerzas.
    Nunca había visto tantísima variedad de pasta y quesos como en Italia.
    En cualquier supermercado te encontrabas llos quesos y la pasta más rara que te puedas imaginar.
    Eso si, no se te ocurriera querer comprar un refresco de limón porque allí no lo encuentras.
    Tienen otro sabor raro, que es algo así como fresa con gas.
    El color es bonito, pero sabe a boñiga.
     
    Cargamos el coche otra vez con pan, dulces, mortadela y quesos y nos pusimos dirección Roma.
    Al sacar el coche del aparcamiento improvisado, me di cuenta de que lo había metido demasiado en el arbusto, así que la rejilla izquierda se quedó en Salerno.
    Es curioso, porque ya había perdido la misma en Portugal. Soy un desastre.
     
    Para llegar a Roma decidimos pasar de la carretera de cosata y meternos por el interior, a ver qué tal.
    También es muy bonito, y hay pueblos en los que tienes que parar para ver algo, pero es más peligroso.
    Como las carreteras son más anchas, a la gente le da por imitar a Alonso.
    Lo más surrealista son los adelantamientos que hacen : hay una carretera de esas que son normales tirando a pequeñas, y para adelantar no esperan que haya línea discontínua, sinó que el que va delante se echa un poco a la derecha y el otro adelanta.
    Lo malo es que si no te echas a la derecha te pitan y te dicen no se qué enseñándote el puño, y cuando te quieres dar cuenta, vas con otro a tu lado, en paralelo, y viene uno de frente.
     
    Al principio te asustas, pero luego te acabas acostumbrando.
     
    Fuimos haciendo camino poco a poco y con sobresaltos, y cuando nos quisimos dar cuenta, ya habíamos llegado a Roma.
    Como ya era bastante tarde, nos tocó dormir en el coche.
     
    Al día siguiente y bien temprano, aparcamos en las afueras de Roma y nos pusimos a andar.
    En primer lugar vimos el Coliseo.
    Ahí va otro poco de historia :
     
    El Coliseo, también llamado Anfiteatro Flavio se acabó en el año 82.
    Albergó es´pectáculos como las Veneraciones ( peleas de animales), Munera ( peleas de gladiadores) o los Noxii ( ejecuciones de prisioneros por animales).
    También se cree que se hacían espectáculos navales inundando la arena de agua ( naumachiae).
    La inaguración duró 100 días y murieron cerca de 2000 gladiadores.
    Todo el subsuelo era un complejo de túneles y mazmorras (hipogeo) en los que se alojaban a condenados, animales y gladiadores.
    El suelo disponía de trampillas y montacargas que podían ser usados durante el espectáculo.
    La arena tenía un sistema de drenaje conectado a cuatro cloacas, que se utilizaba para evacuar el agua tras los espectáculos navales.
     
    Tras esperar un buen rato en la cola, por fin pudimos entrar.
    Hacía poco tiempo que habíamos visto un docuental del Coliseo, con lo que prácticamente podías ver los barcos y los gladiadores.
    Este es otro de los sitios más impresionantes de Italia.
     
    Saliendo del Coliseo muy cerca está el Foro Romano.
    En dicho foro se desarrolló el comercio, negocios, prostitución, religión y administración de justicia.
    En él se encuentra la basílica de Majencio, el templo de Saturno, Templo de Cástor y Pólux, templo de Vesta y algunas cosillas más.
    Salimos tan impresionados del Coliseo, que apenas nos enteramos de qué estábamos viendo, pero aún así la visita estuvo muy bien.
     
    Al salir del Foro Romano empezó a llover, y justo cuando estábamos chorreando dejó de llover y empezó a hacer viento, así que cogimos un resfriado bastante majo.
    Nuestras siguientes paradas serían el Arco de Constantino, Castillo de Snt´Angelo, Fuente de los cuatro ríos, Panteón de Agrippa, Piazzo del Popolo, Quo Vadis, Piazza Venezia, Piazza d´Espagna...
    El día siguiente lo destinamos a acabar de ver algunas iglesias y plazas, la Fontana di Trevi y por la tarde visitamos las Termas de Caracalla.
     
    Al lado de la Fontana di Trevi encontré una tienda pakistaní muy rara donde vendían cosas africanas.
    Dado nuestra afición por el arte africano, decidimos comprar una máscara enorme con la que cargamos el resto de día hasta llegar al coche.
    Pensábamos que al llegar al coche el problema de la máscara estaba resuelto, pero de nuevo nos equivocamos, la pusieras de la forma que la pusieras sobresalía, con lo que al final decidimos ponerla de pie desde el suelo, y parecía que nos iba mirando todo el rato.
    Daba un poco de miedo.
    Al segundo día le pusimos de nombre Eugenio, y a veces le dejábamos a cargo de nuestras mochilas.
    Qué buenas conversaciones mantuvimos con Eugenio...
     
    Al tercer día de estar en Roma nos acercamos a las catacumbas de San Clixto.
    La historia es impresionante.
     
    Durante el primer siglo, los cristianos no tenían cementerios,con lo que o se enterraban en terrenos propios o se enterraban en cementerios paganos.
    En el segundo siglo empezaron a enterrar sus muertos bajo tierra.
    Debido a las persecuciones a las que eran sometidos, vivían dentro de las catacumbas hasta el año 313, que acabó su persecución y pudieron construir iglesias y comprar tierras sin que les fueran confiscadas.
    Sin embargo, estas catacumbas seguirían siendo cementerios.
     
    Nada más entrar a las catacumbas hay una sensación de claustrofobia.
    Parece mentira que famílias enteras pudieran vivir durante generaciones debajo de la tierra.
    Se pueden ver lámparas, vasijas...
    Hay también una cripta donde se encontró el cuerpo de Santa Cecília. En esa cripta lo que hay es una estatua, ya que el cuerpo fue trasladado a una basílica.
     
    Dedicamos la tarde a acercarnos al Vaticano, pero ya que se estaba haciendo de noche buscamos alojamiento.
     
    A la mañana siguiente, bien temprano, estábamos en el Vaticano.
    Mientras nos acercábamos pudimos ser atropellados por la policía montada en una especie de carrito de golf.
    Más abajo hay fotos.
    Tras esperar un buen rato de cola pudimos entrar.
    La puerta de entrada es preciosa, y la basílica por dentro es impresionante.
    Al rato de estar allí admirando cada detalle, decidimos subir a la cúpula, y tras subir tropecientosmil escalones, por fin llegamos.
    La subida mereció la pena.
    La cúpula es preciosa, las vistas impresionantes...
    Lo peor fue que como allí hay mucho tráfico de gente, no fuedes parar lo suficiente para apreciar todo, y bajas con la sensación de no haber disfrutado de la cúpula lo suficiente.
     
    Tras ver el interior de la cúpula nos dirigimos a la sala de los papas.
    Es una sala donde están enterrados todos los papas.
    Bueno, todos menos el primero,ya que San Pedro fue enterrado en otro sitio.
     
    Había una tradición que decía que debajo del altar papal, bajo la cúpula de Miguel Ángel había una necrópolis donde había sido enterrado San Pedro.
    Pío XII mandó que se siguiera excavando y apareció la necrópolis.
    Más tarde se construyó una basílica en honor a Pedro que estaría edificada sobre la tumba del apóstol.
    En 1950 se anunció que se había encontrado la tumba de Pedro.
    Un hecho en que se basan es en que los restos encontrados aparecieron sin pies, en teoría debido a que quien era crucificado cabeza abajo le descolgaban cortándole los pies.
    Vaya, otra vez me enrollo.
     
    La sala de los papas es un pelín macabra, porque hay una gran colección de nichos pero está muy bien.
     
    Después de pasar todo el día en el Vaticano y estar totalmente reventados decidimos buscar un cámping en las afueras de Roma, así que cogimos dirección Venecia.
     
    Al poco de salir de Roma encontramos un cámping que estaba bastante bien, con lo que dormimos enseguida.
     
    Al día siguiente, dirección Venecia, hicimos una parada en Parma.
    Dado que pronto se iba a hacer de noche ( siempre vemos cosas que nos gustan y que no están en el itinerario y paramos) decidimos buscar un buen sitio y proseguir al día siguiente.
    A primera hora estábamos en Venecia.
     
    Tras buscar un cámping fuimos andando por las callejuelas.
    Era agosto y el agua de los canales estaba verde. El olor era insoportable, pero aún así tenía su aquél.
    Tras callejear lo indecible llegamos a la plaza San  Marco.
    A pesar de los millones de palomas por metro cuadrado que hay es un sitio precioso.
    La basílica de San Marco es impresionante, tanto por dentro como por fuera. Al lado está el Palacio Ducal, que también es precioso.
    Después de estar un buen rato en la plaza decidimos perdernos por las calles.
    Encontramos como un mercadillodonde vendían un montón de máscaras, así que no pudimos evitar traernos una de esas que tienen plumas.
    Creo que Eugenio y la nueva máscara no consiguieron congeniar bien.
     
    Tras perdernos 20 veces y recorrernos toda Venecia, al fin pudimos salir, no sin antes maldecir todo lo posible al del párking por lá pasta que nos había costado dejar el coche.
     
    Al día siguiente fuimos a Verona
    El anfiteatro estaba muy bien, y la ciudad en sí era muy bonita.
    Estuvimos hasta primera hora de la tarde perdiéndonos por las calles, y fuimos camino a Milán.
    Llegamos a Milán y lo vimos muy de pasada, porque íbamos con poco tiempo. Habíamos alargado las vacaciones más de lo que habíamos planeado, así que vimos la catedral, el estadio y alguna iglesia.
    Este es otro sitio que reservaremos para otra escapadita.
    Nos pusimos camino a casa con apenas dinero, creíamos que nos íbamos a quedar con el coche tirados, pero pudimos llegar en reserva.
    Menos mal, ya me veía empujando el coche.
     
    Bueno, pues este fue nuestro viaje. Espero que os haya gustado.
     
     
     
     
                                                                ITALIA
     
     
     
     
     

    PORTUGAL 2003

     

    Portugal fue nuestra primera salida a la aventura.
    Digo a la aventura  porque no teníamos ni alojamiento ni itinerario ni nada. 
    Por no llevar no llevábamos ni la Carta Verde del coche, lo único que llevábamos era una mochila para dos, un poco de indormación y un mapa de carreteras.
    En principio nos dirigimos a Lagos, y en un pueblo cercano encontramos una oficina de turismo, con lo que una vez en Lagos y tras haber dado una vuelta por alli, decidimos cambiar los planes e ir a Faro.
    Llegamos ya casi de noche, así que solo nos´dió tiempo a ver la catedral ( muy bonita por cierto) y encontrar un alojamiento ( chambre) tirado de precio.
     
    Mientras, y aprovechando que teníamos alojamiento, nos pusimos a hacer un itinerario en condiciones para los siguientes días.
    Nuestra siguiente parada sería Béja.

    Según la información que teníamos guardada y que no habíamos tocado ( no fuera que se estropeara, jejeje), Béja fue fundada por Julio César, aunque había indicios de que estaba habitada desde la Edad del Hierro.

    Allí nos plantamos con un calor de la hostia en pleno centro de Béja.

    Dada la poca o nula información e la que disponíamos, dimos una vuelta por el centro, y a pesar de que sólo vimos cuatro cosillas, encontramos una feria un poco rara.
    Supongo que sería una feria, pero en realidad había una especie de casetas o chiringuitos donde había en uno un tío con un montón de zapatos viejos tirados en el suelo, en otro se vendía miel, romero y algo inconcreto metido en un bote y con todas las moscas del mundo volando encima de la tapa, y había algun otro puesto con algo de embutido, quesos y una cosa negra y rara.
     
    Y cómo no, encabezando uno de los primeros puestos de  "LAS PEORES IDEAS QUE SE NOS HAN OCURRIDO DURANTE UN VIAJE" , nos dió por comprar un par de mini quesos que parecía que no iban a oler demasiado.
    Nuestro gozo en un pozo.
    Después de llevar media hora en el coche tuvimos que abrir las ventanillas porque allí no había forma humana de respirar.
    Como era el queso o nosotros, paramos y nos pusimos de queso a reventar, abrimos el coche, lo ventilamos y pudimos seguir, aunque durante un buen rato tuvimos el olorcillo del queso metido en la nariz.
    Aquel queso era lo más parecido a un arma biológica.
    Nuestra siguiente parada sería Évora.
     
    Fue en Évora donde a Vasco da Gama le dieron las instrucciones y el mando de las naves con las que más tarde descubriría la India. 
    Quizá fue uno de los sitios de Portugal que más me gustaron.
    Su acueducto está muy bien conservado.
    Tras visitar la catedral, nos dirigimos a la Ermida de Bras.
    Cuesta un poco de encontrar, pero sólo por ver las gárgolas que tiene en su fachada merece la pena.
    Por el camino encontramos un bar un poco raro:  parecía que estabas dentro de una choza, y los lavabos se cerraban con una especie de verja de madera.
    Estaba todo adornado con unas hojas como de palmera, y lo más raro de todo es que era un sitio de bocadillos.
    No se, con esa decoración me esperaba algo tipo avispas fritas, pero no, eran unos bocatas buenísimos.
    Hasta ahora nos habíamos alimentado de Bifanas ( algo así como mini bocadillos con un filete de ternera o de cerdo), y siempre en tascas repletas de jubilados bebiendo anís y mirándote de arriba a abajo, así que el cambio fue bastante agradable.
    Más tarde nos dirigimos a la Iglesia de Sao Francisco, donde está la Capela dos Ossos.
    Esta capilla se construyó en el siglo XVII.
    La construyeron tres monjes que querían transmitir la idea de que la vida es efímera.
    En la entrada a la capilla hay una frase que dice: " Los huesos que aquí estamos por los vuestros esperamos"
    En la parte de fuera de la capilla nos encontramos unas vitrinas con varios libros antiguos, algunos trajes y utensilios.
    Es una capilla pequeña, y la sensación que se tiene dentro es un poco extraña.
    Todo está hecho de huesos y cráneos, y al fondo, en la pared, hay colgados dos esqueletos, uno de los cuales pertenece a un niño.
    Saliendo de la iglesia, un poco más adelante nos encontramos un templo romano, el Templo de Diana.
    En un principio se pensó que estaba dedicado a Diana, diosa romana de la caza, pero luego se demostró que fue un santuario consagrado al emperador.
    Y así, con la imagen de la capela dos ossos fuimos a coger el coche, que habíamos aparcado en una calle con una cuesta descomunal.
     
    Nuestra siguiente parada sería Estremoz.
    Era ya más de media tarde cuando llegamos a Estremoz, y pretendíamos encontrar algún sitio para dormir.
    Dimos un montón de vueltas y no encontramos nada, así que decidimos ver algo e improvisar más tarde.
    Total, ya habría tiempo de lamentarse más tarde.
    A lo lejos vimos el castillo, y paseamos por unas calles estrechas y blancas, sacadas como de hace 30 años.
    Esa es la sensación que tuvimos todo el viaje, es como si el tiempo se hubiera detenido y corriera hacia atrás.
    Dado el poco éxito que tuvimos para encontrar algún sitio para dormir, marchamos a ver si teníamos mejor suerte.
    La noche nos cogió en Elvas, y como ya era bastante tarde cuando salimos de Estremoz, perdimos toda esperanza de encontrar algún sitio.
    Recurrimos a la opción B: Si no hay sitio donde dormir cubierto, toca dormir descubierto.
    Buscamos un caminito bien majo y tranquilo y hasta el día siguiente.
    Era nuestro cuarto día y nuestra intención era que cundiera lo máximo posible, así que en cuanto amaneció nos vestimos, guardamos los sacos y los hicimos la ducha del gato ( cara, boca y sobaquillos) y nos dirigimos a Elvas.
    Nada más llegar vimos el castillo, perfectamente conservado.
    Después de dar una vuelta por allí, hacer el chorra y poder morir atropellados veinte veces, nos dirigimos hacia Portalegre, donde
    esperábamos encontrar algunos monumentos megalíticos.
    Lo único que encontramos fue un castillo bastante bonito, pero de monumentos megalíticos nada, así que decidimos marchar hacia Castelo Branco.
    Una vez llegamos, nos pusimos a buscar sitio donde quedarnos a dormir, y esta vez tuvimos más suerte.
    Como ya teníamos esa noche cubierta, hicimos un poco de turismo por allí.
    Tenía muchas iglesias interesantes, pero dado el cansancio que teníamos, decidimos irnos pronto a dormir antes de que nuestras piernas y pies salieran ardiendo. 
    Al día siguiente nos esperaba un día bastante largo.
    Teníamos previsto ver Lisboa, así que nos levantamos bien temprano y nos pusimos en carretera.
    A la llegada, la ciudad era un caos.
    Hacía dos semanas escasas que me había sacado el carne de conducir, y no se me ocurre mejor idea que meterme en el centro de Lisboa.
     
    Había obras por todos los sitios, casi meto en coche en una zanja enorme, sólo había carriles por todos los sitios, y la gente no se molestaban en poner intermitentes, se te metían a lo kamikaze.
    Encima, para acabar de hacer la gracia, no había señales que indicaran nada, solamente veía señales de obras, con lo que salí y volví a entrar a Lisboa tres veces, hasta que conseguí dar con el sitio que era.

    Dejamos el coche aparcado y con un plano nos pusimos a patear las calles.

    Nos dirijimos a la Torre de Belem, y durante ese día y el siguiente vimos cosas como el Elevador de Snta Justa( creado por un discípulo de Eiffel), el Monasterio de los Jerónimos ( a día de hoy ha sido el monasterio que más me ha impresionado), la catedral, el castillo de San Jorge ( que fue residencia y sirvió como estructura defensiva), la Praça do comerço ( nunca mejor dicho, porque a pocos metros había una calle enorme donde estaba todo lleno de puestos y había gente sentada haciéndose tatuajes de henna) y algunas cosillas más.
    También nos dimos una vueltilla en el tranvía.
    Parece algo estúpido, pero tiene su aquél.
     
    Al día siguiente por la noche decidimos hacer noche en Sintra para estar por allí a la mañana siguiente.
    Grave error.
    Eran las once de la noche cuando encontramos una chambre.
    Nada más entrar a la portería me dió mal rollo, no se si por el sitio o por el hombre que nos atendió. 
    Era lo más parecido a Barney, el de los Simpson, pero con barba de tres días.
    Dada la hora que era y el cansancio que teníamos decidimos quedarnos, así que pagamos y subimos las mochilas.
    Las escaleras que subían a nuestra habitación parecían sacadas de un sanatorio mental abandonado. Había tantas plantas que no podías pasar sin comerte alguna rama.
    Finalmente llegamos a nuestra habitación. Nunca pensé que podía existir algo así. En vez de chambre debería llamarse Cochambre.
     
    El suelo era de madera. Pero no de parquet, sino que habían puesto una especie de tablas de madera a forma de suelo, y entre el hueco de una tabla y otra podías ver lo que hacía el de abajo.
    La cama era enorme, y creo que era de la época de las que hay en el palacio de Versales.
    O eso o habían decidido recubrirla con hormigón.
    Las sábanas tenían agujeros y chorretones sospechosos, y el cuarto de baño tenía una fuga tan grande que a la mañana siguiente encontramos los zapatos encharcados.
    Ah, y lo gracioso es que delante del cuarto de baño había una ventana sin cortina ni cristal, con lo que podía verte cualquiera.
    Lo más gracioso es que a media noche oías que algo se movía en la habitación.
    Después de pasar la noche allí como pudimos, dimos una vuelta por Sintra y compramos provisiones de comida en una especie de mercado que había por alli.
     
    Entre esa tarde y el día siguiente pudimos ver Cascais y Estoril.
    Nuestro siguiente destino fue Setúbal, donde pudimos ver un castillo chulísimo, un convento y varias iglesias.
    Ya casi acabando el día nos dirigimos al Cabo Espichel.
    El cabo Espichel fue uno de los lugares defensivos más importantes, y en él se construyó el primer faro de las costas portuguesas.
    Como era casi de noche, deciidimos quedarnos a dormir allí, y tengo que decir que es uno de los mejores sitios en los que he dormido nunca.
    Lo peor fue el frío y el viento que hizo durante toda la noche. Al día siguiente las vistas eran impresionantes.

    Ya casi concluido nuestro viaje, nos acercamos a Campomaior  y vimos su castillo.

    Hicimos un rato el idiota con las vasijas y nos preparamos para volver a casa.
    Fue la última visita que haríamos en Portugal, con lo que teníamos una sensación de alivio y pena.
    Pena por terminar las vacaciones, y alivio por poder dejar de comer bifanas y poder dormir en un sitio normal.
     
    Seguramente algún año lo volvamos a repetir, pero con una buena guía.
    Bueno, y este fue nuestro viaje. Espero no haberos aburrido.

     

     

                                             PORTUGAL 2003

                     

     

     

     

     

     

     

    PRUEBA

    June 02

    VACACIONES 2007. REGRESO Y CAMBIO DE PLANES.

     
    Bueno, a partir de mañana empezaremos a viajar por ahí.
     
    Este año será un poco light, pero bueno, el año que viene será mejor.
    Mañana y a lo largo de 11 días estaremos por Granada y  Jaén, y ya allí improvisaremos a ver qué más se puede ver.
     
    Volveremos sobre el día 15, y el 20 cogemos el avión hasta Estambul.
    Estaremos unos 20 días, y tenemos previsto ver toda Turquía, pero estaremos principalmente por la zona kurda y la frontera con Siria e Irán.
    Una vez allí, si tenemos algún día de sobra intentaremos pasar a Siria, aunque esto está bastante en el aire.
     
    Después volveremos y a la semana y algo marchamos a la zona central de Francia, a ver el Loira.
     
    Y luego a currar, como todo el mundo, porque ya se nos habrán acabado las vacaciones.
    A la vuelta  iremos colgando mas blogs, de momento están bastante parados, e intentaremos ir metiendo  fotos de más sitios donde hemos estado, pero eso ya en unos meses, cuando nos pongamos un poco al día.
     
    Bueno, pues hasta la vuelta y espero que no os aburráis demasiado con los rollos que contamos.
     
     
     
    18-JULIO - 2007
     
    Hola a todos, ya hemos llegado de Turquía.
    Vaya pasada de sitio.
    El mes que viene colgaremos las fotos porque este mes ya no nos dejan poner más.
    Ha habido un cambio de planes de última hora.
    Ibamos a marchar el lunes que viene al Valle del Loira, pero en una de nuestras habituales idas de cabeza, hemos acabado comprando billetes de avion a la República Checa, así que la semana que viene esteremos por allí.
    Ya iremos contando.
    April 19

    ESTA PAGINA ACABA DE EMPEZAR

     
    Hola a todos y bienvenidos a nuestra página.
    De momento y hasta que le vayamos cogiendo el truco iremos poniendo fotos nuestras
    en los sitios por los que estamos.
     
    Hasta ahora solo hay colgadas unas pocas, con un poco de tiempo iremos colgando más.
     
    Más adelante iremos escribiendo las gilipolleces que nos pasan en cada sitio, las cosas raras que vamos viendo y seguramente pongamos una sección con cosas macabras, de esas que nos gustan tanto a los dos ( jejeje).
    Bueno, pues de momento es lo que hay.
    Se agradecen comentarios, sugerencias, o lo que se os ocurra.